La fiebre aftosa continúa representando una amenaza grave y en evolución para la sanidad animal, la seguridad alimentaria, los medios de vida y el comercio internacional. La cepa SAT 1 de la enfermedad animal, se ha expandido más allá de su rango histórico en África, provocando brotes en países previamente libres de la enfermedad, incluidos algunos del África meridional, Asia, Europa y Oriente Medio. La naturaleza dinámica de esta situación epidemiológica subraya la necesidad de mantener una vigilancia global constante y de adoptar acciones adaptadas.
La notificación transparente, oportuna y precisa de los brotes de fiebre aftosa es esencial para salvaguardar la sanidad animal a nivel mundial. La notificación temprana a través de los sistemas de la OMSA permite una rápida evaluación de riesgos y respuestas coordinadas, fortalece la confianza entre los socios comerciales y facilita la movilización oportuna de apoyo técnico. Igualmente importantes son los sistemas sólidos de alerta temprana y vigilancia, el monitoreo continuo de riesgos y los enfoques basados en la ciencia y en el riesgo que anticipen amenazas emergentes antes de que se agraven.
La OMSA reafirma su compromiso de apoyar a sus Miembros en el fortalecimiento de la preparación, la vigilancia y el control, así como de facilitar la coordinación con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y otros socios a través del GF-TADs. Mantener la vigilancia y la transparencia es una responsabilidad compartida, fundamental para reducir el impacto de la FA y proteger la sanidad animal, los medios de vida y la seguridad alimentaria en todo el mundo.
Llamado a la acción para los Miembros de la OMSA
La OMSA recuerda a los Miembros su compromiso y obligación de garantizar la notificación oportuna y transparente de los casos confirmados de FA a través del Sistema Mundial de Información Zoosanitaria (WAHIS), incluyendo información sobre el serotipo y la cepa cuando esté disponible.
A la luz de la evolución de la situación epidemiológica asociada al virus de la FA serotipo SAT 1, la OMSA recomienda a los Miembros:
- Actualizar las evaluaciones de riesgo nacionales y regionales de la FA, teniendo en cuenta la distribución cambiante del SAT 1, los movimientos de animales y las rutas comerciales, y adoptar medidas proporcionales de mitigación de riesgos basadas en la ciencia, en consonancia con el Código Terrestre.
- Reforzar la vigilancia clínica y la capacidad diagnóstica, especialmente en las áreas con mayor riesgo de introducción del virus, para garantizar la detección temprana y una respuesta rápida.
- Realizar de forma periódica la caracterización del virus y su genotipificación en las zonas afectadas para monitorear su evolución, detectar tempranamente la incursión del serotipo SAT1 y respaldar la toma de decisiones basada en evidencia.
- Revisar y, cuando corresponda, ajustar las estrategias de vacunación y la composición antigénica para asegurar su eficacia continua frente a las cepas circulantes, así como controlar la calidad de las vacunas.
- Fortalecer la preparación y la planificación de contingencias, incluyendo la colaboración con otras autoridades nacionales involucradas en la respuesta a emergencias y la realización periódica de ejercicios de simulación para garantizar la implementación eficaz de las medidas.
- Coordinar con los Miembros vecinos y las redes regionales para apoyar una respuesta rápida y proporcional.
La OMSA enfatiza que su red de Laboratorios de Referencia para la FA está disponible para brindar apoyo técnico a los Miembros, incluyendo la confirmación diagnóstica, la caracterización del virus, la correspondencia antigénica y asesoramiento científico para orientar las estrategias de vigilancia, control y vacunación.
Más información
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La fiebre aftosa – La OMSA
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La fiebre aftosa – GF-TADs
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Herramientas EuFMD
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Laboratorio Mundial de Referencia para la fiebre aftosa
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reitera, con un renovado sentido de urgencia, que si bien el transporte de animales – por vía terrestre, marítima o aérea – puede ser clave para el comercio mundial, la producción de alimentos, la investigación y otras actividades, es fundamental garantizar la implementación rigurosa de las normas de bienestar a lo largo de todo el proceso de transporte para proteger la sanidad y el bienestar de los animales.
El transporte a larga distancia puede conllevar riesgos graves debido a certificados sanitarios inexistentes o incompletos, normas aduaneras poco claras, desacuerdos comerciales y problemas imprevistos. Estas situaciones deben planificarse y gestionarse cuidadosamente desde el inicio para proteger el bienestar animal.
El bienestar animal durante el transporte es esencial. Mantiene a los animales sanos y seguros. Todas las partes implicadas – propietarios de animales, operadores, transportistas, autoridades gubernamentales y Servicios Veterinarios – comparten esta responsabilidad. La OMSA está actualizando sus normas para adaptarse a los complejos desafíos actuales del transporte.
Para garantizar que los animales reciban un cuidado adecuado en cada etapa – empezando por la certificación – son fundamentales los siguientes aspectos:
- Implementar las normas de la OMSA: El Código Sanitario para los Animales Terrestres establece normas claras y basadas en la ciencia para todos los tipos de transporte. Estas normas deben estar respaldadas por marcos jurídicos sólidos y aplicarse de manera efectiva.
- Responsabilidades claras: Todas las personas implicadas en el proceso de transporte deben comprender y asumir su responsabilidad, con traspasos claros entre cada fase.
