Mientras los presupuestos de defensa se disparan hasta 2,9 billones de dólares estadounidenses, el informe advierte que los recortes de la ayuda dejan al mundo peligrosamente expuesto a las enfermedades transfronterizas, la inseguridad alimentaria y la próxima pandemia.

13 DE MAYO, PARÍS — El mundo no está invirtiendo lo suficiente en sanidad animal, pese a la creciente evidencia de que el coste de la inacción supera con creces el coste de la prevención, según el informe anual Estado de la Sanidad Animal en el Mundo.

El informe, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, WOAH por sus siglas en inglés) en el marco de su 93.ª Sesión General, es la única evaluación mundial anual de las tendencias, riesgos y desafíos en materia de sanidad animal.

El informe destaca que las enfermedades animales destruyen más del 20 % de la producción animal mundial cada año. Estos impactos se sienten con mayor intensidad en los países de ingresos bajos y medios, donde la sanidad animal desempeña un papel fundamental para sostener los medios de vida, la seguridad alimentaria y la resiliencia económica. Al mismo tiempo, los sistemas con recursos insuficientes tienen dificultades para detectar y responder a las enfermedades de forma temprana, y también enfrentan retos para mantener los estándares de bienestar animal.

Las recientes reducciones de los presupuestos de ayuda internacional están agravando la presión. La asistencia para el desarrollo en salud ha caído a aproximadamente 39.100 millones de dólares estadounidenses en 2025, y la sanidad animal representa menos del 2,5 % de ese total. En el mismo periodo, el gasto mundial en defensa alcanzó un récord de 2,9 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, el fortalecimiento de los sistemas de sanidad animal — la infraestructura compartida que protege frente a enfermedades de origen natural, liberaciones accidentales y amenazas biológicas deliberadas — sigue estando insuficientemente financiado, pese a su papel esencial en la gestión de riesgos transfronterizos, incluidas las enfermedades emergentes y las amenazas biológicas.

El informe subraya que llevar los Servicios Veterinarios de todos los países a los estándares internacionales costaría aproximadamente 2.300 millones de dólares estadounidenses al año, menos del 0,05 % de los 3,6 billones de dólares en pérdidas económicas atribuidas a la COVID-19 en 2020, una enfermedad que con gran probabilidad tuvo un origen animal, aunque su origen preciso y la vía de transmisión al ser humano aún no se han establecido de forma definitiva.

«Los sistemas de sanidad animal se sitúan en el centro mismo de la seguridad alimentaria, la estabilidad económica, el bienestar y la salud humana, y sin embargo están crónicamente infradotados», declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. «La pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de invertir más en la prevención y en el enfoque de Una sola salud. Una sola salud seguirá siendo una aspiración hasta que la sanidad animal se integre de manera genuina en la forma en que planificamos e invertimos, mucho antes de que llegue la próxima crisis».

Entre 2025 y 2026, 64 países y territorios notificaron más de 2.000 brotes de influenza aviar de alta patogenicidad, lo que provocó el sacrificio o la pérdida de más de 140 millones de aves de corral.

La fiebre aftosa ha causado brotes sin precedentes en el África meridional y ha reaparecido en Europa. La peste porcina africana continúa propagándose, incluso mediante notables saltos a larga distancia.

Asimismo, el gusano barrenador del Nuevo Mundo — una mosca parásita que se alimenta de carne— está generando gran preocupación, con decenas de miles de casos registrados en América Central y una expansión hacia el norte que supone una amenaza para la sanidad animal más allá de los países actualmente afectados.

El 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos se originan en animales, lo que convierte a los sistemas de sanidad animal en la primera línea de defensa del mundo frente a los brotes, incluida una posible próxima pandemia.

Sin embargo, el informe indica que estos sistemas están bajo presión: el 18 % de los países evaluados recientemente presenta una disminución de la capacidad veterinaria, y el 22 % una disminución de la capacidad del personal paraprofesional.

«Lo que estamos observando va más allá de la propagación de las enfermedades y refleja también una presión creciente sobre las redes de vigilancia y las capacidades de respuesta de emergencia, especialmente en las regiones más expuestas a los riesgos para la sanidad animal», afirmó el Dr. Paolo Tizzani, epidemiólogo veterinario senior de la OMSA.

«Cuando los Servicios Veterinarios carecen de recursos, las enfermedades se detectan tarde, se propagan más y resultan más costosas de controlar, independientemente de cómo se hayan iniciado. Fortalecer estos sistemas es, por tanto, una forma importante y eficaz de que los gobiernos y sus socios reduzcan los riesgos y mejoren la preparación».

