En regiones como África Occidental, donde la rica biodiversidad interactúa con comunidades y ganado, la detección temprana de amenazas a la sanidad de la fauna silvestre como enfermedades, patógenos y agentes tóxicos es crucial para prevenir brotes que afecten tanto a las personas como a los animales. Una vigilancia efectiva de la sanidad de la fauna silvestre no solo es clave para proteger la salud humana y animal, sino también vital para orientar la conservación de la naturaleza y para proteger ecosistemas y medios de vida.
Liberia, por ejemplo, reconoció estos beneficios potenciales para proteger a su población y fauna, y organizó un taller de tres días enfocado en fortalecer la vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre en la ciudad de Tubmanburg, Bomi, Liberia, del 8 al 10 de marzo de 2025, reuniendo a más de 30 participantes de organizaciones nacionales e internacionales clave. El evento, parte de una iniciativa más amplia para fortalecer los enfoques de “Una sola salud”, fue organizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en asociación con la Autoridad de Desarrollo Forestal de Liberia (FDA), la Sociedad para la Conservación de la Naturaleza de Liberia (SCNL), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), y el Grupo de Especialistas en Sanidad de la Fauna Silvestre de la CSE de la UICN (WHSG). El taller se llevó a cabo en el Instituto de Capacitación Forestal de Liberia
Fortalecimiento de las capacidades de vigilancia
Los participantes del taller provenían de diversas organizaciones, incluyendo la FDA, SCNL, el Ministerio de Agricultura (incluyendo la Unidad de Epidemiología y el Laboratorio Veterinario Central) de Liberia, la Plataforma de Coordinación de Una Salud de Liberia, UICN, OMSA, la Red Universitaria Africana de Una Salud (AFROHUN) y la Universidad de Liberia. También contribuyeron con su experiencia los Puntos Focales de Fauna Silvestre de la OMSA de Ghana y Liberia, apoyando el diálogo transfronterizo y el aprendizaje compartido.

El taller brindó la oportunidad a los participantes de familiarizarse con las Directrices para la Vigilancia de Enfermedades, Patógenos y Agentes Tóxicos en Fauna Silvestre de Vida Libre, publicadas en septiembre de 2024. Estas directrices tienen como objetivo apoyar la implementación de programas nacionales de vigilancia de la vida silvestre y promover una comprensión unificada del monitoreo de la salud en fauna silvestre. Las directrices, desarrolladas por la UICN y la OMSA, están diseñadas para ayudar a los países a fortalecer sus sistemas de vigilancia mediante un enfoque de “Una sola salud”.
El taller también ofreció una visión del progreso de Liberia en la vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre. Las iniciativas de coordinación de “Una sola salud” del país y las capacitaciones dirigidas al personal de áreas protegidas han sentado las bases para iniciativas actuales. Los guardaparques de Liberia han mostrado interés en contribuir a una vigilancia regular de la sanidad de la fauna silvestre, aunque se reconoce la necesidad de más formación y sistemas más estructurados.
Esta iniciativa llega en un momento oportuno. Las directrices nos ayudarán a construir un sistema de vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre, que actualmente no existe, y a mejorar nuestro desempeño en actividades relacionadas con la OMSA y la Plataforma Nacional de Coordinación de “Una sola salud” en Liberia.
Abednego Gbarway, Punto Focal de Fauna Silvestre de la OMSA, Gerente de Fauna Silvestre, Autoridad de Desarrollo Forestal, Liberia.
Esfuerzo Colaborativo por la Sanidad de la Fauna Silvestre
Las sesiones del taller abordaron temas clave como la vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre en Liberia y Ghana, el mapeo de actores y el flujo de trabajo desde el campo hasta el laboratorio, el diseño de planes de vigilancia y la definición de objetivos alineados con los ocho pasos de las Directrices. Un componente práctico de exploración en campo permitió examinar diversos contextos de fauna silvestre y medioambiente para orientar acciones concretas.
El evento también incluyó visitas al Laboratorio Veterinario Central de Liberia y al laboratorio móvil de alta tecnología de la Universidad de Liberia. Estas visitas ofrecieron a los participantes una visión más cercana de las capacidades diagnósticas disponibles para la vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre.
Además, se realizaron visitas a un humedal cercano para diseñar un plan de muestreo ambiental para la vigilancia de virus de influenza aviar en aves silvestres, brindando una aplicación práctica de la capacitación.