- Formación y desarrollo de capacidades: Se necesitan Servicios Veterinarios y personal bien formados para garantizar la implementación de las normas.
- Infraestructura y tecnología: Los equipos de transporte y los sistemas de seguimiento deben estar actualizados para proteger el bienestar animal durante todo el trayecto.
- Comunicación y coordinación eficaces: Todas las partes deben colaborar de forma fluida para garantizar que los animales lleguen de manera segura y en buenas condiciones.
- Mejora continua: Las normas deben actualizarse periódicamente en función de los avances científicos, las buenas prácticas y las necesidades reales.
Los acontecimientos recientes han puesto de manifiesto la importancia de cumplir plenamente las normas de la OMSA. Condenamos firmemente cualquier sufrimiento que los animales puedan padecer durante el transporte y convocamos a todos los actores implicados para que respeten los más altos estándares de bienestar. Proteger el bienestar animal no es opcional: es una responsabilidad compartida que requiere atención urgente.
La OMSA celebró recientemente un taller sobre escenarios de recorrido completo (« Whole Journey Scenario ») para el transporte de animales vivos, organizado por el Gobierno de Jordania, con participantes de África, las Américas, Europa y Oriente Medio, donde se destacaron estos principios.
Porque la sanidad animal es nuestra salud: es la salud de todos.
Las normas actuales de la OMSA sobre el bienestar animal durante el transporte pueden consultarse aquí:
- Capítulo 7.2: Transporte de animales por vía marítima
- Capítulo 7.3: Transporte de animales por vía terrestre
- Capítulo 7.4: Transporte de animales por vía aérea
Los acontecimientos recientes ponen de relieve la magnitud y la persistencia de esta amenaza. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria informó de una actividad excepcionalmente alta de IAAP en aves silvestres durante la migración otoñal de 2025 en Europa, con un número de detecciones cuatro veces superior al registrado en 2024 y que representa los niveles más altos observados desde 2016. Entre las especies afectadas se encontraban las grullas comunes (Grus grus), con más de 20 000 muertes registradas solo en Alemania. En América del Norte, el virus sigue estando ampliamente distribuido en aves silvestres y se detecta cada vez más en una amplia variedad de especies de mamíferos. En las islas subantárticas de Georgia del Sur, se están notificando nuevas infecciones en elefantes marinos del sur (Mirounga leonina), lo que agrava las pérdidas de casi el 50 % de las hembras reproductoras desde 2023. Del mismo modo, en las vecinas islas Malvinas (Falkland Islands), las dos colonias más grandes del mundo de albatros de ceja negra (Thalassarche melanophris) experimentaron brotes recurrentes de IAAP y un marcado descenso en el número de aves reproductoras en 2024 y nuevamente en 2025.
Estos episodios de mortalidad tienen consecuencias ecológicas de gran alcance. El declive de las poblaciones, el fracaso reproductivo y la alteración de las interacciones entre especies pueden socavar la estabilidad de los ecosistemas y la conservación de las especies, con posibles impactos a escala generacional. La continua transmisión a los mamíferos también incrementa las preocupaciones en el marco de “Una sola salud” con posibles implicaciones para los animales de compañía, la producción ganadera y la salud humana.
La reducción de impactos adicionales y el apoyo a la recuperación de las poblaciones requieren una vigilancia ampliada y coordinada de la fauna silvestre, una caracterización genómica rápida de los virus, un mejor intercambio de datos, la integración de acciones de conservación más amplias y el abordaje de otras amenazas para la biodiversidad, como la pérdida de hábitats, la sobrepesca, las especies invasoras, la contaminación y el cambio climático.
Deben explorarse activamente enfoques innovadores, como las soluciones basadas en la naturaleza, que fortalezcan la resiliencia ecológica y mantengan las barreras naturales que limitan la transmisión de patógenos. Ejemplos de estas soluciones incluyen el apoyo a las poblaciones naturales de carroñeros para mejorar la eliminación biológica de cadáveres infectados, la restauración y protección de humedales y hábitats costeros para reducir la concentración de aves migratorias, el mantenimiento de paisajes heterogéneos entre aguas continentales y zonas costeras que dispersen las densidades de alimentación y descanso, y la minimización de puntos de congregación artificial que puedan actuar como focos virales.
La IAAP se ha convertido en un desafío mundial para la conservación de la biodiversidad y para el enfoque “Una sola salud”, lo que exige una colaboración intersectorial urgente y sostenida para limitar los daños ecológicos en curso. La magnitud de esta pérdida de biodiversidad dará lugar a perturbaciones ecológicas profundas e imprevisibles, incluida la pérdida de servicios ecosistémicos y la ruptura de la dinámica de las redes tróficas.
Las autoridades veterinarias y los profesionales de la sanidad de la fauna silvestre desempeñan un papel fundamental en el establecimiento de estrategias y la coordinación de planes de control de la IAAP, haciendo hincapié en la bioseguridad y la biosupervisión que involucran tanto a animales silvestres como domésticos, así como en el intercambio oportuno y actualizado de información sobre los eventos de IAAP.