Con base en 54 países y territorios evaluados por la OMSA, se estima que sería necesario un aumento presupuestario medio del 52 % para cubrir el coste anual real de unos Servicios Veterinarios eficaces. El Programa de Prestación de Servicios Veterinarios (PVS) de la OMSA ofrece a los países una evaluación independiente de sus sistemas de sanidad animal y una hoja de ruta adaptada para su mejora. Como avance positivo, tras actividades recientes del PVS, más de la mitad de los países participantes informaron de un aumento de los recursos financieros.

El informe insta a los gobiernos a aumentar la financiación de los sistemas de sanidad animal e integrarlos en estrategias más amplias de salud, economía y seguridad; a los socios para el desarrollo a alinear la financiación con la prevención a largo plazo en lugar de la respuesta a las crisis; y a las instituciones financieras y al sector privado a reconocer la sanidad animal como una inversión de alto impacto.

«Los sistemas de sanidad animal son un bien público mundial, y el mundo no los financia como tal», concluyó la Dra. Susana Pombo, Presidenta de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA.

«En un momento en que los gobiernos están aumentando los presupuestos de defensa, conviene preguntarse qué significa realmente la sanidad animal en este contexto. Las enfermedades no reconocen fronteras. Una brecha en la vigilancia de la sanidad animal en un país es una vulnerabilidad para todos los países, por lo que es fundamental cambiar nuestra forma de pensar sobre la solidaridad y la inversión en los sistemas de sanidad animal».

Las conclusiones del informe servirán de base para los debates de la próxima 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados (18–22 de mayo), en particular en el Foro Técnico de la OMSA dedicado este año al tema «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos».

También se celebrará una reunión ministerial al margen de la Ceremonia de Apertura, que incluirá la publicación de una declaración ministerial que reflejará una visión compartida sobre los sistemas de sanidad animal.


Notas para los editores

Para obtener una copia del informe, solicitar entrevistas u obtener más información, contacte con:

Gerrit Beger | Director de Comunicación 
[email protected] | +33 7 49 33 37 21 

Elise Pierrat | Responsable de Comunicación 

[email protected] | +33 6 69 51 84 00 

Se celebrará una conferencia de prensa para lanzar el informe el miércoles 13 de mayo, de 13.00 a 14.00 CET, en la sede de la OMSA, 12 rue de Prony, París.

La dirección de la OMSA ofrecerá comentarios en directo sobre las conclusiones del informe, antes de la 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados
(18–22 de mayo). El acto podrá seguirse a distancia a través de Zoom, con interpretación simultánea en francés y español. Los periodistas que asistan en persona están invitados a un almuerzo a partir de las 12.30, con la oportunidad de hablar directamente con los panelistas después de la sesión. Inscripción para asistir en línea o presencialmente.

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) 

La OMSA es la autoridad mundial en sanidad y bienestar animal. Fundada en 1924 en respuesta al devastador brote de peste bovina en Bélgica —que formó parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos y tuvo repercusiones mundiales—, la OMSA se ha dedicado desde entonces a vigilar, controlar y difundir información sobre las enfermedades animales en todo el mundo.

La OMSA se centra en la difusión transparente de información sobre las enfermedades animales, en la mejora de la sanidad animal a nivel mundial y, con ello, en la construcción de un mundo más seguro, saludable y sostenible. https://www.woah.org/es/inicio/

Acerca del Foro de Sanidad Animal en la 93.ª Sesión General de la Asamblea Mundial de Delegados de la OMSA

El Foro de Sanidad Animal, «Invertir en sanidad animal para asegurar el futuro de todos», destacará el papel estratégico de la sanidad animal en la estabilidad económica, la seguridad alimentaria y la resiliencia de la salud mundial.

Examinará soluciones que van desde la priorización de los recursos nacionales y las alianzas financieras innovadoras hasta la participación del sector privado y la innovación basada en la investigación.

27 de octubre de 2025, París – En un mundo cada vez más frágil y propenso a los conflictos, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) celebrará un encuentro global de gran relevancia destinado a promover un diálogo inclusivo y la creación de alianzas transformadoras para un futuro más seguro y saludable. 

La Conferencia Mundial sobre la Reducción de las Amenazas Biológicas tendrá lugar del 28 al 30 de octubre de 2025 en Ginebra (Suiza). Reuniendo a expertos de diversos ámbitos, el evento ofrecerá una plataforma para debatir sobre los riesgos crecientes en materia de seguridad y las estrategias necesarias para cerrar la brecha existente en la reducción de las amenazas biológicas. 

Los patógenos animales siguen causando estragos en todo el mundo, y los riesgos asociados a su uso indebido continúan siendo reales y en evolución. Las cifras son reveladoras: más del 75% de las enfermedades emergentes y el 80% de los agentes con potencial bioterrorista son de origen zoonótico. La sanidad animal se erige así como un pilar esencial de la seguridad sanitaria mundial. Otros datos muestran que los animales de producción representan el 40% del valor agrícola mundial, y que una de cada cinco personas depende directamente de ellos para su sustento. 