Finalmente, una sesión práctica con el juego ALERT generó una alta participación entre los asistentes. Desarrollado en el marco del proyecto EBO-SURSY, el juego ALERT busca involucrar mejor a los actores de los sistemas de vigilancia en la colaboración intersectorial y destacar la importancia de los esfuerzos conjuntos para abordar los problemas de salud de la vida silvestre.
Sentí que los participantes comprendieron claramente el juego ALERT, y esa experiencia influyó en el desarrollo de varios planes de vigilancia de enfermedades durante el ejercicio de simulación.
Meyir Ziekah, Punto Focal de Fauna Silvestre de la OMSA, Veterinario del Zoológico, Comisión Forestal (división de fauna silvestre), Ghana.
Recomendaciones Clave para la Vigilancia de la Sanidad de la Fauna Silvestre en Liberia
Al concluir el taller, se propusieron varias recomendaciones para mejorar la vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre en Liberia. Entre ellas se incluyen:
- Desarrollo de programas de capacitación integral para personal tanto de oficina como de campo en sanidad de la fauna silvestre y cursos de “Una sola salud”, especialmente en manejo práctico de muestras.
- Establecimiento de sistemas nacionales de vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre, particularmente en áreas protegidas y sus alrededores.
- Una Estrategia Nacional de Vigilancia de la Sanidad de la Fauna Silvestre para coordinar esfuerzos en todo el país.
- Fortalecimiento de la colaboración con países vecinos de la Unión del Río Mano, incluyendo Côte d’Ivoire, Guinea y Sierra Leona.
- Provisión de equipo de protección y apoyo logístico para inspecciones seguras en puntos de control y transporte de animales confiscados a santuarios.
- Creación de una base de datos nacional sobre la sanidad de la fauna silvestre y un sistema armonizado de reportes entre ministerios clave.
El taller marcó un paso importante en el fortalecimiento de las capacidades de Liberia para la vigilancia de enfermedades de la vida silvestre. A medida que los participantes continúan construyendo sobre el conocimiento y habilidades adquiridas durante la capacitación, está claro que la colaboración intersectorial y el apoyo internacional serán cruciales para garantizar la sanidad a largo plazo de la fauna silvestre en la región.
Este trabajo fue financiado por BMZ (Directrices) y la Alianza Internacional contra los Riesgos Sanitarios en el Comercio de Fauna Silvestre (Taller). Crédito de fotos: Kevin Smith / UICN
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), a través de su proyecto
EBO-SURSY, lleva siete años colaborando con los países para aumentar sus conocimientos y diseñar redes de vigilancia. Con el apoyo de la Unión Europea, el proyecto se dedica a prevenir futuros brotes de fiebres hemorrágicas víricas, y a salvar vidas al tiempo que se protege la sanidad de la fauna silvestre.
Establecer protocolos de vigilancia de enfermedades es crucial para salvar vidas humanas y animales, y la base de cualquier sistema de vigilancia que funcione bien. Sin un sistema así, cuando la sociedad se da cuenta de la presencia de una fiebre hemorrágica vírica como el ébola en su comunidad, a menudo es demasiado tarde. Cada muerte supone una oportunidad perdida para que un sistema de vigilancia anticipe y prevenga eficazmente un brote en primer lugar.

Los componentes básicos de un sistema de vigilancia
Aunque la vigilancia de las enfermedades puede llevarse a cabo de muchas maneras, también puede resultar prohibitivamente cara para algunos países. Entonces, ¿qué hace que un sistema de vigilancia tenga éxito? Se necesitan profesionales de diversas disciplinas, todos ellos con un alto nivel de formación y frecuentes entrenamientos para mantenerlos actualizados. Además, los países deben contar con un suministro regular de equipos de protección personal, reactivos para muestras de patógenos específicos, y disponer de una cadena de frío que funcione, laboratorios eficientes y una red de carreteras funcional.
Incluso cuando se identifica correctamente un patógeno, el trabajo no está terminado. Un país debe ser capaz de comunicar el patógeno con precisión y disponer de canales para compartir medidas preventivas con el público. En conjunto, estos factores crean grandes obstáculos.