Pueden encontrarse recomendaciones adicionales para la respuesta, el control y la reducción de riesgos en los siguientes enlaces:
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Avian Influenza and Wildlife: Risk Management for People Working with Wild Birds
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Declaración sobre la influenza aviar y los mamíferos
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Gripe aviar de alta patogenicidad (IAAP) en el ganado vacuno
16 de octubre de 2025
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reconoce el reciente aumento de casos de fiebre del Valle del Rift en humanos y animales en Senegal y Mauritania, que ha provocado varias muertes humanas. Estos brotes parecen estar relacionados con fuertes lluvias e inundaciones en los meses anteriores, que han creado condiciones favorables para la transmisión de la enfermedad. Dado que la fiebre del Valle del Rift es una enfermedad animal transfronteriza, la cooperación regional será esencial para evaluar y gestionar el riesgo que representan estos brotes.
La fiebre del Valle del Rift es una zoonosis viral transmitida por vectores que afecta principalmente al ganado, como búfalos, camellos, bovinos, cabras y ovejas, pero que también puede infectar a humanos y la fauna silvestre. La enfermedad puede causar afecciones graves tanto en animales como en personas, y provocar pérdidas económicas significativas debido a muertes de animales y abortos. Las infecciones humanas suelen producirse cuando la enfermedad está muy extendida entre los animales, generalmente por contacto directo o indirecto con tejidos animales infectados.
Los Servicios Veterinarios de los países afectados están evaluando activamente la magnitud de los brotes y están aplicando medidas para limitar su propagación y reducir su impacto. La cooperación estrecha con las autoridades de salud pública es esencial para garantizar una detección temprana, brindar tratamiento y, cuando sea posible, prevenir nuevas infecciones humanas.
Las epidemias de la fiebre del Valle del Rift ocurren periódicamente y están fuertemente influenciadas por factores climáticos y ambientales como las lluvias e inundaciones que afectan las poblaciones de mosquitos, así como la inmunidad de las especies animales susceptibles.
Coordinación de una respuesta mundial
Combinar datos satelitales con información recogida en el terreno es un enfoque importante para mejorar los sistemas de alerta temprana y prepararse para brotes de la enfermedad. La alerta temprana debe estar vinculada a la acción y comunicarse en todos los sectores pertinentes.
En 2022, la OMSA, en colaboración con su Centro Colaborador para Epidemiología, Modelización y Vigilancia (IZS-Teramo, Italia), lanzó PROVNA, una iniciativa que utiliza vigilancia basada en el riesgo para predecir brotes de enfermedades transmitidas por mosquitos como la fiebre del Valle del Rift en el norte de África mediante un enfoque de ecorregionalización.
La alerta temprana es vital porque el método más eficaz para prevenir la fiebre del Valle del Rift en humanos y animales es vacunar a los animales en riesgo antes de que ocurran los brotes.
La OMSA trabaja estrechamente con su Representación Regional para África, los Delegados nacionales en Mauritania y Senegal, sus Centros Colaboradores, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para monitorear la situación. La OMSA está preparada para brindar apoyo adicional cuando sea necesario.
La fiebre del Valle del Rift es una enfermedad prioritaria del Marco Mundial para el Control Progresivo de las Enfermedades Animales Transfronterizas (GF-TADs) en África.
La OMSA insta a sus Miembros a:
- Evaluar:
o La posible distribución de la infección en animales, incluida la fauna silvestre
o La densidad de vectores y su evolución probable
o El riesgo de propagación de la enfermedad a través de movimientos formales o informales de animales y productos animales
- Colaborar:
o Aplicar un enfoque de “Una sola salud”, que integre la salud animal, humana y ambiental para prevenir y controlar los brotes de la fiebre del Valle del Rift
o Trabajar en estrecha colaboración con países vecinos y socios regionales para gestionar este riesgo compartido
- Proteger a las comunidades, proporcionando información y orientación oportuna a las poblaciones expuestas a transmisión directa por animales y sus productos, como propietarios de ganado, pastores y trabajadores de mataderos, sobre:
o Medidas personales de protección y prevención
o Manipulación segura de animales
o Consumo de leche pasteurizada y carne bien cocida
o Notificación rápida de muertes o abortos de animales
- Estar atentos:
o Monitorear la situación y concienciar a los agricultores, profesionales veterinarios y trabajadores de salud pública
o Implementar vigilancia para la detección temprana de la fiebre del Valle del Rift y notificar rápidamente los casos en animales a través del Sistema Mundial de Información Zoosanitaria (WAHIS) de la OMSA
- Estar preparados:
o Revisar y actualizar los planes de preparación ante emergencias para garantizar una capacidad de respuesta rápida
o Asegurar que haya recursos suficientes disponibles para la implementación de los planes
- Mejorar la capacidad diagnóstica y de laboratorio:
o Garantizar que los laboratorios estén bien equipados, capacitados y apoyados para confirmar infecciones por FVR tanto en animales como en vectores
o Compartir los datos rápidamente con las autoridades nacionales y regionales
- Tomar las medidas necesarias basadas en la ciencia para limitar el impacto y, en particular:
o Garantizar un comercio seguro y una vigilancia eficaz conforme al capítulo 8.16 del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OMSA
o Preparar e implementar estrategias de vacunación conforme al capítulo 4.18 del Código, con vigilancia respecto al riesgo asociado a vacunar animales infectados
o Reducir los criaderos de mosquitos cerca de hogares y granjas cuando sea posible y usar repelentes e insecticidas con prudencia para evitar resistencia e impactos ambientales
Se puede encontrar información técnica adicional sobre la fiebre del Valle del Rift y sus medidas de control en los sitios web de la OMSA, la FAO y la OMS.
