En el 9.º Congreso Mundial de Una Sola Salud, celebrado en Lisboa, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) hace un llamamiento para iniciar una nueva fase en la implementación del enfoque «Una sola salud», centrada en la prevención y en lograr cambios duraderos en los países y las comunidades.
Un virus que circula entre aves silvestres y aves de corral no se detiene a preguntar qué autoridad es responsable. La resistencia a los antimicrobianos no reconoce la frontera entre un hospital y una clínica veterinaria. La degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático no pueden contenerse dentro de un único ministerio o una sola profesión.
Sin embargo, los sistemas diseñados para hacer frente a estas amenazas suelen permanecer divididos. Los datos se encuentran en plataformas separadas, los conocimientos especializados en distintas instituciones y los fondos en presupuestos sectoriales. Mientras expertos, responsables políticos y profesionales se reúnen en Lisboa del 4 al 7 de septiembre de 2026, la pregunta ya no es si la salud humana, animal y ambiental están interconectadas, sino si nuestras formas de trabajar evolucionan con suficiente rapidez para reflejar esa realidad.
Durante la inauguración del evento, la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA, instó a que el enfoque «Una sola salud» vaya más allá de las declaraciones y se convierta en una práctica compartida. En un momento en el que confluyen la inseguridad alimentaria, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la inestabilidad geopolítica, «Una sola salud» ya no es simplemente una opción, sino una necesidad.
Sin embargo, trascender las fronteras no significa eliminar las responsabilidades sectoriales ni diluir los conocimientos especializados. Una colaboración eficaz depende de Servicios Veterinarios, sistemas de salud pública, instituciones ambientales y de fauna silvestre, sistemas alimentarios y capacidades de investigación sólidos, cada uno de los cuales aporta sus conocimientos especializados a objetivos comunes.
«Una sola salud no se hará realidad únicamente mediante declaraciones. Se hará realidad en los países, los laboratorios, los hospitales, los Servicios Veterinarios, las explotaciones y los sistemas alimentarios, en la gestión de la fauna silvestre y los ecosistemas y, sobre todo, en las comunidades», declaró la Dra. Soubeyran.
De los compromisos mundiales a la acción nacional
Este paso del compromiso a la implementación ocupa un lugar central en la participación de la OMSA. El Plan de Acción Conjunto sobre Una Sola Salud, presentado en 2022 por las organizaciones de la asociación cuatripartita (FAO, PNUMA, OMS y OMSA), proporciona un marco común para la colaboración en materia de salud humana, animal, vegetal y de los ecosistemas. Sin embargo, un marco mundial solo adquiere verdadero sentido cuando transforma la forma en que las instituciones trabajan juntas a escala nacional y local.
¿Cómo puede un país pasar de respaldar el enfoque «Una sola salud» a decidir quién es responsable de cada tarea? ¿Cómo pueden los ministerios compartir la información y la responsabilidad? ¿Y cómo puede un plan nacional sobrevivir a los cambios de liderazgo o al fin de la financiación externa?
Estas preguntas orientarán la sesión «Bridging Policy-to-Practice: Implementing the One Health Joint Plan of Action at National Level» («De la política a la práctica: implementación del Plan de Acción Conjunto sobre “Una sola salud” a nivel nacional»), una de las sesiones prioritarias de la OMSA.
Las experiencias de Uzbekistán, Singapur y Malawi permitirán recorrer distintas etapas de la implementación de «Una sola salud»: desde la evaluación de las capacidades y las brechas y la participación de las partes interesadas pertinentes hasta el establecimiento de mecanismos de coordinación y la conversión de las prioridades en planes nacionales de acción presupuestados.
Los datos del Cuadro de Expertos de Alto Nivel para el Enfoque de Una Sola Salud (OHHLEP, por sus siglas en inglés) pondrán de relieve las condiciones necesarias para lograr una implementación duradera, entre ellas el liderazgo político, mandatos claros, datos integrados, financiación sostenible y capacidad de la fuerza laboral.
«La verdadera prueba del enfoque “Una sola salud” no es si los países han creado una estrategia, sino si esa estrategia transforma las decisiones, los presupuestos y las medidas sobre el terreno», declaró la Dra. Chadia Wannous, Jefa del Departamento de Una Sola Salud y Marcos Mundiales de la OMSA. «La implementación debe contar con el liderazgo de los propios países, disponer de una financiación adecuada e integrarse en las instituciones. De lo contrario, la colaboración corre el riesgo de seguir dependiendo de proyectos individuales o de la urgencia de la próxima crisis».
Un debate relacionado, organizado por el OHHLEP, sobre cómo aprovechar los factores facilitadores, eliminar las barreras y armonizar las políticas mundiales analizará la manera de dejar atrás los mecanismos que surgen durante las emergencias y avanzar hacia sistemas capaces de trabajar juntos antes de que comience una crisis.
Prevención: conectar la ciencia, las políticas y las comunidades
La prevención será otro de los temas centrales de la contribución de la OMSA. Una sesión coorganizada con PREZODE analizará cómo la evidencia científica, las prioridades políticas, los conocimientos locales y las experiencias vividas pueden enriquecerse mutuamente y propiciar decisiones más tempranas y acertadas. Las experiencias de Senegal, Vietnam y del ámbito de la gobernanza mundial ayudarán a los participantes a examinar obstáculos recurrentes, como la financiación a corto plazo, la falta de confianza, la participación limitada de las comunidades y un «sesgo hacia las emergencias» que hace que la cooperación se desvanezca una vez superado el peligro inmediato. El objetivo es crear interfaces duraderas que permitan que el conocimiento circule en ambas direcciones y oriente las acciones.
Construir los sistemas que sustentan la colaboración
Los planes y las estructuras solo pueden ser eficaces si las personas encargadas de implementarlos disponen de las capacidades necesarias. «Una sola salud» requiere sólidos conocimientos técnicos dentro de cada disciplina, pero también profesionales capaces de comprender sistemas complejos, comunicarse entre instituciones y generar confianza entre colegas de otros sectores.
El Grupo de trabajo conjunto FAO/OMS/OMSA sobre formación en «Una sola salud» trabaja para desarrollar itinerarios de aprendizaje basados en competencias y adaptados a las necesidades de los países y de la fuerza laboral. Su sesión en el Congreso mostrará cómo pueden conectarse las plataformas de aprendizaje y los recursos técnicos existentes, reduciendo la duplicación y combinando al mismo tiempo los conocimientos específicos de cada profesión con competencias como el pensamiento sistémico, la colaboración, la comunicación y el liderazgo. Los ministerios, las universidades y las instituciones de formación examinarán cómo pueden contribuir a definir, poner a prueba y evaluar futuros programas.