El proyecto EBO-SURSY comenzó en 2017 para ayudar a los países a superar estas barreras. Comprometido a ayudar a los países a desarrollar habilidades profesionales, el proyecto ha organizado 11 capacitaciones en “Una sola salud” en 10 países. El proyecto incluso desarrolló herramientas de comunicación para ayudar a los Servicios Veterinarios a sensibilizar sobre las enfermedades y cómo protegerse, y las compartió durante las formaciones.
Para ayudar a los profesionales de toda África Occidental y Central, el proyecto brindó formaciones sobre diagnóstico de laboratorio, toma de muestras en animales, factores ecológicos de las enfermedades y mucho más. Al reunir a profesionales de la salud humana, medioambiental y la sanidad animal (tanto de la fauna silvestre como del ganado), EBO-SURSY fomentó el desarrollo de habilidades y conexiones, al tiempo que proporcionó una base sólida para la construcción de un sistema de vigilancia.

Talleres del proyecto EBO-SURSY sobre cómo crear un protocolo de vigilancia de enfermedades
Por supuesto, no todos los países y sus profesionales tienen las mismas necesidades. Cada país se ve afectado de manera única por las enfermedades que existen en su entorno. El proyecto EBO-SURSY coordinó tres talleres regionales (uno para África Central, otro para África Occidental francófona y otro para África Occidental anglófona) para formar a los Servicios Veterinarios nacionales y a los profesionales de la fauna silvestre sobre cómo elaborar un protocolo de enfermedades paso a paso. Cada país acudió preparado y conociendo sus enfermedades nacionales prioritarias. El objetivo de instaurar un protocolo de vigilancia de enfermedades era que su país dispusiera de un “plan maestro” para vigilar un agente patógeno y de directrices sobre cómo reaccionar en caso de brote para controlar mejor la propagación de la enfermedad.
Los talleres se centraron en ayudar a los participantes a pensar en un protocolo de forma holística. Con la participación de profesionales de todo el espectro de “Una sola salud” de cada país, los representantes de cada sector pudieron reflexionar sobre soluciones y tácticas de comunicación en tiempo real. Los actores relevantes de la OMSA también desempeñaron un papel importante en los talleres, e incluyeron Puntos Focales que son especialistas en fauna silvestre, laboratorios, comunicación y notificación de enfermedades, así como los Servicios Veterinarios y Delegados de cada Miembro. Era necesaria esta convocatoria, porque poner en marcha un protocolo de enfermedades no es tarea fácil, ni siquiera cuando se cuenta con apoyo.
Obstáculos para una vigilancia adecuada
Dado el carácter crítico de un protocolo de vigilancia de enfermedades, cabe preguntarse por qué un país no dispone ya de uno. Además de la capacidad de los países para tomar muestras, realizar pruebas y comunicar los resultados, los diferentes tipos de muestreo para la vigilancia también requieren diversos niveles de esfuerzo y compromiso financiero.
Por ejemplo, la vigilancia específica en la fauna silvestre requiere que se tomen muestras periódicas de las poblaciones animales. Esto puede llegar a ser costoso, ya que implica localizar y acceder regularmente a estos animales, tener un medio para atraparlos y tomar muestras de forma segura y enviarlas a un laboratorio. Los países con recursos limitados podrían dar prioridad a las enfermedades que sólo afectan a los humanos. Por otra parte, también existe la vigilancia pasiva, que si bien requiere capacidades de laboratorio similares, sólo toma muestras ad hoc de los animales que se encuentran inusualmente enfermos o muertos. Por lo tanto, es menos costosa y cubre una zona más amplia.

A pesar de esta complejidad, el proyecto EBO-SURSY alentó a los países a crear protocolos de vigilancia. Tras el éxito de los talleres regionales, se convocó a los participantes a que se llevaran a casa sus proyectos de protocolos sanitarios para compartirlos con sus Servicios Veterinarios nacionales.
Algunos países solicitaron entonces el apoyo de EBO-SURSY para organizar talleres a escala nacional. Dirigidos por los Servicios Veterinarios nacionales, perfeccionaron los protocolos con la participación de los sectores relevantes multisectoriales del país. Se necesitaron tres días para el desarrollo técnico de los protocolos y dos días para presentar los proyectos de planes a los ministerios nacionales. Los talleres permitieron a los países ampliar sus horizontes sanitarios para incluir tanto animales como medio ambiente en los planes nacionales, y se crearon redes personales y profesionales en todos los sectores de “Una sola salud”.