La peste de los pequeños rumiantes (PPR) es una enfermedad devastadora que causa importantes pérdidas económicas y animales. Con tasas de morbilidad y mortalidad que pueden alcanzar el 100 % en poblaciones no expuestas previamente, esta enfermedad vírica altamente contagiosa representa una grave amenaza para ovejas, cabras y ciertas especies de rumiantes silvestres.
Más allá de su impacto en la sanidad animal, las pérdidas económicas asociadas a la PPR ascienden a unos 2.100 millones de dólares estadounidenses al año. Desde su identificación en 1942, la PPR se ha propagado a más de 70 países en África, Asia, Oriente Medio y Europa del Este, arraigándose en muchas regiones y representando una seria amenaza para los medios de vida y las economías frágiles. Esta enfermedad socava los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria y la nutrición, especialmente en zonas donde más de 330 millones de personas, principalmente pequeños agricultores y comunidades de subsistencia, dependen de los pequeños rumiantes.
Aún se requiere más trabajo para lograr la erradicación
La exitosa erradicación de la peste bovina en 2011, que demostró el poder de la colaboración y los esfuerzos concertados para proteger la sanidad animal y los medios de vida humanos, motivó a la comunidad veterinaria mundial a designar la PPR como la siguiente enfermedad prioritaria a erradicar, junto con la rabia transmitida por perros. En 2015, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzaron la Estrategia Global de Control y Erradicación de la PPR (PPR GCES, por sus siglas en inglés), con el ambicioso objetivo de erradicar la enfermedad para 2030.
Durante los 10 años transcurridos desde el lanzamiento de la estrategia PPR GCES, se han logrado avances significativos. Entre las iniciativas se incluyen la implementación del Proyecto Regional de Apoyo al Pastoralismo en el Sahel (PRAPS), varios proyectos financiados por la Unión Europea, proyectos de la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa de EE. UU. (DTRA), y el lanzamiento del Programa Panafricano para la Erradicación de la PPR y el Control de Otras Enfermedades Prioritarias de los Pequeños Rumiantes. Sin embargo, aún queda mucho por hacer.
La propagación continua de la PPR hacia nuevas regiones y su arraigo en áreas endémicas, agravados por el acceso limitado a servicios veterinarios en comunidades marginadas, siguen siendo grandes desafíos para su eliminación. Superar estos obstáculos es esencial para lograr la erradicación de la PPR, proteger los medios de vida y reforzar la seguridad alimentaria de algunas de las poblaciones más vulnerables del mundo. Es imperativo mantener un esfuerzo global sostenido y coordinado para garantizar el éxito de la estrategia PPR GCES y fortalecer la resiliencia de las comunidades que dependen de los pequeños rumiantes.
Un compromiso con la colaboración global
Los pequeños rumiantes suelen ser el recurso más importante, y en algunos casos el único, del que dependen ciertas poblaciones vulnerables para sobrevivir. La erradicación de la PPR abriría oportunidades económicas tanto a nivel nacional como internacional, contribuyendo al crecimiento y la estabilidad. Las ovejas y las cabras desempeñan un papel esencial en la vida de muchos agricultores, especialmente mujeres y jóvenes, quienes a menudo están subrepresentados en los espacios públicos y de toma de decisiones.
Desde el inicio de la estrategia PPR GCES, ha quedado claro que los brotes pueden gestionarse y que se puede desarrollar una inmunidad colectiva mediante el establecimiento de mecanismos nacionales de financiación para actividades clave de prevención de enfermedades animales, la promulgación de políticas y normativas favorables, la inversión en la producción de vacunas y diagnósticos para la PPR, y la concienciación y formación sobre tecnologías de prevención y control.
Para tener éxito, los esfuerzos de erradicación deben seguir una estrategia bien diseñada y coordinada, respaldada por una infraestructura sólida y la inversión en el personal veterinario. Estos esfuerzos deben priorizarse y reconocerse como un bien público internacional mediante un compromiso político firme y la movilización de recursos. La OMSA y la FAO instan a sus Miembros a seguir comprometidos con la inversión en enfoques.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reconoce la propagación continua de la miasis por Cochliomyia hominivorax (gusano barrenador del Nuevo Mundo) en las Américas. Desde su reaparición en Centroamérica, notificada por primera vez por Panamá en junio de 2023, la enfermedad ha sido reportada en Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y México, con más de 20 000 nuevos brotes registrados en el Sistema Mundial de Información Zoosanitaria (WAHIS).