Los sistemas eficaces de «Una sola salud» también deben reconocer que los riesgos no afectan a todas las personas por igual. Los roles sociales influyen en quién interactúa con los animales, quién manipula productos derivados de la fauna silvestre, quién tiene acceso a los servicios y quién participa en las decisiones. Una sesión sobre enfoques transformadores en materia de género examinará cómo integrar la diversidad, la equidad y la inclusión en la gobernanza, la financiación, los datos y los programas.
El trabajo conjunto de la OMSA y el ILRI sobre las cadenas de valor de la carne de animales silvestres ofrece un ejemplo concreto. La caza suele ser la actividad más visible y puede dominar las evaluaciones de riesgos. Sin embargo, al examinar toda la cadena de valor se revelan otras funciones, entre ellas la participación de las mujeres en el transporte y la venta de carne de animales silvestres, así como formas de exposición que, de otro modo, podrían permanecer invisibles. Tener en cuenta estas realidades refuerza tanto los datos que sustentan la prevención como las políticas elaboradas a partir de ellos.
Del pensamiento interconectado a sistemas conectados
Los expertos de la OMSA también contribuirán a los debates sobre la sanidad y la vigilancia de la fauna silvestre, la financiación sostenible y la actual panzootia de H5N1. Aunque estos temas puedan parecer distintos, todos conducen a la misma conclusión: las amenazas complejas no pueden abordarse mediante una única intervención o desde un solo sector.
La prevención depende de conectar a los Servicios Veterinarios, las autoridades de salud pública, las instituciones encargadas de la fauna silvestre y el medioambiente, la comunidad científica, la industria y las comunidades en torno a riesgos compartidos. Requiere que la información de vigilancia se traduzca en alertas tempranas y medidas concretas, que los marcos mundiales se adapten a las realidades nacionales y que el compromiso político y financiero continúe una vez que la atención internacional se haya desplazado hacia otros asuntos.
En última instancia, el enfoque «Una sola salud» no se evaluará por el número de estrategias elaboradas o reuniones celebradas, sino por si los países y las comunidades están mejor preparados para prevenir amenazas, proteger a los animales y las personas, preservar los ecosistemas y actuar conjuntamente cuando surjan riesgos.
El desafío ahora consiste en transformar el pensamiento interconectado en sistemas conectados, y un concepto compartido en una práctica duradera.
Une étape majeure pour la santé mondiale et un signal fort de l’engagement international dans la lutte contre la résistance aux antimicrobiens (RAM) : le 21 mai 2026, les 183 Membres de l’Organisation mondiale de la santé animale (OMSA) ont adopté le Plan d’action mondial actualisé sur la résistance aux antimicrobiens (GAP-RAM) 2026-2036 lors de la 93e Session générale de l’OMSA.
Un importante hito para la salud mundial y una clara muestra del compromiso internacional para hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos (RAM): el 21 de mayo de 2026, los 183 Miembros de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) adoptaron el Plan de Acción Mundial actualizado sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (PAM-RAM) 2026-2036 durante la 93.ª Sesión General de la OMSA.
Esta adopción constituye un logro significativo para la OMSA y para la colaboración de la Cuatripartita (FAO, PNUMA, OMS y OMSA) en materia de RAM, acercando a la comunidad internacional un paso más hacia una respuesta coordinada basada en el enfoque «Una sola salud» frente a uno de los desafíos más urgentes para la salud humana, animal, vegetal y medioambiental.
Tan solo dos días después, los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) también adoptaron el Plan actualizado durante la Asamblea Mundial de la Salud, reforzando un compromiso compartido entre sectores y regiones para acelerar la acción frente a la RAM.
Como primera de las organizaciones de la Cuatripartita en adoptar formalmente el Plan de Acción Mundial actualizado a través de su órgano rector, la OMSA demostró su liderazgo y su compromiso con el avance de una respuesta mundial coordinada frente a la resistencia a los antimicrobianos.
Una hoja de ruta para la próxima década
El PAM-RAM actualizado establece una visión común y una orientación estratégica para el periodo 2026-2036. Refleja el compromiso asumido por los Estados Miembros de las Naciones Unidas en la Declaración Política de la Reunión de Alto Nivel sobre la Resistencia a los Antimicrobianos, que hace un llamado a una respuesta multisectorial sólida e inclusiva basada en el enfoque «Una sola salud», adaptada a la realidad actual para lograr un mayor impacto frente a la resistencia a los antimicrobianos.
El Plan se articula en torno a seis objetivos estratégicos:
- Reforzar la sensibilización y promover cambios sociales y de comportamiento adecuados.
- Fortalecer los sistemas de vigilancia y las redes de laboratorios para respaldar políticas y actuaciones basadas en la evidencia.
- Intensificar la prevención y el control de las infecciones para reducir la carga de las enfermedades infecciosas y la necesidad de utilizar antimicrobianos.
- Garantizar un acceso equitativo a los antimicrobianos, los medios de diagnóstico y otros productos sanitarios, así como promover su uso adecuado y su eliminación segura.
- Acelerar la investigación y la innovación en materia de resistencia a los antimicrobianos.
- Reforzar la gobernanza multisectorial, la financiación sostenible y la rendición de cuentas para una respuesta coordinada frente a la RAM.
Al abordar la RAM desde el enfoque «Una sola salud», el Plan reconoce la interdependencia entre la salud humana, animal, vegetal y medioambiental, así como la necesidad de una acción colectiva para preservar la eficacia de los antimicrobianos para las generaciones futuras.
Adopción por los Miembros de la OMSA
El Plan de Acción Mundial actualizado fue adoptado por los Miembros de la OMSA mediante la Resolución n.º 18, presentada a la Asamblea Mundial de Delegados de 2026 tras la recomendación del Grupo de Trabajo de la OMSA sobre la Resistencia a los Antimicrobianos.
La adopción refleja la intensa colaboración entre las organizaciones de la Cuatripartita, las delegaciones de los Miembros, los expertos técnicos, las organizaciones asociadas y las partes interesadas de distintos sectores, que contribuyeron a la elaboración del PAM-RAM actualizado a través de un amplio proceso de consultas.
De la estrategia a la implementación
La adopción del PAM-RAM actualizado no supone el final del proceso, sino el comienzo de una nueva etapa centrada en su implementación.
Mientras que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) continúan con sus respectivos procesos de aprobación, los socios de la Cuatripartita ya están preparando los siguientes pasos.
Una de las principales prioridades será la elaboración de orientaciones operativas intersectoriales para apoyar a los Miembros de las organizaciones de la Cuatripartita y a las regiones en la traducción de los objetivos estratégicos del PAM-RAM en medidas concretas. Estas orientaciones proporcionarán un marco para una implementación coordinada entre sectores y contribuirán a reforzar la rendición de cuentas, el seguimiento y el impacto de las actuaciones.