Aplicación con éxito de protocolos de vigilancia de enfermedades
En el último año del proyecto EBO-SURSY, muchos países han alcanzado sus objetivos. Sierra Leona, la República del Congo y la República Centroafricana han puesto en marcha protocolos contra la fiebre del Valle del Rift. Costa de Marfil ya tiene uno para la fiebre de Lassa. Incluso en los países en los que no se adoptó un protocolo definitivo, se dieron pasos importantes en la reflexión crítica sobre el desarrollo de protocolos de enfermedades; estos borradores aún podrían aplicarse en el futuro.
En otros países, como Camerún, que ya contaban con un protocolo finalizado para las enfermedades zoonóticas, aprovecharon el apoyo de EBO-SURSY para profundizar en los planes existentes y reforzar la capacidad de los sectores relevantes en el sistema de vigilancia. Los Servicios Veterinarios nacionales de varios países adoptaron las herramientas de comunicación de EBO-SURSY para sensibilizar a las comunidades. Al educar a sus poblaciones sobre estas enfermedades, los miembros de la comunidad pueden participar directamente en la vigilancia, señalando a las autoridades cuando se producen eventos inusuales de sanidad animal.
El futuro de la sanidad de los animales, la salud los seres humanos e incluso el medio ambiente depende de este tipo de protocolos alineados con el principio de “Una sola salud”. Cuando se ponen en marcha, pueden protegernos a todos al poder señalar cambios en los patrones de enfermedades, nuevos brotes y, con suerte, evitar la muerte de personas y animales por igual. Aunque el proyecto EBO-SURSY llegará pronto a su fin, estos protocolos de vigilancia de enfermedades perdurarán y mejorarán la salud en los años venideros.
Para más información
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Proyecto EBO-SURSY
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Informe de impacto del proyecto EBO-SURSY: Proteger la fauna silvestre, proteger nuestro futuro
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Sanidad de la Fauna Silvestre
Tras siete años de éxitos, EBO-SURSY, uno de los proyectos emblemáticos de la Organización Mundial de Sanidad Animal, llega a su fin. En su informe final, se destacan los logros alcanzados por este programa financiado por la Unión Europea y establecido con el objetivo de proteger la sanidad de los animales silvestres, además de la salud de las comunidades humanas que los rodean.
En estrecha colaboración con diez países de África Occidental y Central, el proyecto aplicó el enfoque “Una sola salud”, con vistas a reforzar los sistemas nacionales y regionales de detección precoz de las enfermedades zoonóticas de los animales silvestres. Al mejorar los sistemas de detección y preparación frente a los brotes de fiebres hemorrágicas virales como el ébola y la fiebre de Lassa, el Proyecto EBO-SURSY participó en la construcción de un mundo más sano, tanto para los animales como para las personas.
Empoderar al personal dedicado a la sanidad animal
Uno de los principales componentes del fortalecimiento de un sistema sanitario es la inversión en términos de personal. Sin conocimientos técnicos, métodos, materiales o recursos propios de su profesión, el personal no puede prosperar y rendir al máximo.
Con el objetivo de cubrir estas brechas, el proyecto EBO-SURSY integró una amplia gama de actividades de refuerzo de capacidades, incluidos programas de formación y becas. Proporcionó a los sectores relevantes de toda la cadena de la sanidad animal y la salud humana los medios necesarios para construir en sus países sistemas de vigilancia sólidos y así fomentar resultados positivos a largo plazo.

Igualmente, transmitió a los sectores interesados la oportunidad de crear redes y entablar relaciones en diversos campos del concepto “Una sola salud”, incluidos los profesionales de la sanidad animal, la salud humana, la fauna silvestre o del medio ambiente. Estas relaciones reforzadas constituyen la columna vertebral de un sistema integral:
700+
más de 700 profesionales y estudiantes formados en técnicas de laboratorio, ecología, epidemiología y sistemas de vigilancia
600
profesionales sanitarios implicados en la mejora de la colaboración intersectorial
30
becas educativas atribuidas a profesionales sanitarios para asistir a cursos de formación sobre el concepto “Una sola salud” y enfermedades emergentes
Reforzar la confianza con las comunidades
Cada vez más, debido al contagio entre especies, tanto los humanos como los animales silvestres son vulnerables a muchas enfermedades como las fiebres hemorrágicas virales. Las personas que viven cerca o dentro de ecosistemas naturales como las selvas tropicales suelen estar aisladas y carecen de acceso a la información sobre la forma de protegerse a sí mismas, y a los animales silvestres y domésticos.
