Elaboración de normas sobre el bienestar animal

Normas internacionales de referencia

Las primeras normas de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) sobre el bienestar animal se publicaron en 2004 en el Código Terrestre y en 2008 en el Código Acuático. Estos capítulos basados en elementos científicos se actualizan con regularidad en función de la evolución de los conocimientos científicos y se elaboran nuevas normas con el fin de abarcar diversos aspectos del bienestar en diferentes especies.

Durante el procedimiento de elaboración de normas se establece una consulta permanente con Miembros, expertos,  organizaciones gubernamentales y ONG.

Las primeras normas de la OMSA sobre el bienestar animal trataron el transporte de animales, su sacrificio y matanza con fines profilácticos. Después se desarrollaron otras normas sobre la utilización de animales en investigación y educación, el manejo de de las poblaciones de perros y el bienestar de los équidos de trabajo. El trabajo más reciente de la OMSA sobre las normas de bienestar animal produjo cuatro nuevos capítulos desde 2012 sobre los sistemas de producción de carne de vacuno, ganado lechero, pollos de engorde y cerdos, y actualizó el capítulo sobre el control de la población de perros callejeros en 2022.

A diferencia de las normas de sanidad animal y de salud pública veterinaria de la OMSA, el Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC no reconoce las normas de bienestar animal. Sin embargo, son las normas internacionales reconocidas a nivel internacional fundamentadas en principios científicos y adoptadas por la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

La infografía a continuación presenta el conjunto de normas publicadas en el Código Terrestre y Acuático, al igual que los temas para los que ya se ha iniciado una reflexión,


Red mundial de pericia científica

La OMSA disponde de una sólida red de pericia científica y reúne con regularidad a grupos de expertos que contribuyen al proceso de elaboración de las normas.

Centros colaboradores
Los centros colaboradores de la OMSA en el ámbito del bienestar animal buscan facilitar el desarrollo, revisión e implementación de las normas de bienestar animal en sus respectivas regiones. Trabajan en red para permiter una mejor comunicación entre los diversos socios e identificar las brechas en conocimientos que inciden en el desarollo e implementación de la estrategia mundial y de las estrategias regionales en favor del bienestar animal. Además rles incumbe compartir conocimientos y promover los resultados logrados en el marco de dichas estrategias. Mayor información.

Grupos ad hoc sobre el bienestar animal
Las normas de la OMSA se desarrollan gracias al trabajo de expertos que se convocan para redactar capítulos nuevos o revisar los ya existentes. Los informes de los grupos ad hoc sobre bienestar animal se publican en una página consagrada a los grupos ad hoc.

Grupo de trabajo sobre bienestar animal (ya no está activo)
El antiguo Grupo de trabajo sobre bienestar animal de la OMSA se ocupó de la elaboración y la revisión de las normas de la OMSA hasta 2017. Fue establecido en 2002 para coordinar y gestionar las actividades de la Organización en el campo del sector animal y brindar asesoramiento para una visión estratégica en el área, y formular políticas y directrices. El objetivo fue constituir una base sólida para la elaboración de las normas (ref. Resolución n°. XIV – mayo de 2022) . Los informes de las reuniones están disponibles en el siguiente cuadro:

Mayo de 2016Junio de 2015Junio de 2014
Junio de 2013Junio de 2012Junio de 2011
Junio de 2010Junio de 2009Junio de 2008
Septiembre de 2007Julio de 2006Septiembre de 2005
Diciembre de 2004Febrero de 2004Octubre de 2002

Situaciones de catástrofes naturales

En 2016, la OMSA publicó las directrices sobre gestión de desastres y reducción de los riesgos en relación con la sanidad, el bienestar animal y la salud pública veterinaria con la meta de reforzar las competencias de los servicios veterinarios de los Miembros en esta área.
La experiencia ha demostrado que las expectativas de recuperación y de sostenibilidad de las comunidades dependen en gran medida de la condición de sus animales.