Asimismo, la Cuatripartita está desarrollando un Marco de Seguimiento y Evaluación (SyE) que permitirá evaluar, a escala mundial, los avances en la implementación del PAM-RAM actualizado.
La OMSA también está preparando una serie de seminarios web para apoyar a sus Miembros en el fortalecimiento de las acciones frente a la RAM en los Servicios Veterinarios y los sistemas de sanidad animal.
Un logro colectivo
La adopción del Plan de Acción Mundial actualizado sobre la Resistencia a los Antimicrobianos pone de manifiesto el poder de la cooperación internacional y de la acción colectiva. Es el resultado del compromiso sostenido de gobiernos, expertos, organizaciones internacionales y actores no estatales para proteger la eficacia de los antimicrobianos y salvaguardar la salud en todo el mundo.
A medida que la comunidad internacional pasa del compromiso a la implementación, la OMSA mantiene su firme compromiso de apoyar a sus Miembros y socios para impulsar acciones concretas frente a la resistencia a los antimicrobianos.
La próxima década será decisiva. La hoja de ruta ya está definida; ahora es el momento de llevar el Plan a la práctica.
Durante su 93 a Sesión General celebrada en mayo, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ha presentado su nueva Estrategia para la Sanidad de la Fauna Silvestre 2026-2030, con el fin de reafirmar la importancia de los sistemas de vigilancia de la salud de la fauna silvestre como pilar fundamental de la seguridad sanitaria mundial, la conservación de la biodiversidad y la resiliencia de los ecosistemas, en el marco de un enfoque sanitario integrado.
Tras los logros del Marco para la Sanidad de la Fauna Silvestre (2021-2025), la nueva Estrategia esboza una hoja de ruta más centrada y operativa para apoyar a los miembros de la OMSA en la prevención, detección y respuesta ante los riesgos sanitarios en la interfaz entre las personas, los animales y el medio ambiente.
En un contexto caracterizado por unas interacciones cada vez mayores entre los seres humanos, los animales domésticos y la fauna silvestre, la OMSA está posicionando la sanidad de la fauna silvestre como una prioridad estratégica a nivel mundial. La estrategia se articula en torno a tres objetivos principales: reforzar la gobernanza de los sistemas de sanidad de la fauna silvestre, mejorar el conocimiento científico y las políticas basadas en el análisis de riesgos, y establecer sistemas de vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre sostenibles, integrados y multisectoriales. Esta nueva estrategia se centra en los sistemas de vigilancia, aborda los riesgos sanitarios en el comercio de fauna silvestre y apoya las iniciativas de prevención en las fases iniciales para reducir el riesgo de aparición de enfermedades. De hecho, unas poblaciones de fauna silvestre sanas son esenciales no solo para la conservación de la biodiversidad, sino también para proteger la sanidad animal, la salud pública y la resiliencia de los ecosistemas, así como para respaldar los sistemas alimentarios sostenibles en todo el mundo.
Proteger la sanidad de la fauna silvestre mediante una vigilancia y unas políticas más sólidas
Una de las principales prioridades de esta nueva Estrategia de Sanidad de la Fauna Silvestre es reforzar los sistemas de vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre en todos los Miembros de la OMSA. La Estrategia promueve una mayor colaboración entre los servicios veterinarios, las autoridades medioambientales, los agentes de conservación, las instituciones de salud pública, el mundo académico y las comunidades locales para mejorar las capacidades de prevención, preparación y detección precoz.
Para respaldar este esfuerzo, la OMSA seguirá mejorando la notificación de enfermedades de la fauna silvestre y el intercambio de información a través del Sistema Mundial de Información Zosanitatria (WAHIS), al tiempo que ampliará el uso de WildEpi, el sistema de información sobre la sanidad de la fauna silvestre de última generación de la OMSA, una plataforma segura que permite a los profesionales autorizados en materia de sanidad de la fauna silvestre compartir información sobre incidentes relacionados con ella.
WildEpi está diseñado para facilitar la notificación y el análisis en tiempo real de los casos de morbilidad y mortalidad de la fauna silvestre. La plataforma permite compartir y analizar en tiempo real la información sobre incidentes relacionados con la sanidad de la fauna silvestre, refuerza el análisis de riesgos y favorece la toma de decisiones basada en datos contrastados mediante la colaboración multisectorial. Aprovecha los avances tecnológicos ofreciendo apoyo basado en la inteligencia artificial para la identificación de especies silvestres. Al involucrar a un abanico más amplio de colaboradores, entre los que se incluyen organizaciones conservacionistas, investigadores y redes dedicadas a la fauna silvestre, WildEpi pretende salvar las brechas existentes entre la recopilación de datos sobre sanidad animal y los responsables de la toma de decisiones.
Reforzar la vigilancia sanitaria de la fauna silvestre es esencial para mejorar nuestra capacidad colectiva de detectar a tiempo los riesgos emergentes y responder antes de que se conviertan en incidentes de mayor envergadura para la sanidad animal o la salud pública. La Estrategia de Sanidad de la Fauna Silvestre crea un marco importante para conectar a los países, los expertos y los sistemas de vigilancia bajo una visión compartida de “Una sola salud.”
Tiggy Grillo, punto focal de la OMSA para la fauna silvestre en Australia y directora de operaciones de Wildlife Health Australia.
La Estrategia de Sanidad de la Fauna Silvestre también reconoce que una vigilancia eficaz de las enfermedades de la fauna silvestre depende de alianzas sólidas, una legislación eficaz y una coordinación operativa entre sectores y fronteras.
La sanidad de la fauna silvestre ya no puede abordarse de forma aislada. Apoyar la colaboración entre los servicios veterinarios, los agentes de conservación, los laboratorios y las autoridades medioambientales es fundamental para construir sistemas de vigilancia resilientes, capaces de responder a los retos sanitarios globales cada vez más complejos.
Marco Sordilli, punto focal de la OMSA para la fauna silvestre en Italia.
De la estrategia global a la aplicación sobre el terreno
La Estrategia de Sanidad de la Fauna Silvestre hace especial hincapié en la aplicación práctica a través de proyectos regionales, alianzas y apoyo a nivel nacional. Este enfoque operativo se basa en las lecciones aprendidas del Marco para la Sanidad de la Fauna Silvestre y se centra en la obtención de resultados medibles adaptados a las realidades regionales.
Por ejemplo, se destacan proyectos regionales como ZOOSURSY en África, Nature for Health (N4H) y TARTANET como mecanismos clave de aplicación que respaldan los sistemas integrados de vigilancia de la sanidad de la fauna silvestre, el desarrollo del personal y la coordinación multisectorial.