Cuando están informadas, las comunidades se fortalecen y velan por sus semejantes y también por los animales silvestres. Por eso, EBO-SURSY se comprometió a aumentar sus conocimientos. Si están alertas y saben detectar los signos reveladores de zoonosis, incluidas las muertes y comportamientos inusuales de la fauna silvestre, las comunidades locales serán las primeras en alertar a los Servicios Veterinarios nacionales o a las autoridades responsables de la fauna silvestre.
El proyecto EBO-SURSY, en colaboración con jóvenes periodistas locales, llegó a las comunidades a través de campañas radiofónicas centradas en la sensibilización sobre las enfermedades de la fauna silvestre y las estrategias de prevención.

3 millions
alcance de una audiencia de más de 3 millones de oyentes en Guinea y la RDC con información que “salva vidas”
2,400
anuncios de servicios público sobre la interconexión entre la sanidad animal y la salud humana
60
jóvenes periodistas formados para informar sobre las cuestiones de sanidad animal.
Predecir y prevenir brotes
Si bien reforzar capacidades y sensibilizar a las comunidades constituyen etapas esenciales a la hora de establecer sólidos sistemas nacionales de vigilancia, esto no basta. Es imperativo que los países pongan en marcha planes de vigilancia de los agentes patógenos y que, durante un brote, proporcionen una orientación clara y accesible tanto para los profesionales como para el público en general.
Con la meta de capacitar a los Servicios Veterinarios nacionales y a los profesionales de la fauna silvestre a elaborar protocolos de vigilancia eficaces y progresivos, el proyecto EBO-SURSY organizó numerosos talleres regionales. Algunos países participantes superaron las expectativas y celebraron talleres a nivel nacional con el apoyo de EBO-SURSY, con el fin de perfeccionar sus proyectos de protocolos para enfermedades prioritarias y obtener el apoyo nacional para convertirlos en legislación.
Fiel a la naturaleza del proyecto, se adoptó un enfoque holístico en el que participaron profesionales de todo el espectro del concepto “Una Sola Salud”:
- Sierra Leona, la República del Congo y la República Centroafricana adoptaron protocolos nacionales multisectoriales de vigilancia de la fiebre del Valle del Rift.
- Côte d’Ivoire implementó un protocolo sobre la fiebre de Lassa.
- 10 países adquirieron experiencia en la elaboración de protocolos de vigilancia, que podrán aplicarse a otras enfermedades en el futuro.
- Otros países que asistieron a los talleres avanzaron en la elaboración de protocolos que podrán aplicarse en el futuro.
Dado que todo protocolo de vigilancia eficaz debe basarse en hechos científicos comprobados, el proyecto EBO-SURSY se comprometió con la investigación científica sobre las principales fiebres hemorrágicas virales. Organizó investigaciones en el terreno y apoyó una investigación diversificada a través de los tres socios integrantes del proyecto, Le Centre de coopération internationale en recherche agronomique pour le développement (CIRAD), el Institut de recherche pour le développement (IRD) y el Institut Pasteur.
Las tres instituciones reconocidas por su excelencia científica en la prevención y el control de las zoonosis trabajaron con los sectores relevantes locales en los países del proyecto con el objetivo de proporcionar modelos predictivos basados en datos y herramientas de evaluación del riesgo.
- 197 investigaciones en el terreno encaminadas a apoyar la investigación científica de cinco fiebres hemorrágicas virales, el coronavirus, la viruela del mono, etc.
- 43 000 muestras animales y 6 000 muestras humanas tomadas para rastrear enfermedades en la interfaz hombre-animal y mejorar los estudios científicos.
- 43 estudios científicos publicados como resultado de la investigación financiada por EBO-SURSY en los campos de la ecología, la genética y la socioeconomía.
- 25 metodologías y herramientas de diagnóstico mejoradas o desarrolladas.

Un nuevo futuro para la sanidad de la fauna silvestre
Al tiempo que el proyecto EBO-SURSY cierra este año sus compromisos, entra en una nueva etapa gracias al apoyo de la Unión Europea.
