El Estado de la sanidad animal en el mundo

Un panorama inaugural de la sanidad animal en un mundo cambiante. Publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), el informe sobre el Estado de la sanidad animal en el mundo ofrece una visión clara y basada en pruebas del panorama mundial de la sanidad animal. Basándose en los sólidos sistemas de datos de la OMSA y en los conocimientos colectivos de sus Miembros y de su red científica, el informe ofrece un análisis oportuno y objetivo para fundamentar la acción y orientar el progreso hacia un futuro más sano y resiliente tanto para los animales como para las personas.

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Invertir en la sanidad animal importa hoy más que nunca

El Informe sobre el Estado de la Sanidad Animal en el Mundo 2026 llega en un momento en que el panorama financiero del que depende la prevención se está contrayendo drásticamente. La ayuda mundial para la salud está disminuyendo. ¿El riesgo? Que las inversiones más estratégicas, aquellas que previenen las crisis antes de que ocurran, queden relegadas.

En un mundo de riesgos biológicos acelerados y presupuestos cada vez más ajustados, invertir en sanidad animal no es opcional. Es la decisión responsable.

Basándose en evidencias, datos y experiencias concretas de distintos países, el informe destaca el impacto de priorizar los Servicios Veterinarios y la capacidad de la fuerza laboral para construir un futuro más seguro y resiliente para todos.

Invertir en sanidad animal es invertir en las personas 

Alrededor del 60 % de las enfermedades infecciosas humanas conocidas se originan en los animales, y el 75 % de las enfermedades infecciosas humanas emergentes tienen un origen animal. Sin embargo, la inversión se mantiene en un mínimo histórico. La sanidad animal recibe tan solo el 0,6 % del gasto mundial en salud, a pesar del aumento de las crisis sanitarias.

Invertir en sanidad animal va más allá de proteger a los animales. Es una inversión en las personas: en sus ingresos, su seguridad alimentaria y sus oportunidades. Es una inversión en sistemas que deben mantenerse estables incluso mientras evolucionan. La protección de las personas comienza mucho antes de la clínica; comienza con sistemas de sanidad animal más sólidos.

Menos de 1.000 millones USD/año

se destinan cada año en ayuda al desarrollo para los Servicios Veterinarios* 

Aproximadamente 2.300 millones de USD al año

inversión estimada necesaria para que los Servicios Veterinarios a nivel mundial alcancen los estándares establecidos

Menos del 0,05 % de los costos de la COVID-19

la inversión anual necesaria representa una fracción del costo directo de la pandemia en un solo año

La fuerza laboral está disminuyendo 

el 95 % de los países evaluados por la OMSA mantuvieron o mejoraron la capacidad de formación continua, pero el 18 % informa una disminución en la capacidad veterinaria y el 22 % una disminución en la capacidad de los paraprofesionales veterinarios.

*(Análisis de HealthforAnimals y el Banco Mundial)  

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Beneficios compartidos, responsabilidad compartida 

La sanidad animal genera beneficios compartidos como bien público y, al hacerlo, plantea una pregunta importante: ¿quién debe pagar por su protección? La respuesta está en la acción colectiva.

Proteger la sanidad animal es, por tanto, una responsabilidad compartida que requiere inversiones coordinadas en múltiples niveles. Cuando los gobiernos invierten junto con la industria, fortalecen la dimensión de bien público de la sanidad animal. Cuando todos desempeñan un papel, el resultado es un sistema mejor financiado y más cohesionado.  

La Unión Europea: una inversión colectiva en sanidad y bienestar animal

En sus 27 estados miembros, la UE ha construido un marco jurídico común, una estructura compartida de emergencia y una importante alianza de investigación que refleja un enfoque integrado. En el centro de este esfuerzo se encuentra la Asociación Europea para la Sanidad y el Bienestar Animal. La solidez de este enfoque colectivo ya ha sido puesta a prueba en la práctica. En 2025, brotes como los de fiebre aftosa en Europa demostraron el valor de la arquitectura europea de sanidad animal. Los marcos comunes de emergencia, las estructuras de bancos de vacunas y los sistemas de notificación en tiempo real permitieron una respuesta más eficiente y coordinada.

Medir y mejorar el desempeño de los Servicios Veterinarios 


Fortalecer los Servicios Veterinarios requiere más que inversión. Depende de evaluaciones estructuradas y basadas en evidencia que ayuden a los países a identificar brechas de desempeño, establecer prioridades y orientar mejoras.

La Ruta PVS apoya este proceso mediante evaluaciones independientes y seguimiento específico, permitiendo a los Miembros convertir el análisis en acción y utilizar las inversiones de manera más eficaz. Al proporcionar un marco común de evaluación, facilita el diálogo entre ministerios y actores clave, ayudando a alinear prioridades, movilizar recursos y traducir las evaluaciones en mejoras concretas de los sistemas de sanidad animal.  