Además, la Estrategia también refuerza la colaboración con socios internacionales y redes*. La Alianza Internacional contra los Riesgos Sanitarios en el Comercio de Fauna Silvestre se integra en la estrategia como el brazo centrado en el comercio de fauna silvestre con un enfoque «Una sola salud» que abarca todos los riesgos.
Las medidas también se gestionan a nivel nacional. Por ejemplo, el taller sobre vigilancia de enfermedades de la fauna silvestre de Liberia, celebrado en el condado de Bomi en marzo de 2025, muestra cómo los países están convirtiendo la concienciación en acciones prácticas mediante un enfoque coordinado que aúna la salud humana, animal y ambiental. Durante el taller, los participantes analizaron las directrices para la vigilancia de enfermedades, patógenos y agentes tóxicos en la fauna silvestre en libertad. Publicadas en septiembre de 2024 y elaboradas por la UICN y la OMSA, estas directrices ayudan a los países a reforzar los sistemas de vigilancia de la fauna silvestre mediante un enfoque «Una sola salud». A través de la colaboración multisectorial en la que participaron los servicios veterinarios, las autoridades de conservación, los laboratorios y el mundo académico, el taller contribuyó a establecer un marco común para la vigilancia, la respuesta rápida y el intercambio de información.
Una visión estratégica para una fauna silvestre más sana y unas sociedades más seguras
La Estrategia de Sanidad de la Fauna Silvestre 2026-2030 refleja el compromiso general de la OMSA de promover la prevención en el origen animal y reforzar la resiliencia en los ecosistemas, los sistemas sanitarios y las sociedades.
Mediante una gobernanza más sólida, mejores procesos de gestión de datos, una mayor colaboración científica, sistemas de vigilancia multisectoriales integrados y un apoyo operativo específico, la Estrategia pretende capacitar a los Miembros de la OMSA y a sus socios para prevenir y anticipar mejor, detectar y responder rápidamente a las amenazas para la sanidad de la fauna silvestre en un mundo en rápida evolución y cada vez más interconectado.
Al situar la sanidad de la fauna silvestre en el centro de la agenda «Una sola salud», la OMSA pretende contribuir a una fauna silvestre más sana, a ecosistemas más resilientes y a un planeta más seguro para las generaciones futuras.
*Entre los socios oficiales se encuentran la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), la Asociación para las Enfermedades de la Fauna Silvestre (WDA), el Consejo Internacional para la Conservación de la Caza y la Fauna Silvestre (CIC), las organizaciones del Cuarteto y la Red de Inteligencia Sanitaria de la Fauna Silvestre (WHIN), la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), la Alianza Colaborativa para la Gestión Sostenible de la Fauna Silvestre (CPW), el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Una nueva serie de la OMSA, producida por BBC StoryWorks, explora las conexiones invisibles entre los animales, las personas y los entornos que compartimos, y cómo estas relaciones están dando forma a nuestro mundo.
Los animales y los seres humanos han compartido una conexión profunda desde el principio de los tiempos. Pero ¿cómo influye esta interdependencia en la salud mundial? El impacto de los animales y de sus ecosistemas en las comunidades de todo el mundo es enorme y abarca aspectos tan diversos como la alimentación y la medicina. Al mismo tiempo, los desafíos asociados a esta relación también están cambiando, impulsados por el cambio climático y el crecimiento de las poblaciones humanas.
Animals & Us, una nueva serie de contenidos de marca compuesta por películas y artículos, presentada por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y producida para la OMSA por BBC StoryWorks Commercial Productions, explora el significado de esta conexión entre los seres humanos y los animales. La serie muestra cómo la sanidad animal puede influir en la salud de todas las personas y cómo algunas comunidades de todo el mundo están promoviendo ecosistemas más saludables, diseñados para proteger tanto a las personas como a los animales.
Con los sistemas agrícolas ocupando actualmente el 50 % de la superficie habitable del planeta y las poblaciones mundiales de fauna silvestre habiendo disminuido en un promedio del 69 % desde 1970, la relación entre los animales y los seres humanos está cambiando cada día.
Las historias de la serie presentan a innovadores excepcionales que trabajan para fortalecer y proteger esta valiosa conexión en todo el mundo: una aldea de Bali que ayuda a proteger a sus mascotas y a sus niños mediante importantes programas de vacunación animal; un productor avícola que utiliza una sustancia sorprendente para reducir la dependencia de los antibióticos; un ganadero del estado de Washington que mide el aliento de su ganado mediante nuevas tecnologías para supervisar su salud; y una organización que sensibiliza a los trabajadores agrícolas de la India sobre los riesgos de las mordeduras de serpientes venenosas.
Estas son las comunidades que, en todo el mundo, trabajan para proteger el vínculo entre los animales y las personas, buscando nuevas soluciones a desafíos cada vez mayores y contribuyendo a aumentar la sensibilización sobre su importancia.
Estas historias llegan en un momento en el que el informe State of the World’s Animal Health 2026 de la OMSA está llamando la atención sobre el papel fundamental que desempeña la sanidad animal en la protección de las comunidades de todo el mundo. Dado que alrededor del 60 % de las enfermedades infecciosas humanas conocidas tienen origen animal y que la sanidad animal recibe apenas el 0,6 % del gasto mundial en salud, Animals & Us explora cómo la prevención, la innovación y la resiliencia pueden materializarse sobre el terreno.
Descubra las historias que revelan las conexiones invisibles entre la salud animal, la salud humana y la salud ambiental, y cómo estas influyen directamente en la vida cotidiana.
Vea Animals & Us en www.animalsandusseries.com.
Porque la sanidad animal es nuestra salud. Es la salud de todos.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ha concedido nuevos reconocimientos oficiales de estatus sanitario animal y ha aprobado programas de control de enfermedades para varios Miembros, lo que pone de relieve los continuos avances mundiales frente a las principales enfermedades animales transfronterizas. Anunciadas durante la Asamblea Mundial de Delegados, estas decisiones reflejan años de inversión sostenida en los Servicios Veterinarios, la vigilancia y las estrategias de prevención, esfuerzos que, en última instancia, refuerzan tanto la sanidad animal como la resiliencia económica.
El anuncio de este año tiene un significado especial, ya que coincide con el 30.º aniversario del marco de reconocimiento oficial del estatus sanitario animal de la OMSA, un sistema que se ha convertido en una referencia mundial para el comercio seguro de animales y productos de origen animal.
En 2026, los nuevos reconocimientos de estatus sanitario incluyen:
- Zonas de Bolivia y Colombia han sido reconocidas oficialmente como libres de peste porcina clásica.
- Colombia también ha obtenido el estatus de libre de fiebre aftosa sin vacunación para una de sus zonas.
- Brasil ha ajustado los límites de sus zonas ya reconocidas como libres de fiebre aftosa, reflejando los continuos avances en la gestión de la enfermedad.