En los próximos años, el proyecto tiene la voluntad de ampliar su ámbito geográfico a 17 países e incluir a más socios científicos, así como a otros sectores en el enfoque “Una sola salud”. El proyecto duplicará sus ambiciones dirigidas a ayudar a los Servicios Veterinarios nacionales a establecer sistemas de vigilancia eficientes e implementar los hallazgos científicos de la primera fase en las políticas, la legislación y la orientación profesional para salvaguardar la salud.
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Informe de impacto del proyecto EBO-SURSY: Proteger la fauna silvestre, proteger nuestro futuro
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Página web del proyecto EBO-SURSY
En el continente africano, la radio mantiene una sólida presencia en la vida de la comunidad, reflejando las realidades de la sociedad y sus preocupaciones en materia sanitaria. Además, sigue siendo el medio más fiable para transmitir mensajes importantes, especialmente en zonas de difícil acceso. Tras el éxito categórico de la primera etapa del programa de radio EBO-SURSY (financiada por la Unión Europea), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reafirmó su compromiso en la prevención de los brotes de enfermedades animales a través de programas radiofónicos educativos.
En la República Democrática del Congo (RDC), país que participa en el Proyecto EBO-SURSY, nos asociamos con Radio Workshop para llegar directamente a aquellos que habitan las zonas forestales en la interfaz hombre-animal y a aquellos que, probablemente, consumen carne de animales silvestres en las zonas urbanas. Radio Workshop brindó capacitación a más de 30 periodistas y jóvenes reporteros sobre las enfermedades zoonóticas y la forma en que su interacción con la fauna silvestre puede afectar la salud humana. A través de cinco emisoras situadas en tres provincias, se emitieron más de 2400 mensajes en cuatro meses, se realizaron más de 80 programas y se organizaron 12 acciones de divulgación.

Radio EBO-SURSY resultó ser un programa de gran popularidad, con más de 2,5 millones de oyentes. Su reconocimiento es mayor en las zonas rurales, como Mbandaka y Kisangani, que en la capital del país. A partir de una muestra de 601 personas entrevistadas en el marco de un estudio de evaluación, el 42 % de los encuestados de Mbandaka y el 39 % de los de Kisangani respondieron que escuchaban el programa de radio EBO-SURSY, frente a sólo el 22 % en Kinshasa. Vale destacar que, como dato positivo:
de quienes habían declarado escuchar el programa eran oyentes habituales y seguían el programa varias veces a la semana.
lo consideraba un asunto de familia, aumentando la transmisión de la información sanitaria a niños y jóvenes.
Los resultados demuestran la capacidad de esta radio de brindar beneficios sobre todo a las comunidades aisladas.
Dada la importancia de este programa, compré una radio más grande para que toda mi familia pueda estar informada sobre las zoonosis y conozca las medidas de protección que debemos implementar para protegernos y preservar nuestro entorno”
Oyente en Yangambi, República Democrática del Congo.
Refuerzo de capacidades para periodistas locales especializados en temas sanitarios
Además de los beneficios de educar a las familias sobre temas como las enfermedades zoonóticas, el programa se dedica a reforzar los conocimientos de los periodistas frente a las enfermedades y sus correspondientes medidas sanitarias. La popular radio RTG@ de Kinshasa afirmó que “El programa de radio EBO-SURSY reforzó nuestra credibilidad. Con el brote de viruela del mono, la gente [decía] que había oído a RTGA hablar de ello… Estoy orgullosa de que haya sido una de las primeras emisoras de radio de la RDC en iniciar la sensibilización sobre este tema.”
En base al compromiso de locutores y periodistas con el programa de radio EBO-SURSY, el proyecto también creó un concurso radiofónico nacional. Numerosos periodistas y locutores de toda la RDC compitieron por el mejor reportaje y la mejor emisión en torno a temas como “Una salud”, las zoonosis y la vigilancia de la fauna silvestre. Los jueces del concurso, cada uno representando un aspecto del concepto “Una salud”, premiaron a los dos ganadores en el marco de una ceremonia que contó con la presencia de personal del ministerio de ganadería. También es posible la redifusión de estas emisiones y reportajes, con el fin de garantizar que la población de todo el país reciba más información sobre sanidad animal.

Cuando los ciudadanos poseen los conocimientos suficientes y la confianza necesaria para buscar información sobre sanidad animal, la percepción de la interconexión entre los animales, el medio ambiente y su sociedad ya no es la misma. Esto permite saber cómo protegerse y proteger a los animales silvestres de la comunidad, incluso cuando se encuentran en zonas remotas y alejadas. Se trata de un aspecto fundamental en las regiones donde no se acostumbra consultar a expertos en sanidad animal.
