Durina

La durina es una enfermedad contagiosa crónica o aguda de los équidos reproductores que se transmite directamente de animal a animal durante el coito. El organismo causante es el Trypanosoma (Trypanozoon) equiperdum. El Trypanosoma equiperdum es principalmente un parásito tisular que rara vez se detecta en la sangre. No se conoce ningún reservorio natural del parásito aparte de los équidos infectados. Está presente en las secreciones genitales de los machos y hembras infectados. El periodo de incubación, la gravedad y la duración de la enfermedad varían considerablemente; a menudo es mortal, pero se producen recuperaciones espontáneas, así como portadores latentes e infecciones subclínicas. Los burros y las mulas son más resistentes que los caballos y pueden seguir siendo portadores subclínicos. Aunque la adaptación a otros huéspedes no siempre es posible, los perros, conejos, ratas y ratones pueden ser infectados experimentalmente y ser utilizados para aislar y mantener cepas del parásito indefinidamente. Los signos clínicos se caracterizan por exacerbaciones y recaídas periódicas, que terminan con la muerte, a veces tras una paraplejia, o, eventualmente, con la recuperación. Puede observarse fiebre moderada, edema local de los genitales y las glándulas mamarias, erupciones cutáneas, falta de coordinación, parálisis facial y labial, lesiones oculares, anemia y emaciación. Las placas cutáneas edematosas, de 5 a 8 cm de diámetro y 1 cm de grosor, siguen considerándose patognomónicas, aunque también se observan ocasionalmente en équidos infectados por T. evansi. No hay vacunas disponibles para este parásito. El único control eficaz es el sacrificio de los animales infectados. Una buena higiene es esencial durante el apareamiento asistido, ya que la infección puede transmitirse a través de fómites contaminados.