- Kazajistán y la República de Türkiye han obtenido cada uno el estatus de libre de fiebre aftosa con vacunación para determinadas zonas.
- Sri Lanka también ha alcanzado un importante hito al ser reconocida como libre de peste de los pequeños rumiantes en todo el país.
Junto con estos reconocimientos, la OMSA ha aprobado programas de control de la rabia transmitida por perros en Malawi, Arabia Saudí y Zimbabue, un paso importante para apoyar su camino hacia la eliminación de la enfermedad y la mejora de la salud pública.
Estos logros son el resultado de un riguroso proceso de evaluación basado en la ciencia. Los Miembros de la OMSA que solicitan el reconocimiento oficial de estatus sanitario animal deben demostrar el cumplimiento de las normas internacionales de la OMSA, incluido un sistema veterinario sólido, una vigilancia eficaz, medidas efectivas de control de enfermedades y una notificación transparente. El resultado es un sistema reconocido y fiable a nivel mundial tanto para los gobiernos como para los socios comerciales. Una vez obtenido el estatus sanitario oficial, los Miembros deben notificar inmediatamente a la OMSA cualquier brote y reconfirmar su estatus cada año.
La importancia del estatus sanitario animal va mucho más allá de la propia sanidad animal. Desde 1998, el marco de la OMSA funciona dentro del Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (Acuerdo MSF) de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que reconoce a la OMSA como el organismo internacional de referencia para el establecimiento de normas en materia de sanidad animal. Esto significa que el estatus sanitario oficial no es solo un logro técnico, sino también una poderosa herramienta para facilitar un comercio internacional seguro.
En la práctica, obtener y mantener un estatus sanitario oficial puede abrir la puerta a nuevos mercados de exportación, reforzar la confianza entre los socios comerciales y reducir el riesgo de interrupciones comerciales. También anima a los países a invertir en mejoras a largo plazo de los Servicios Veterinarios y de los sistemas de prevención de enfermedades, beneficios que repercuten en todo el sector ganadero.
Treinta años después de su creación, el sistema de reconocimiento oficial de la OMSA sigue demostrando cómo el estatus sanitario animal puede tender puentes entre el control de enfermedades y las oportunidades económicas. Al vincular los esfuerzos sobre el terreno con el acceso a los mercados mundiales, sigue siendo una piedra angular de la cooperación internacional y un motor clave para el desarrollo sostenible de la sanidad animal.
Los últimos reconocimientos demuestran que el progreso no solo es posible, sino que continúa avanzando, reforzando el valor de un sistema que, durante tres décadas, ha ayudado a los países a transformar sistemas sólidos de sanidad animal en beneficios económicos y sociales duraderos.
20 de mayo de 2026, París – La adopción del 8.º Plan Estratégico de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) el 20 de mayo de 2026 marca un momento decisivo para la sanidad animal mundial, ya que los Miembros de la OMSA aprobaron una hoja de ruta común para el período 2027–2031.
Acordado durante la Sesión General tras varios meses de consultas, el 8.º Plan Estratégico de la OMSA llega en un momento de creciente presión sobre los sistemas de sanidad animal en todo el mundo. Su adopción refleja un compromiso colectivo de los Miembros para reforzar la prevención, invertir en resiliencia y posicionar la sanidad animal como un pilar fundamental de la estabilidad mundial.
La urgencia de esta agenda queda subrayada por el más reciente informe sobre el Estado de la Sanidad Animal en el Mundo, publicado el 13 de mayo de 2026, que destaca la aceleración de los riesgos sanitarios, el aumento de las brechas de inversión y la creciente presión sobre los sistemas veterinarios. El informe muestra que más del 20 % de la producción animal mundial se pierde cada año debido a enfermedades prevenibles, mientras que menos de mil millones de dólares estadounidenses al año se invierten en los sistemas de sanidad animal.
Responder a un contexto mundial en rápida evolución
En este contexto, el 8.º Plan Estratégico de la OMSA establece una visión clara: fortalecer los sistemas de sanidad animal como base de la seguridad alimentaria, la salud pública, la resiliencia económica y el desarrollo sostenible.
Los desafíos en materia de sanidad animal son cada vez más complejos e interconectados. El cambio climático está modificando los patrones de las enfermedades, el comercio mundial aumenta la velocidad de propagación y la resistencia a los antimicrobianos sigue amenazando la eficacia de los tratamientos. Al mismo tiempo, la demanda de alimentos de origen animal está creciendo, ejerciendo presión adicional sobre sistemas ya frágiles.
Por ello, el Plan Estratégico sitúa la sanidad animal no como una cuestión técnica, sino como una prioridad estratégica mundial que requiere una acción coordinada entre países y sectores.
Tres prioridades estratégicas para generar impacto
En esencia, el 8.º Plan Estratégico de la OMSA se estructura en torno a tres orientaciones estratégicas, cada una diseñada para responder a las brechas críticas identificadas mediante consultas con los Miembros y evidencia mundial.
1. Reforzar las normas mundiales para un mundo cambiante
La primera prioridad de la OMSA es continuar desarrollando normas internacionales sobre sanidad y bienestar animal, garantizando que sigan siendo científicamente sólidas, adaptables y aplicables a todos los Miembros.
Estas normas sustentan un comercio seguro, orientan las políticas nacionales y apoyan el desarrollo de sistemas eficaces de sanidad animal. Sin embargo, su impacto depende tanto de su pertinencia como de su aplicación. Por ello, el Plan hace hincapié en una mayor participación de los Miembros en el proceso de elaboración de normas, junto con esfuerzos para comprender y abordar mejor los obstáculos a su adopción.
Al reforzar su base científica y garantizar que las normas evolucionen frente a riesgos emergentes, como nuevas enfermedades, avances tecnológicos y cambios en los sistemas de producción, la OMSA busca fortalecer la confianza, la transparencia y la coherencia en la gobernanza mundial de la sanidad animal.
2. Fortalecer los sistemas nacionales de sanidad animal
La segunda prioridad estratégica se centra en fortalecer los sistemas de sanidad y bienestar animal, que constituyen la base de la prevención, detección y respuesta frente a las enfermedades.
Aunque se han logrado avances, persisten importantes carencias en la capacidad del personal, los sistemas de vigilancia y la preparación ante emergencias. Estas deficiencias aumentan la probabilidad de que los brotes se propaguen y se agraven, con consecuencias para los sistemas alimentarios, los medios de vida y la salud pública.
El Plan responde priorizando el fortalecimiento de capacidades, el intercambio de conocimientos y una colaboración más estrecha entre los Miembros. Adopta un enfoque integral de “Una sola salud”, reconociendo la interdependencia entre la salud animal, humana y ambiental.