Mejora de las relaciones de la comunidad con los veterinarios locales
Una de las principales metas de la programación radiofónica de la OMSA siempre ha sido reforzar la relación entre los ciudadanos y los veterinarios locales. El estudio reveló que sólo el 19 % de los hogares encuestados en las comunidades de interés habían consultado a un veterinario en los últimos seis meses. La consulta al veterinario era aún menos habitual en las aldeas rurales abarcadas por este proyecto (7,5 %) y en Mbandaka (9 %) que en las grandes ciudades. Las comunidades rurales aún no han incorporado la costumbre de consultar a los veterinarios simplemente debido a la dificultad de encontrar uno: la razón más frecuente es que no existe ninguno en su comunidad (el 32 %). Sin embargo, incluso en ciertas zonas urbanas, no es fácil encontrar un veterinario:
Imaginemos que, en el matadero [oficial] de una ciudad, sólo sacrifican tres vacas al día. Esto implica una enorme cantidad de sacrificios clandestinos… Existen mataderos en otras ciudades donde no hay ningún control veterinario.
Veterinario en la República Democrática de Congo
Otra razón por la que los veterinarios no eran valorados por los participantes encuestados es la falta de sensibilización. El 30 % de los hogares no veía la utilidad de los veterinarios y, para el 28 %, sus honorarios eran muy elevados y estaban fuera de su alcance.
A pesar de esta gran diversidad de desafíos, el programa de radio EBO-SURSY creó una demanda de veterinarios en las comunidades donde emitía. Los resultados indicaron que el 42 % de quienes habían consultado a veterinarios no lo había hecho antes de la campaña. En total, el 37 % del total de los oyentes del programa consultó a un veterinario, frente al 11 % de quienes no siguen esta emisión. Además, los encuestados destacaron la importancia de poder contactarlos fácilmente y tener acceso a los productos y soluciones conocidas gracias al programa de radio EBO-SURSY, como la vacunación, el tratamiento de animales enfermos, la inspección de la carne y las consultas de carácter general.
Estas conclusiones nos permiten comprender los distintos enfoques de los futuros programas de radio de la OMSA en beneficio de la comunidad. Cuanto más conscientes sean los ciudadanos de la vital importancia de los veterinarios para la protección de la sanidad animal, la salud de las personas y la de sus ecosistemas, más defenderán los servicios que brindan.
Porque la sanidad animal es nuestra salud.
Es la salud de todos.
Más información
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Sanidad de la Fauna Silvestre
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Página web del Proyecto EBO-SURSY
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Vídeo: La sanidad de la fauna silvestre es la salud de todos
En el corazón de las zonas comunales del norte de Namibia (NCA por sus siglas en inglés) se libra una batalla pionera contra la rabia. Aquí, los veterinarios y sus equipos están a la cabeza, utilizando métodos innovadores y una dedicación implacable para reducir significativamente los casos de rabia humana, lo que supone un logro notable en la continua lucha contra esta enfermedad mortal.
Campañas de vacunación innovadoras
De junio a julio de 2023, se llevaron a cabo campañas de vacunación canina en las cinco regiones del centro norte de la NCA: Oshana, Omusati, Oshikoto, Ohangwena y Kunene. Estas campañas emplearon una estrategia ingeniosa, estableciendo puntos de vacunación designados para llegar al mayor número posible de propietarios de perros. El planteamiento era sencillo pero eficaz: crear muchos puntos centrales de vacunación accesibles donde los propietarios de perros pudieran llevar a sus mascotas para vacunarlas contra la rabia.
Calcular la cobertura de vacunación en asentamientos extensos y dispersos es un reto monumental. Los equipos de vacunación utilizan una aplicación móvil para capturar y rastrear los datos de vacunación canina. La cobertura de vacunación se calcula a partir de una población canina estimada mediante una proporción de perros y humanos. En esta campaña también se puso en marcha un método de captura, marcaje y recaptura para calcular la cobertura de vacunación. Con este método, se marcaba a los perros con spray de pintura de color en los puntos de vacunación y luego se contaba la proporción de perros marcados que vagaban por la noche. Esto supuso un reto logístico debido a la extensión de las zonas. Para estimar la cobertura de vacunación alrededor del punto de vacunación se empleó otro método que utilizaba datos de la capa de asentamiento de alta resolución (HRSL por sus siglas en inglés).