La prevención y el control de esta enfermedad parasitaria zoonótica, que representa una seria amenaza para los animales, los seres humanos y el medio ambiente, son desafiantes y requieren esfuerzos coordinados a largo plazo por parte de los países afectados y en riesgo. Reconociendo esta necesidad, y valorando el trabajo en curso llevado a cabo por países y socios regionales, se ha movilizado en las Américas el Mecanismo del Marco Mundial para el Control Progresivo de las Enfermedades Transfronterizas de los Animales (GF-TADs), a través de un grupo permanente de expertos en miasis, para facilitar el intercambio de experiencias y conocimientos entre especialistas, Servicios Veterinarios, otras autoridades nacionales y organismos internacionales, y formular recomendaciones adaptadas para la prevención y el control. Los socios regionales de GF-TADs trabajan activamente para fortalecer las capacidades de nuestros Miembros, tanto afectados como en riesgo, garantizando que los Servicios Veterinarios estén preparados para detectar, contener y responder de manera rápida y eficaz ante los brotes.
El control de la enfermedad requiere inspección clínica estricta y exhaustiva de los animales, así como tratamiento activo de las heridas. Es fundamental promover, mediante una comunicación activa, la importancia de las buenas prácticas zootécnicas que deben ser adoptadas y mantenidas por los propietarios y cuidadores de animales, así como la certificación veterinaria y la cuarentena de los animales que vayan a ser trasladados entre países o entre diferentes regiones dentro de un mismo país, especialmente desde zonas afectadas. Entre las medidas preventivas se incluye la aspersión o el baño de los animales susceptibles con insecticidas seleccionados de conformidad con la normativa nacional.
Actualmente no existen vacunas ni productos biológicos disponibles para el control de la miasis por Cochliomyia hominivorax. Los programas de erradicación basados en el uso de machos esterilizados mediante la técnica del insecto estéril han sido utilizados con éxito en el pasado.
La propagación de la miasis por Cochliomyia hominivorax, su impacto en animales domésticos y silvestres, en seres humanos, y las consideraciones ambientales significativas, subrayan la importancia de adoptar un enfoque de “Una sola salud” a nivel nacional, asegurando la colaboración entre los servicios de salud pública y los Servicios Veterinarios, así como las autoridades ambientales y de control fronterizo.
Una colaboración eficaz permite a las autoridades competentes detectar la introducción de la enfermedad a través de movimientos ilegales de animales y garantizar que las personas afectadas reciban la atención médica adecuada. Las implicaciones zoonóticas son considerables, dado que los seres humanos, especialmente niños, ancianos o personas vulnerables, pueden ser infestados con consecuencias graves y en ocasiones fatales. La notificación pronta, precisa y completa de las detecciones de esta enfermedad listada a la OMSA respalda la toma de decisiones de los Miembros afectados y en riesgo.
La enfermedad también puede afectar a toda la gama de fauna silvestre de sangre caliente. Recientemente se notificó en aves, incluyendo un ave de presa en México (29 de abril de 2025), lo cual ilustra la necesidad de considerar la enfermedad al diseñar programas de vigilancia para animales terrestres, tanto domésticos como silvestres.
La OMSA recuerda a sus Miembros las disposiciones pertinentes del Código Sanitario para los Animales Terrestres, Capítulo 8.13, y del Manual Terrestre, Capítulo 3.1.14, que proporcionan orientación a los países que elaboran sus requisitos de importación y desarrollan sus programas de vigilancia, prevención y control. El Laboratorio de Referencia de la OMSA para la miasis por Cochliomyia hominivorax en COPEG (Panamá) puede proporcionar asistencia técnica adicional.
La OMSA insta a todos los actores, especialmente de los sectores de sanidad animal, agricultura, medio ambiente y salud pública a reforzar las capacidades de vigilancia y diagnóstico, a garantizar la notificación transparente y oportuna de la enfermedad a través de WAHIS, y a promover la colaboración intersectorial y transfronteriza.
Juntos, bajo el enfoque de “Una sola salud”, podemos prevenir una mayor propagación y mitigar los profundos impactos animales, humanos y económicos de la miasis por Cochliomyia hominivorax.
Más información
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Seminario web – Reaparición del gusano barrenador del ganado: repercusiones para la fauna silvestre
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Manténgase al día con las últimas notificaciones – WAHIS
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Preguntas frecuentes sobre el gusano barrenador del ganado
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Entrevista: «La cooperación internacional es clave para avanzar en la erradicación del gusano barrenador»
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Laboratorio de Referencia de la OMSA para la MCNM: COPEG (Panamá)
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) reconoce las rápidas notificaciones oficiales de dos brotes de dermatosis nodular contagiosa en Italia y Francia, así como los detalles proporcionados a través de sus informes de seguimiento. Esta situación marca la primera aparición de la enfermedad en estos países, lo que subraya la necesidad urgente de reforzar la vigilancia y coordinar la respuesta. Ambos países han informado que ya están implementando medidas para contener la enfermedad conforme a las normas internacionales.
Entre 2016 y 2024, la OMSA, junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Unión Europea, apoyó la coordinación de un grupo permanente de expertos sobre la dermatosis nodular contagiosa en Europa Sudoriental, hasta que la enfermedad fue erradicada con éxito gracias a la vacunación efectiva y la coordinación regional. La OMSA continúa también monitoreando la situación epidemiológica en África, donde la enfermedad es endémica, así como en Oriente Medio y Asia.