3. Elevar la sanidad animal como prioridad mundial
La tercera orientación estratégica tiene como objetivo situar la sanidad animal en el centro de los debates políticos mundiales y de las decisiones de inversión.
Reconociendo la importancia crítica de la sanidad animal, el Plan busca garantizar que esta sea prioritaria en las agendas nacionales e internacionales. El informe sobre el Estado de la Sanidad Animal en el Mundo deja claro que esta falta de inversión conlleva riesgos significativos, desde la inseguridad alimentaria y las pérdidas económicas hasta la creciente amenaza de enfermedades zoonóticas y pandemias.
Por ello, el Plan pone un fuerte énfasis en la promoción, la comunicación y el compromiso con los responsables de la toma de decisiones y diversos sectores del público en general. Al fortalecer su papel en los foros mundiales y apoyar los esfuerzos de incidencia de los Miembros a nivel nacional, la OMSA busca movilizar una mayor voluntad política e inversiones financieras, así como fomentar una comprensión más amplia de la importancia de la sanidad animal en el contexto de «Una sola salud».
El objetivo es claro: lograr que la sanidad animal sea reconocida no como una preocupación marginal, sino como un bien público mundial esencial para la seguridad sanitaria, la estabilidad económica y el desarrollo sostenible.
Al proporcionar a los países las herramientas, conocimientos y recursos necesarios para construir sistemas resilientes, la OMSA pretende pasar de una gestión reactiva de las crisis a una prevención proactiva, un enfoque más eficaz y significativamente menos costoso a largo plazo.
De la adopción a la implementación
Aunque el 8.º Plan Estratégico de la OMSA entrará oficialmente en vigor en 2027, su adopción en mayo de 2026 marca el inicio de una fase crítica de transición. El Plan establece un enfoque estructurado para su implementación, respaldado por mecanismos organizativos. Las hojas de ruta mundiales y regionales, junto con sólidos marcos de seguimiento, garantizarán la transparencia y una gestión estratégica eficaz de su ejecución.
El compromiso sostenido y la inversión de los Miembros y socios serán factores clave para el éxito del Plan. La adopción del 8.º Plan Estratégico de la OMSA refleja un reconocimiento compartido: en un mundo de crecientes riesgos sanitarios y recursos limitados, la prevención no es opcional, es esencial.
Al reforzar las normas, fortalecer los sistemas nacionales y elevar la sanidad animal en la agenda mundial, la OMSA y sus Miembros están sentando las bases para un futuro más resiliente.
Como deja claro el informe sobre el Estado de la Sanidad Animal en el Mundo, la elección no es entre invertir y ahorrar, sino entre una inversión planificada y pérdidas imprevistas. Con este nuevo Plan Estratégico, los Miembros han optado por invertir en prevención, cooperación e impacto a largo plazo, en beneficio de los animales, las personas y el planeta.
En la Cumbre One Health (Una sola salud) celebrada el 7 de abril de 2026 y organizada por Francia, líderes mundiales, socios y organizaciones internacionales reafirmaron su compromiso de avanzar hacia un enfoque de la salud más integrado y preventivo en la interfaz humano–animal–medio ambiente.
En el contexto de crisis globales convergentes, incluidos sistemas de producción alimentaria insostenibles, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la creciente amenaza de enfermedades infecciosas emergentes y endémicas, los participantes subrayaron la urgente necesidad de pasar de respuestas fragmentadas a acciones coordinadas y sistémicas.
Hoy en día, cerca del 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes tienen su origen en los animales. Al mismo tiempo, enfermedades zoonóticas persistentes como la rabia y la tuberculosis, así como enfermedades transmitidas por vectores, continúan causando muertes humanas evitables cada año. Estos riesgos se ven agravados por amenazas biológicas cada vez más complejas, ya sean de origen natural, accidental o deliberado.
La Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), destacó que la sanidad animal no es un asunto sectorial, sino un pilar de la seguridad sanitaria mundial, la resiliencia económica y el desarrollo sostenible.
A pesar de ello, la inversión en prevención sigue siendo críticamente insuficiente. Las enfermedades animales son responsables de una pérdida estimada del 20 % en la producción ganadera mundial, con un coste aproximado de 300 mil millones de dólares estadounidenses al año. Sin embargo, los servicios veterinarios reciben en promedio solo el 0,05 % del PIB nacional. En contraste, la inversión anual estimada necesaria para fortalecer los sistemas veterinarios (2 300 millones de dólares) es mínima en relación con el coste de las crisis globales y ofrece retornos de hasta el 86 %.
En este contexto, la OMSA acoge con satisfacción el liderazgo de Francia al convocar la Cumbre One Health en un momento crítico para la acción colectiva.
El presidente Emmanuel Macron destacó la importancia de la soberanía sanitaria, la solidaridad internacional y la inversión estratégica en prevención, subrayando que la seguridad sanitaria mundial debe construirse mediante una cooperación multilateral más sólida y sistemas nacionales reforzados. Hizo un llamamiento a intensificar los esfuerzos para anticipar los riesgos en su origen y garantizar que los países estén preparados para prevenir, detectar y responder a las amenazas sanitarias en un mundo cada vez más interconectado.
Los participantes reafirmaron que las amenazas para la salud suelen surgir en la interfaz humano–animal–medio ambiente, lo que convierte a los sistemas sólidos de sanidad animal en una primera línea de defensa. Invertir en estos sistemas permite la detección temprana, reduce la amplificación de patógenos y evita que brotes locales se conviertan en crisis globales.
Las iniciativas concretas de la OMSA y sus socios presentadas en la Cumbre demuestran cómo el enfoque “Una sola salud” se está traduciendo en acción:
- Prevención en el origen: Los esfuerzos conjuntos con el Instituto Pasteur y la OMS para eliminar las muertes humanas causadas por la rabia transmitida por perros para 2030 se están acelerando mediante programas de vacunación reforzados, mejora de la vigilancia y participación comunitaria, demostrando la eficacia de invertir en sanidad animal para salvar vidas humanas.
- Refuerzo de la preparación: El nuevo marco denominado “Beyond Silos”, que cuenta con el apoyo del Programa de Reducción de la Amenaza de las Armas de Global Affairs Canada, tiene como objetivo integrar los servicios veterinarios en sistemas de emergencia de todo el gobierno, mejorando las capacidades de alerta temprana, la coordinación intersectorial y la resiliencia frente a amenazas sanitarias, incluidas aquellas con implicaciones de seguridad.
- Abordar riesgos emergentes: En respuesta a la creciente propagación de la gripe aviar entre especies y regiones, la Alianza Cuadripartita (FAO, OMS, OMSA, PNUMA) está impulsando un marco estratégico reforzado para mejorar la vigilancia, la evaluación de riesgos y la capacidad de respuesta coordinada entre sectores y fronteras. En este sentido, la OMSA lanzará WildEpi, un sistema de información en tiempo real sobre la salud de la fauna silvestre.
