Bronquitis infecciosa aviar

La bronquitis infecciosa aviar está causada por el virus de la bronquitis infecciosa gammacoronavirus. El virus causa infecciones principalmente en los pollos y es un importante patógeno de las aves de tipo comercial para carne y huevos. La bronquitis infecciosa aviar es una enfermedad aguda y contagiosa que se caracteriza principalmente por signos respiratorios en los pollos en crecimiento. La enfermedad se transmite por vía aérea, por contacto directo entre pollos e indirectamente a través de la propagación mecánica (equipos avícolas o materiales de envasado de huevos contaminados, estiércol utilizado como abono, visitas a las granjas, etc.). La bronquitis infecciosa aviar se produce en todo el mundo y adopta diversas formas clínicas, siendo la principal la enfermedad respiratoria que se desarrolla tras la infección de los tejidos del tracto respiratorio después de su inhalación o ingestión. La infección del oviducto a una edad muy temprana puede provocar daños permanentes y, en las gallinas, puede llevar al cese de la puesta de huevos o a la producción de cáscaras de paredes finas y deformes con pérdida de la pigmentación de la cáscara. La bronquitis infecciosa aviar puede ser nefropatógena y causar nefritis aguda, urolitiasis y mortalidad, especialmente en aves jóvenes. Tras una aparente recuperación, la nefritis crónica puede producir la muerte en una fase posterior. Existen vacunas vivas atenuadas y vacunas inactivadas en emulsión de aceite. Las cepas vacunales y de campo del virus de la bronquitis infecciosa aviar pueden persistir en las amígdalas cecales del tracto intestinal y ser excretadas en las heces durante semanas o más en pollos clínicamente normales. No se han notificado casos de infección humana por el virus de la bronquitis infecciosa aviar.