La dermatosis nodular contagiosa es una enfermedad vírica altamente contagiosa, transmitida por vectores, que afecta principalmente al ganado bovino, los búfalos de agua y ciertos rumiantes silvestres. Más allá de su impacto en la sanidad y el bienestar animal, la dermatosis nodular contagiosa puede provocar pérdidas económicas importantes para los ganaderos debido a la reducción en la producción de leche, pérdida de peso y trastornos reproductivos. La enfermedad no es zoonótica y, por lo tanto, no representa una amenaza para la salud humana, ni por contacto directo con animales infectados ni por el consumo de productos de origen animal como leche o carne provenientes de animales afectados.
El virus se transmite a través de insectos como moscas picadoras y mosquitos. El movimiento de animales infectados hacia zonas libres es la principal causa de propagación a larga distancia. Como se destaca en el reciente informe El Estado de la Sanidad Animal en el Mundo, la detección temprana y una respuesta rápida, incluyendo el control de movimientos y la vacunación con vacunas de alta calidad, siguen siendo fundamentales para controlar los brotes de dermatosis nodular contagiosa. La colaboración transfronteriza y multidisciplinaria es esencial para una prevención y control eficaces.
La OMSA está activamente monitoreando y combatiendo la desinformación, que puede socavar los esfuerzos de respuesta y causar daños innecesarios. En particular, las afirmaciones falsas sobre las vacunas pueden debilitar la confianza pública en las medidas de control y desviar la atención de sus beneficios. La desinformación sobre la seguridad de la leche para el consumo humano también puede generar dudas entre los consumidores y afectar la estabilidad del mercado.
La OMSA hace un llamado a todos los actores, especialmente a quienes trabajan en sanidad animal y agricultura, a que confíen en información basada en la ciencia y fuentes confiables. Nuestras preguntas frecuentes y recursos técnicos están diseñados para aclarar dudas comunes y brindar orientación adaptada a veterinarios, productores y responsables de la toma de decisiones.
Para mejorar la coordinación, la OMSA mantiene un contacto estrecho con su red de laboratorios de referencia y sus Miembros, compartiendo asesoramiento científico e intercambiando conocimientos a través de seminarios web y otros medios, con el fin de revisar las medidas en curso y planificar los próximos pasos.
Mantente informado
- Consulta nuestras preguntas frecuentes sobre la dermatosis nodular contagiosa
- Conoce más sobre la dermatosis nodular contagiosa en la página de enfermedades de la OMSA
- Sigue la evolución de la enfermedad a través de WAHIS
- Lee un caso de éxito sobre la dermatosis nodular contagiosa en nuestro informe El Estado de la Sanidad Animal en el Mundo
La propagación continua de la peste porcina africana (PPA) es motivo de preocupación para la industria porcina a nivel mundial, ya que ninguna región ha quedado libre de su impacto. Durante muchos años, la falta de una vacuna o tratamiento eficaz ha dificultado enormemente el control de la enfermedad. La comunidad científica ha estado trabajando en el desarrollo de una vacuna eficaz, y los recientes anuncios sobre la aprobación o prueba de vacunas vivas modificadas en algunos países han generado esperanzas de contar con nuevas herramientas efectivas para contener la actual epidemia de PPA. Muchos países están interesados en utilizar estas vacunas como una herramienta complementaria para prevenir y controlar el riesgo de propagación de la PPA en sus territorios.
Primera adopción de normas para vacunas contra la PPA
Las primeras normas para la producción de vacunas seguras y eficaces contra la PPA fueron adoptadas en mayo de 2025 por la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA. La OMSA insta a los fabricantes de vacunas y a sus Miembros a tener en cuenta estas normas al desarrollar y evaluar candidatos vacunales para su aprobación regulatoria.
La OMSA hace hincapié en la importancia de utilizar únicamente vacunas contra la PPA de alta calidad, que cumplan con las normas descritas en el Manual Terrestre, cuya eficacia y seguridad hayan sido comprobadas, y que hayan sido evaluadas y aprobadas por la Autoridad Reguladora Nacional correspondiente.
La vacunación contra la PPA no debe usarse como única medida de control
Independientemente de la eficacia de la vacuna, los programas de vacunación deben implementarse como parte de una estrategia integral de prevención y control, que incluya otras medidas importantes como la vigilancia para la detección temprana, una estricta bioseguridad, medidas de importación y control de movimientos.
La vacunación, en caso de utilizarse, debe llevarse a cabo dentro de un programa bien estructurado que considere, entre otros factores, la epidemiología local de la enfermedad, los objetivos esperados de la vacunación y la suficiencia y sostenibilidad de los recursos técnicos, financieros y humanos disponibles. Estos programas deben incluir siempre vigilancia y monitoreo posterior a la vacunación, así como una estrategia de salida para la interrupción de la vacunación, tal como se establece en las normas internacionales de la OMSA sobre vacunación.
Riesgos del uso de vacunas de baja calidad o no conformes
El uso de vacunas no conformes o de baja calidad puede no ofrecer ninguna protección contra la PPA y conlleva el riesgo de diseminar virus vacunales que pueden provocar enfermedades agudas o crónicas. Además, estos virus vacunales podrían recombinarse con cepas presentes en el campo, generando nuevas variantes que podrían eludir la detección y causar infecciones agudas, crónicas o persistentes.