- Vincular ciencia y política: El apoyo continuo del Cuadro de Expertos de Alto Nivel “Una sola salud” (OHHLEP), junto con nuevas colaboraciones con iniciativas como PREZODE, reforzará la traducción de la evidencia científica en políticas y acciones operativas, especialmente en el ámbito de la prevención.
- Desarrollo de capacidades laborales: A través de la iniciativa Grupo de Trabajo Conjunto sobre Aprendizaje en el marco de “Una sola salud”, la OMSA, la FAO y la OMS están invirtiendo en el desarrollo de una fuerza laboral cualificada y multidisciplinaria capaz de abordar desafíos sanitarios complejos y fortalecer la confianza y la colaboración entre sectores.
- Solidaridad operativa: La OMSA está lanzando una nueva iniciativa para mejorar el intercambio de equipos, conocimientos especializados y capacidades de respuesta rápida entre sectores, con el fin de permitir respuestas más eficaces y oportunas ante las crisis.
La Cumbre reafirmó un mensaje claro: la seguridad sanitaria comienza con la prevención, y la prevención comienza con Una sola salud.
“Lo que necesitamos ahora es inversión, integración y compromiso político a gran escala.” – Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA
Invertir en la sanidad animal y en los sistemas de “Una sola salud” aporta múltiples beneficios:
- prevenir pandemias y amenazas biológicas;
- reforzar la seguridad nacional y global;
- proteger los medios de vida, los sistemas alimentarios y las economías;
- y salvaguardar un futuro compartido y sostenible.
La transición del compromiso a la implementación es ahora fundamental. Al pasar de la reacción a la prevención, y de la fragmentación a la integración, la comunidad global puede construir un futuro más resiliente y seguro para todos.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) lanzó su nueva Serie de Diálogos de Embajadores, reuniendo a diplomáticos para situar firmemente la sanidad animal en la agenda política mundial y promover la inversión en la prevención como una prioridad estratégica.
Celebrada el 11 de febrero de 2026 en París, la reunión inaugural marcó la primera de una serie prevista de diálogos diplomáticos de alto nivel destinados a reforzar los vínculos entre la sanidad animal y los principales debates políticos mundiales sobre seguridad sanitaria, sistemas alimentarios, comercio, resiliencia climática y desarrollo sostenible.
Al inaugurar la sesión, la Directora General de la OMSA, Emmanuelle Soubeyran, subrayó que la sanidad animal no es una cuestión técnica confinada a los Servicios Veterinarios, sino una preocupación estratégica con implicaciones de gran alcance. Los debates se centraron en cómo la sanidad animal puede reflejarse de manera más sistemática en la toma de decisiones políticas y financieras, en un momento en que las enfermedades emergentes, la resistencia a los antimicrobianos y las presiones climáticas están remodelando los panoramas de riesgo a escala mundial.
Invertir en los Servicios Veterinarios, los sistemas de vigilancia y las medidas de prevención es una de las formas más rentables de reducir el riesgo de pandemias, proteger los flujos comerciales y estabilizar los sistemas alimentarios.
Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA.
Cuando la sanidad animal está ausente de los debates internacionales, la prevención suele estar insuficientemente financiada, lo que incrementa los costos humanos y económicos de futuras crisis sanitarias. En este contexto, los participantes analizaron cómo la diplomacia puede ayudar a cambiar esta dinámica integrando la sanidad animal en prioridades mundiales más amplias, como la preparación ante pandemias, el comercio sostenible y la transformación de los sistemas alimentarios.
Los diplomáticos acogieron con satisfacción el lanzamiento de la Serie de Diálogos de Embajadores como un paso importante hacia un compromiso estructurado con la OMSA y reafirmaron su determinación de apoyar la sanidad animal como una cuestión estratégica para la resiliencia mundial. Varios embajadores subrayaron la importancia de aumentar la visibilidad política de la sanidad animal en los procesos de toma de decisiones nacionales y multilaterales.
En este contexto, Su Excelencia Ana Elena Pinto Lizano, Embajadora de Costa Rica, recordó que el objetivo de la reunión era reforzar la visibilidad del trabajo de la OMSA y garantizar que la sanidad animal sea reconocida como un bien público mundial para los países. Subrayó la importancia de apoyar a los Delegados Miembros para seguir elevando la sanidad animal dentro de sus agendas nacionales, incluso como un componente estratégico de la política exterior. Señaló que, si bien la experiencia técnica sigue siendo la base del trabajo de la OMSA, complementarla con un diálogo reforzado en materia de políticas públicas puede mejorar la coordinación con actores clave como los Ministerios de Asuntos Exteriores y las misiones diplomáticas, reforzando así la coherencia y el impacto a nivel internacional.
La reunión también brindó a la OMSA la oportunidad de presentar sus orientaciones estratégicas para 2026–2031, incluido su objetivo de posicionar la sanidad y el bienestar animal como bienes públicos mundiales bajo el enfoque de “Una sola salud”, un imperativo ampliamente reconocido por los diplomáticos presentes.
Sin una buena sanidad animal, todos estamos en riesgo de emergencias de salud pública. Como embajadores, podemos aportar nuestra contribución aumentando la visibilidad de la importancia de la sanidad animal a medida que nos acercamos a la evaluación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2030.
Su Excelencia Mavis Ama Frimpong, Embajadora de Ghana.
“La sanidad animal es central para la seguridad común, la erradicación del hambre y la prevención de enfermedades. Debemos situar la sanidad animal en el centro de la agenda mundial de desarrollo. Necesitamos asegurar más financiación e identificar voces más fuertes en todos los continentes para defender la sanidad animal”, señaló Su Excelencia Mavis Ama Frimpong, Embajadora de Ghana.
El compromiso político se identificó como esencial para garantizar que la sanidad animal se refleje en las declaraciones internacionales, los marcos de financiación y las estrategias de desarrollo, considerándose a los embajadores aliados clave para impulsar este cambio.
La Serie de Diálogos de Embajadores está concebida como una plataforma diplomática recurrente que permitirá un intercambio regular entre la OMSA y la comunidad diplomática. Las futuras sesiones seguirán examinando cómo la sanidad animal contribuye a los bienes públicos mundiales y cómo la inversión en la prevención en el origen animal puede reforzar la resiliencia de los sistemas de salud, comercio y alimentación.
Al clausurar la reunión, la OMSA reafirmó su compromiso de construir asociaciones a largo plazo con sus Miembros a través de sus representantes diplomáticos y de fortalecer las bases políticas de la sanidad animal en todo el mundo.