Bolivia: mejorar los Servicios Veterinarios

En Bolivia, los esfuerzos para fortalecer los Servicios Veterinarios han estado marcados por una participación sostenida por el Proceso PVS. A medida que aumentaban las exigencias sobre el sector ganadero, la Evaluación PVS proporcionó una base para la mejora. Identificó áreas prioritarias en legislación, capacidad técnica y coordinación, ofreciendo orientación práctica. Con el tiempo, los Servicios Veterinarios se volvieron más coordinados, resilientes y mejor preparados para proteger el ganado y los medios de vida.  

La experiencia de Bolivia demuestra cómo la inversión estructurada en los Servicios Veterinarios puede transformar la evidencia en acción. Al utilizar el Proceso PVS para orientar reformas, el país demuestra cómo las inversiones específicas a nivel sistémico pueden fortalecer la gobernanza, mejorar la coordinación y construir resiliencia a largo plazo.  

Lo que dicen los datos 

93%

de los Miembros encuestados informan que las recomendaciones PVS les ayudaron a tomar medidas concretas para mejorar sus Servicios Veterinarios.

52%

de los países reportaron un aumento de los recursos financieros para los Servicios Veterinarios tras recientes evaluaciones PVS.  

Fortalecer la fuerza laboral veterinaria

Una fuerza laboral veterinaria más sólida significa una mejor prevención, vigilancia y resiliencia. La fuerza laboral veterinaria es la columna vertebral de los sistemas de sanidad animal y un activo clave del enfoque «Una sola salud». La escasez de personal veterinario ya sea en número, capacidades, marcos regulatorios o independencia profesional, representa un importante riesgo mundial.  

La sanidad animal efectiva depende de una fuerza laboral diversa: desde veterinarios que proporcionan experiencia clínica de alto nivel y supervisión regulatoria, hasta paraprofesionales veterinarios que prestan servicios esenciales y profesionales que apoyan laboratorios, vigilancia, análisis de riesgos e inteligencia epidemiológica.  

Lo que dicen los datos 

El Observatorio de la OMSA analizó datos del sistema de información PVS (PVS IS) relacionados con la fuerza laboral veterinaria y las acciones tomadas por los Miembros para fortalecerla. En general, la mayoría de estos países mantuvieron o mejoraron su capacidad para ofrecer formación continua, pero algunos Miembros experimentaron una disminución en su capacidad para mantener un número adecuado de veterinarios y paraprofesionales veterinarios.

Fuerza laboral: la formación continua avanza, pero el personal está en riesgo 

La mayoría de los Miembros que se sometieron al menos a dos evaluaciones PVS entre 2006 y 2023 mantuvieron o mejoraron su capacidad para ofrecer formación continua. Al mismo tiempo, una proporción no desdeñable de Miembros experimentó una disminución en su capacidad para mantener un número adecuado de veterinarios y paraprofesionales veterinarios.

Colombia: preservar las chagras mediante formación comunitaria 

En la región amazónica de Colombia, la inversión en capacidades locales ha fortalecido la vigilancia sanitaria animal sobre el terreno. El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ha capacitado a miembros de la comunidad, conocidos como sensores, para monitorear el estado sanitario de animales y cultivos en sistemas agrícolas tradicionales (chagras) y reportar señales tempranas de enfermedades. 

Estos sensores comunitarios desempeñan un papel similar al de los trabajadores comunitarios de sanidad animal en otros lugares, apoyando la alerta temprana y la detección rápida de enfermedades. Solo en Amazonas, 26 sensores capacitados contribuyen a una red nacional de 5.000 miembros comunitarios. Este modelo escalable y de bajo costo amplía la vigilancia y la respuesta a zonas fuera del alcance de los servicios convencionales.

Vigilancia en un mundo conectado 

La vigilancia es la base de la detección temprana en un mundo interconectado. El movimiento de animales de un país a otro es una actividad cotidiana vinculada al comercio. Esto no solo afecta a los animales de compañía, sino también al ganado. Todo movimiento animal implica el riesgo de propagación de enfermedades de una zona a otra. Aquí es donde la vigilancia, los sistemas integrados de datos y las herramientas digitales se vuelven esenciales. El desafío no es la presencia de una enfermedad en un país, sino disponer de la información adecuada en el momento oportuno para responder eficazmente.  

Como explica Santa Ansonska (División de Vigilancia de Enfermedades Infecciosas Animales del Departamento de Vigilancia Veterinaria de Letonia): «Todos deberíamos temer lo desconocido. Pero cuando los datos están disponibles rápidamente, podemos ser más proactivos y no limitarnos simplemente a reaccionar ante la situación.» 