La OMSA alienta a sus Miembros a informar activamente sobre incidentes relacionados con vacunas de calidad inferior que no cumplan con las especificaciones de calidad tras su aprobación regulatoria, conforme a la sexta recomendación de la Resolución 29, adoptada en mayo de 2025 por la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA. Estos incidentes pueden reportarse a través del sistema mundial de alerta de la OMSA para productos veterinarios de calidad inferior o falsificados (sistema piloto VSAFE), con el fin de fortalecer la supervisión de la calidad de las vacunas y apoyar su retirada del mercado.
Más información
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Portal sobre la peste porcina africana
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) celebra la conclusión histórica de las negociaciones del Acuerdo sobre Pandemias, un paso decisivo hacia el fortalecimiento de la arquitectura sanitaria mundial a través de la cooperación multilateral.
Finalizado en un contexto de amenazas sanitarias persistentes y emergentes como la gripe aviar, la viruela del mono (mpox) y el ébola, este logro pone de relieve el papel crucial de la sanidad animal en la prevención de pandemias y refuerza la necesidad urgente de invertir en la prevención desde su origen. Este hito también confirma la defensa sostenida de la OMSA para situar el enfoque “Usa sola salud” en el centro de la gobernanza sanitaria mundial. En particular, la inclusión de disposiciones sobre la prevención de enfermedades zoonóticas y la resistencia a los antimicrobianos representa un avance clave en la prevención de pandemias desde la fuente.
Como socio clave de la Colaboración Cuatripartita en materia de Una sola salud, la OMSA aplaude especialmente el reconocimiento del enfoque “Una sola salud en el Acuerdo, el cual une la salud humana, animal y ambiental para salvaguardar la salud y el bienestar de todos.
La OMSA ha liderado esfuerzos fundamentales para apoyar a sus Miembros en la incorporación de principios de prevención y del enfoque “Una sola salud” en la gobernanza sanitaria mundial. A lo largo del proceso de negociación, proporcionamos asesoramiento técnico participando activamente en mesas redondas de expertos y sesiones informales. Apoyamos a nuestros Miembros con orientaciones basadas en la ciencia en cada etapa del proceso. También emitimos varias declaraciones oficiales, a menudo en colaboración con nuestros socios de la Cuatripartita, defendiendo la sanidad animal, la prevención y la inclusión del enfoque “Una sola salud”.
Una vez adoptado por la Asamblea Mundial de la Salud en su próxima reunión de mayo de 2025, la OMSA está preparada para apoyar a sus Miembros en la implementación de este Acuerdo mediante:
- El fortalecimiento de los sistemas veterinarios para la detección temprana y la alerta rápida
- La aceleración de la implementación del Plan de acción conjunto sobre “Una sola salud”, alineando las políticas nacionales con las normas internacionales
- La ampliación de la vigilancia de enfermedades zoonóticas, la salud de la fauna silvestre y la resistencia a los antimicrobianos, aprovechando la red mundial de Centros Colaboradores y Laboratorios de Referencia de la OMSA
- La promoción de políticas basadas en la ciencia en la interfaz humano-animal-medio ambiente, a través de los grupos de expertos de la OMSA y el Panel de Expertos “Una sola salud” de la Cuatripartita.
“Este Acuerdo marca un punto de inflexión”, declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. “Ahora comienza el trabajo vital de implementación: transformar los compromisos en sistemas de salud sólidos, financiación equitativa y capacidades sostenibles en “Una sola salud”.”
La amenaza actual de la gripe aviar de alta patogenicidad (IAAP) exige una atención mundial urgente, ya que trasciende sus orígenes aviares para afectar cada vez con mayor frecuencia a mamíferos domésticos y salvajes. En particular, la circulación actual en el ganado lechero de los Estados Unidos de América (EE.UU.) está suscitando preocupación en la comunidad internacional.
Aunque el virus afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres, cada vez se registran más casos en mamíferos terrestres y acuáticos. Hasta noviembre de 2024, más de 30 especies de mamíferos han sido infectadas por la IAAP y es probable que esta cifra aumente, ya que los datos recogidos por el Sistema Mundial de Información Zoosanitaria (WAHIS) sugieren que la incidencia de infecciones por IAAP en el hemisferio norte aumenta en octubre y alcanza su punto máximo en febrero. Estos casos ponen aún más de relieve la capacidad del virus para atravesar las barreras entre especies y suponer una amenaza para la fauna salvaje, los animales domésticos y la salud pública.
La détection continue de l’IAHP chez les vaches laitières aux États-Unis suscite de vives inquiétudes au niveau international. Les bovins infectés sont soit asymptomatiques, soit légèrement malades et présentent des signes cliniques non spécifiques tels qu’une baisse de la production de lait, un lait plus épais ressemblant à du colostrum, une perte d’appétit, une léthargie, de la fièvre et une déshydratation. La circulation intensive actuelle du virus H5N1 chez les bovins augmente le risque d’une meilleure adaptation des virus H5N1 aux mammifères et d’une éventuelle propagation à d’autres animaux d’élevage et aux humains.