Se aprovecharon los datos de la HRSL para estimar las poblaciones humanas y caninas en un radio de 2 km de los puntos de vacunación. Este método, basado en datos, constituyó una alternativa viable cuando las encuestas convencionales resultaban poco prácticas en los difíciles entornos de campo de Namibia.

Obtener resultados frente a retos polifacéticos
En un punto de vacunación, donde se vacunó a 74 perros, los datos de la HRSL estimaban una población canina de 115, lo que arrojaba una cobertura de vacunación del 64%. Mientras tanto, una encuesta realizada a los propietarios de perros en el punto de vacunación sugería una cobertura del 86%. Estas cifras pusieron de manifiesto la complejidad de estimar la cobertura, ya que no todos los propietarios de perros participaron en la campaña de vacunación.
En otro punto cercano, el equipo vacunó a 70 perros, y la HRSL estimó una población canina de 93 y una cobertura del 75%, mientras que la encuesta a los propietarios de perros estimó una cobertura del 78%. Estos resultados demostraron el potencial de los datos de la HRSL para estimar la cobertura en entornos de campo difíciles.
Sin embargo, los retos persistieron. La falta de transporte y de recursos humanos para formar suficientes equipos de vacunación fueron obstáculos notables para cubrir un gran número de puntos de vacunación. A lo largo de la campaña destacaron varias observaciones. Los escolares desempeñaron un papel crucial llevando a los perros a los puntos de vacunación, aprovechando que la campaña tenía lugar durante las vacaciones escolares. El equipo vacunó a 40.286 mascotas. Sin embargo, algunos propietarios de perros desconocían el calendario, lo que subraya la importancia de la comunicación.
La rápida renovación de la población canina, con muchos cachorros y jóvenes (>50%), presentada en los puntos de vacunación subrayó la necesidad de campañas anuales de vacunación para mantener la inmunidad canina. La educación antirrábica en los puntos de vacunación fue todo un éxito, gracias a las pancartas y carteles distribuidos por la Representación Subregional para África Meridional de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

Namibia integra la vacunación antirrábica de los perros con la vacunación del ganado contra la fiebre aftosa y la perineumonía contagiosa bovina en los criaderos de ganado, donde los dueños de las mascotas también las llevan a los criaderos para vacunarlas contra la rabia. Este enfoque mejora la cobertura al llegar a lugares más remotos de la NCA.
Un futuro mejor en la lucha contra la rabia en Namibia
Mientras el mundo celebra el Día Mundial contra la Rabia, la historia de éxito de Namibia se erige como un brillante ejemplo del impacto que la dedicación de las personas puede tener en la lucha contra la rabia.
La batalla de Namibia contra la rabia demostró el poder del enfoque “Una sola salud”. Desde el liderazgo del gobierno hasta la participación de la comunidad, la estrategia del país no solo redujo los casos de rabia humana de alrededor de 25 muertes en 2015 a 7 casos en 2022, sino que también mejoró el intercambio de datos y los Servicios Veterinarios.
Al respaldar la Estrategia Nacional de Control de la Rabia del país, la OMSA validó el compromiso de Namibia, lo que condujo a un apoyo sostenido y a seguir aplicando su programa de control.
En los vastos y dispersos asentamientos de la NCA de Namibia, los combatientes de primera línea contra la rabia continúan su misión, salvaguardando vidas humanas y animales, vacunación a vacunación. Su dedicación es una luz de esperanza en la lucha sin cuartel contra esta enfermedad mortal.
El programa de eliminación de la rabia está cofinanciado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ) y ejecutado por la Dirección de Servicios Veterinarios con el apoyo técnico de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y el Friedrich-Loeffler-Institut (FLI).
Más información sobre cómo hacer frente a la rabia
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Portal de la rabia
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Plan Estratégico Mundial para acabar con las muertes humanas causadas por la rabia transmitida por perros de aquí a 2030
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Póster sobre la tenencia responsable de perros
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Hoja informativa sobre la gestión de la población canina
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Recomendaciones, Conferencia mundial
Primera Conferencia mundial de la OIE sobre legislación veterinaria-Recomendaciones
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Conferencia mundial
2.a conferencia mundial sobre educación veterinaria – Resoluciones
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