Emiratos Árabes Unidos: vigilancia digital mediante reportes comunitarios

Los Emiratos Árabes Unidos muestran cómo la innovación digital puede fortalecer los sistemas de sanidad animal a gran escala. En 2019, lanzó el Sistema de Notificación Temprana de Bioseguridad, una plataforma nacional que permite a autoridades y ciudadanos reportar en tiempo real riesgos para la salud animal, humana y ambiental. Utilizando un enfoque «Una sola salud», el sistema apoya la detección temprana, una coordinación más rápida y respuestas dirigidas frente a enfermedades. En 2025, registró 360 reportes de enfermedades animales, incluidos 30 provenientes de entidades fuera del gobierno, reforzando el cambio de una respuesta de emergencia hacia una prevención proactiva.  

Lo que dicen los datos

Las cifras sobre influenza aviar en aves de corral se basan en los datos notificados a la OMSA por los países o territorios a través del Sistema Mundial de Información Zoosanitaria (WAHIS) entre el 1 de enero de 2025 y el 31 de marzo de 2026.

Los retornos: personas, economías y el planeta

La sanidad animal es una inversión en medios de vida, seguridad alimentaria y resiliencia económica. Para millones de hogares en todo el mundo, el ganado es mucho más que un activo productivo. Es una fuente de ingresos, una reserva de riqueza, una red de seguridad en tiempos de crisis y una vía hacia una mejor nutrición. 

En este contexto, la sanidad animal no es solo una cuestión técnica; también es una cuestión de medios de vida. Cuando los animales permanecen sanos, los beneficios son inmediatos y tangibles. La productividad aumenta, la mortalidad disminuye y las oportunidades de mercado se expanden. Para los pequeños productores, en particular, la diferencia puede ser significativa: un ganado sano puede traducirse en aumentos de ingresos del 20–40 %, fortaleciendo la resiliencia de los hogares y mejorando el nivel de vida.  

Jordania: los altos retornos del comercio ganadero y la seguridad alimentaria

En Jordania, el ganado desempeña un papel vital en los medios de vida rurales y la seguridad alimentaria, especialmente en las zonas áridas. Las ovejas y las cabras proporcionan ingresos y nutrición a muchos hogares, pero las enfermedades, la sequía y los recursos limitados generan vulnerabilidad. Para gestionar estos riesgos, Jordania ha invertido en su sistema de sanidad animal, fortaleciendo la vigilancia, el control de enfermedades y los Servicios Veterinarios. Las campañas de vacunación y la mejora de los sistemas de reporte han reducido las enfermedades y permitido el acceso al comercio regional, fortaleciendo los medios de vida y la resiliencia. Los animales más sanos han favorecido una producción más estable y una mejor disponibilidad de alimentos para los mercados nacionales, mientras que un mejor control de enfermedades y el cumplimiento de normas internacionales han permitido el acceso al comercio regional.  


La justificación para invertir es clara

Invertir en sanidad animal es una de las decisiones económicas más eficaces que los países pueden tomar. Los estudios muestran retornos de hasta el 86 % anual, situando la sanidad animal entre las inversiones más productivas para la sociedad.  

«La sanidad animal no es un gasto opcional. Es una inversión estratégica en estabilidad económica, seguridad alimentaria, resiliencia sanitaria, desarrollo sostenible y seguridad nacional y mundial, que depende de la capacidad para saber qué circula entre los animales antes de que llegue a las poblaciones humanas. Proteger la sanidad animal significa proteger los medios de vida, asegurar los sistemas alimentarios, preservar la salud pública y mantener la estabilidad económica.» 
Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la Organización Mundial de Sanidad Animal  

Económicamente, la detección temprana ahorra millones al evitar brotes descontrolados y pérdidas de productividad. Cuando se realizan correctamente, las inversiones no solo protegen contra las enfermedades. Protegen las economías, fortalecen las sociedades y construyen el tipo de confianza que hace posible la acción colectiva en tiempos de brotes.” 

– Sr. Momoh Massaquoi, Jefe de la Unidad de Vida Silvestre del Ministerio de Medio Ambiente de Sierra Leona, Punto Focal de Vida Silvestre de la OMSA para Sierra Leona

“La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es un problema sistémico. Si queremos avanzar, los gobiernos deben invertir en prevención, garantizar el acceso a medicamentos de calidad y generar confianza entre los distintos sectores. Sin eso, seguiremos reparando fugas en lugar de impedir que ocurran.” 

Dra. Laure Weber-Vintzel, Especialista sénior en ganadería del Banco Mundial

La justificación para invertir es clara. Pero el impacto dependerá no solo de cuánto invirtamos, sino de cómo invertimos y de a quién permitimos actuar. Los gobiernos, los socios para el desarrollo y la industria tienen todos un papel que desempeñar. La ciencia está preparada. La pregunta ahora es si nuestros sistemas y nuestros enfoques de colaboración también lo están.” 

Dra. Lois Muraguri, Directora General de GALVmed  

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