Las continuas detecciones de gripe aviar altamente patógena en el ganado lechero de EE.UU. suscitan una gran preocupación internacional. Los bovinos infectados son asintomáticos o presentan una enfermedad leve con signos clínicos inespecíficos como disminución de la producción de leche, leche más espesa parecida al calostro, disminución del apetito, letargo, fiebre y deshidratación. La actual circulación intensiva del virus H5N1 en el ganado vacuno aumenta el riesgo de que los virus H5N1 se adapten mejor a los mamíferos y puedan contagiar a otros animales y a los seres humanos.
Las investigaciones realizadas hasta ahora han identificado la leche cruda de vacas infectadas como material de alto riesgo. Hay pruebas de transmisión horizontal del virus de vacas lactantes infectadas a otros animales, incluidas vacas, gatos y aves de corral. Por ello, sólo debe comercializarse la leche producida por vacas no infectadas y que haya sido pasteurizada o haya seguido un proceso similar de inactivación del virus.
No se ha identificado ninguna adaptación específica del virus al ser humano ni a los mamíferos. Se están llevando a cabo varios estudios para seguir explorando la patogénesis y las vías de transmisión de estos virus, incluso entre el ganado vacuno y de éste a otros animales.
En colaboración con sus Centros de Referencia, la FAO y la OMS, nuestras redes de expertos y los Miembros, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) sigue de cerca la situación para evaluar los riesgos para los animales. El riesgo para los seres humanos se considera actualmente bajo para el público en general. Se considera de bajo a moderado, para las personas expuestas a aves infectadas, animales o medio ambiente contaminado. La notificación oportuna y transparente es crucial para mantener un buen conocimiento de la situación de la enfermedad y evitar cualquier tipo de desinformación o información errónea.
La OMSA recuerda a sus 183 Miembros que, basándose en la información actualmente disponible, las restricciones al comercio internacional de ganado sano y sus productos sólo se recomiendan si están justificadas por un análisis del riesgo de importación realizado de acuerdo con el Capítulo 2.1 del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OMSA.
La OMSA hace un llamamiento a sus Miembros para que:
- Aumentar la vigilancia de la influenza aviar en aves domésticas y silvestres.
- Aumentar la vigilancia para la detección precoz en la población bovina en los países donde se sabe que circula la IAAP.
- Incluir la IAAP como diagnóstico diferencial en especies no aviares, incluido el ganado vacuno y otras poblaciones ganaderas, con alto riesgo de exposición a los virus de la IAAP, en particular:
- Animales que presenten signos clínicos compatibles con la gripe aviar;
- Animales domésticos enfermos o muertos cerca de locales afectados por la IAAP;
- Animales sospechosos, incluidos los aparentemente sanos, que hayan estado expuestos o epidemiológicamente relacionados con aves o bovinos con sospecha o confirmación de gripe aviar altamente patógena (es decir, situados en zonas de alto riesgo de gripe aviar altamente patógena o en zonas donde se haya confirmado la gripe aviar).
- Notificar los casos de gripe aviar altamente patógena en todas las especies animales, incluido el ganado u otros huéspedes inusuales, a la OMSA a través de su Sistema Mundial de Información Zoosanitaria (WAHIS) . Las secuencias genéticas de los virus de la gripe aviar deben compartirse en bases de datos de acceso público.
- Aplicar medidas preventivas y de respuesta temprana para romper el ciclo de transmisión de la gripe aviar altamente patógena entre los animales. Esto incluye aplicar restricciones a los movimientos de las explotaciones ganaderas infectadas hasta que la infección haya cesado y medidas estrictas de bioseguridad en todas las explotaciones, en particular en las salas de ordeño, y emplear buenas prácticas de producción e higiene al manipular los productos animales. La leche cruda o los productos lácteos crudos procedentes de vacas infectadas por la IAAP o expuestas a las infectadas por la IAAP no deben utilizarse para alimentar animales ni para el consumo humano.
- Proteger a las personas en estrecho contacto o que manipulen ganado enfermo u otro ganado enfermo y sus productos. Las personas expuestas deben tomar siempre medidas de precaución para evitar infectarse y minimizar el riesgo de transmitir mecánicamente el virus al ganado o a los animales de compañía. Esto debería incluir el uso de equipos de protección personal, evitar visitar otras instalaciones ganaderas después de la exposición y aplicar medidas estándar de seguridad alimentaria al manipular productos animales procedentes de ganado expuesto.
- Evitar la aplicación de restricciones comerciales injustificadas. Las medidas de gestión del riesgo de importación deben estar justificadas científicamente y ajustarse a las normas internacionales de la OMSA.
Más información
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Highly Pathogenic Avian Influenza (HPAI) Detections in Livestock, USDA
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Detection of Highly Pathogenic Avian Influenza in Dairy Herds: Frequently Asked Questions, USDA
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Avian influenza in livestock case definition, USDA
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Current H5N1 Bird Flu Situation in Dairy Cows | Avian Influenza (Flu), CDC
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Updates on Highly Pathogenic Avian Influenza (HPAI), FDA
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OFFLU dedicated webpage on HPAI detections in livestock
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Avian Influenza, WOAH
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Recommendations for the surveillance of influenza A(H5N1) in cattle, FAO
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Updated joint FAO/WHO/WOAH assessment of recent influenza A(H5N1) virus events in animals and people
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Human-Animal interface webpage on avian influenza, WHO