La sanidad animal es un componente clave de la salud global, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad ambiental. Desde el plancton que extrae carbono de la atmósfera hasta las abejas que polinizan más del 30% de los cultivos agrícolas del mundo y el 90% de la vegetación silvestre, nuestras sociedades y economías están intrínsecamente ligadas a los animales.
Si bien la tecnología, la movilidad, la industrialización y la globalización han mejorado la salud humana, animal y ambiental de muchas maneras, también han generado nuevos desafíos. Las crecientes amenazas de pérdida de biodiversidad, enfermedades zoonóticas y resistencia a los antimicrobianos destacan la importancia de la sanidad animal y su impacto directo en las personas.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) se complace en anunciar una nueva serie digital en formato video, producida por BBC StoryWorks Commercial Productions, que explorará los esfuerzos transformadores que están reformando la sanidad animal a nivel global. Basada en los principios del enfoque “Una sola salud”, la serie Animals & Us (título provisional) mostrará soluciones innovadoras, desde la conservación de la vida silvestre y la prevención de enfermedades hasta la innovación en vacunas y prácticas ganaderas sostenibles.
La serie abordará tres temas clave:
- Construir resiliencia: ¿Cómo pueden los avances en materia de sanidad animal proteger a los humanos de futuras pandemias y riesgos zoonóticos? Este capítulo destaca el papel fundamental de la vacunación, la vigilancia de enfermedades y la bioseguridad para proteger tanto la salud animal como la humana. Sistemas de sanidad animal más sólidos significan un futuro más seguro para todos.
- Fomentar la salud: ¿Cómo pueden las innovaciones en sanidad animal fortalecer los sistemas alimentarios y combatir la resistencia a los antimicrobianos? Este capítulo muestra cómo las mejores prácticas en sanidad animal pueden reducir enfermedades transmitidas por alimentos y garantizar suministros alimentarios más seguros, demostrando los efectos positivos de animales sanos en las comunidades.
- Restaurar el equilibrio: ¿Cómo puede la protección de la biodiversidad y la salud de los ecosistemas salvaguardar nuestro futuro? Este capítulo demuestra cómo los ecosistemas saludables y las prácticas culturales inteligentes fortalecen la resiliencia local, probando que la sanidad animal, la naturaleza y el bienestar humano están interconectados.
A través de narrativas impactantes, la serie revelará estrategias interconectadas que promueven ecosistemas más sanos, fortalecen la seguridad alimentaria e inspiran acciones multisectoriales para construir un futuro sostenible.
Animals & Us, cuyo lanzamiento está previsto para 2026, se alojará en un micrositio dedicado en BBC.com, con una campaña digital multiplataforma que alcanzará audiencias relevantes entre los 165 millones de visitantes mensuales de la plataforma, amplificada por la OMSA y su red.
Los equipos creativos de BBC StoryWorks colaborarán directamente con socios seleccionados para producir contenidos de marca dinámicos como parte de la campaña. Si tu organización tiene una historia alineada con estos temas, te invitamos a enviar tu expresión de interés completando este breve formulario.
Algunos de los solicitantes serán invitados a dialogar con los equipos creativos de BBC StoryWorks para desarrollar una pieza de contenido para la serie. Este trabajo tendrá un costo, determinado según las variables de producción. Los equipos de desarrollo y producción de BBC StoryWorks trabajarán estrechamente con las organizaciones seleccionadas para crear piezas cautivadoras, que los socios podrán promover también en sus propios canales, con el respaldo de BBC StoryWorks y la OMSA.
Para más información, por favor contactar a: Diane Grasser, desarrolladora de la serie en BBC StoryWorks: [email protected]
En un mundo en el que la salud humana, animal y medioambiental están cada vez más interconectadas, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) se enorgullece de anunciar el lanzamiento de su nuevo espacio en línea: The Animal Echo, un espacio colaborativo de intercambio de conocimientos que ofrece perspectivas sobre algunos de los retos más acuciantes del mundo a través del prisma de la sanidad animal.
The Animal Echo pretende ser un recurso vital para las principales partes interesadas comprometidas con el avance de la salud y el bienestar de los animales y su vínculo crucial con la salud mundial. Este nuevo espacio refleja el compromiso de la OMSA de fomentar su comprensión y promover soluciones a los retos sanitarios mundiales.
La sanidad animal es un tema vasto e interconectado que afecta a muchas áreas diferentes: seguridad alimentaria, comercio, economía, salud pública, biodiversidad y cambio climático. Por eso creemos que hay tantas historias que aún esperan ser contadas.
Mientras el mundo celebra hoy el Día Internacional de la Educación, nos sentimos muy orgullosos de dar vida a un nuevo espacio altamente informativo dirigido a un amplio abanico de audiencias ávidas de conocimientos: desde responsables políticos a veterinarios de campo, pasando por ciudadanos cada vez más curiosos por la salud y el bienestar de los animales.
Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA
Un espacio de colaboración para compartir conocimientos
El espacio de intercambio de conocimientos incluirá una combinación de artículos científicos y entradas de blog escritas por destacados expertos en sanidad animal, salud pública y medio ambiente. Este contenido proporcionará una visión en profundidad de una serie de temas de salud y bienestar animal, con el objetivo de mejorar la comprensión individual y colectiva de la salud y el bienestar animal. Tanto si es usted un especialista en enfermedades en busca de nuevas ideas, un agente del cambio deseoso de marcar la diferencia o un apasionado amante de los animales de compañía, aquí encontrará contenido relevante y útil para usted.
Lo más destacado del lanzamiento: Artículos clave para explorar
Con motivo del lanzamiento, The Animal Echo presenta una serie de artículos científicos sobre el tema elegido para este trimestre -el género-, así como una entrada de blog sobre otro tema candente en sanidad animal, la bioseguridad.
- Artículo científico: Más mujeres en el sector veterinario: ¿es ya la inclusión a nivel mundial realmente un hecho?
- Artículo científico: Dar forma a los servicios veterinarios en todo el mundo utilizando un enfoque interseccional y de género
- Entrada del blog: Bioseguridad para el desarrollo sostenible: Una piedra angular para el progreso mundial
Al centrarse en promover el diálogo mundial, The Animal Echo desempeña un papel crucial en el debate sobre la sanidad y el bienestar de los animales en todo el mundo.
Mientras el mundo celebra el poder transformador de la educación y el aprendizaje permanente en el Día Internacional de la Educación, el lanzamiento de The Animal Echo pone de relieve la importancia de compartir conocimientos entre sectores para hacer frente a los retos mundiales. Al fomentar el intercambio de opiniones, la OMSA refuerza su mensaje clave de que la sanidad de los animales es la salud de todos, allanando el camino hacia un futuro más sostenible.