En un mundo cada vez más interconectado y complejo, la seguridad sanitaria mundial también es una cuestión de seguridad nacional, lo que convierte a los veterinarios en la primera línea de defensa. Sin embargo, la protección frente a las amenazas biológicas requiere una acción unida que abarque los sectores de la seguridad, la salud humana, animal y ambiental.

Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. 

La interconexión entre la salud animal, humana y ambiental, así como con la seguridad, pone de relieve la necesidad urgente de prepararse ante escenarios imprevisibles que podrían transformarse rápidamente en desastres. En 2019, el Índice Mundial de Seguridad Sanitaria advirtió que la mayoría de los países no estaban preparados para afrontar un brote grave. Menos de un año después, la pandemia de COVID-19 sorprendió al mundo, evidenciando la debilidad de los sistemas de salud pública ante una crisis sin precedentes. Aunque no fue intencional, la pandemia de COVID-19 sirve como un recordatorio contundente del enorme impacto que un agente biológico (si fuera utilizado como arma) podría tener sobre las economías y las sociedades a nivel global. 

Hoy en día, el rápido avance de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la biología sintética añade una nueva urgencia a la acción. La regulación no avanza al mismo ritmo que la innovación tecnológica. Con barreras de acceso y desarrollo cada vez más permeables, se ha vuelto más factible que personas con intenciones maliciosas puedan crear y emplear armas biológicas. Los animales, en particular, podrían convertirse en objetivos de ataques diseñados para desestabilizar los sistemas alimentarios y las economías. 

Durante tres días, la conferencia abordará temas transversales de gran relevancia en la agenda política mundial. Desde el cambio climático hasta la desinformación, desde la ciberseguridad hasta la sostenibilidad de los laboratorios, casi ningún tema quedará fuera. Celebrado en el Centro Internacional de Conferencias de Ginebra (CICG), cerca del Palacio de las Naciones, el evento fomentará el diálogo sobre el papel que pueden desempeñar los distintos sectores, trabajando de forma conjunta, para prevenir y responder a las amenazas biológicas.” 

La OMSA ocupa una posición de liderazgo en la reducción de las amenazas biológicas. Sus iniciativas emblemáticas, como “Reforzar la resiliencia frente a la agrocriminalidad y el agroterrorismo”, en asociación con la FAO e INTERPOL, y “Fortalecer la resiliencia institucional frente a las amenazas biológicas”, financiada por el Gobierno de Canadá, han contribuido a reforzar la preparación nacional y las capacidades institucionales ante un futuro incierto. La OMSA también colabora estrechamente con la OMS en la gestión de riesgos biológicos en laboratorios, en la sostenibilidad de los laboratorios (BioPrevail) y en la investigación de doble uso y la promoción de la conducta responsable en la ciencia. 

La erradicación de la peste bovina, una enfermedad animal mortal, primer gran logro en el ámbito de la sanidad animal y motivo fundacional de la OMSA, demostró al mundo lo que la colaboración internacional puede alcanzar. Nos recuerda que solo a través del esfuerzo colectivo y la confianza fue posible eliminar una enfermedad devastadora”, subrayó la Dra. Soubeyran. 

El año 2025 marca un momento clave en materia de desarme, con el 50º aniversario de la Convención sobre las Armas Biológicas y de Toxinas y el 100º aniversario del Protocolo de Ginebra. En este contexto, la conferencia de la OMSA aspira a inspirar colaboraciones fructíferas y compromisos nacionales más firmes en los planes de reducción de las amenazas biológicas. 

En un mundo moldeado por los cambios geopolíticos y los riesgos crecientes impulsados por la tecnología, la sanidad animal es algo que debemos proteger a toda costa”, concluyó la Dra. Soubeyran. “No se trata solo de sanidad animal: también se trata de nuestra seguridad. Al reforzar la reducción de las amenazas biológicas, protegemos comunidades enteras. Protegemos nuestro planeta compartido.” 


Nota para los medios de comunicación: Para concertar entrevistas o sesiones informativas, por favor contacte con: Departamento de Comunicación, Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA),  [email protected] 

Hallazgos clave: 

  • Las enfermedades animales están apareciendo en zonas anteriormente no afectadas, y casi la mitad (47 %) tienen potencial zoonótico, es decir, pueden transmitirse de los animales a las personas. 
  • Los brotes de gripe aviar en mamíferos se duplicaron en 2024 en comparación con 2023, lo que aumenta el riesgo de transmisión a los humanos. 
  • El acceso a vacunas para el ganado sigue siendo desigual en todo el mundo; los esfuerzos para erradicar enfermedades enfrentan desafíos financieros y políticos. 
  • El uso de antibióticos en animales disminuyó un 5 % entre 2020 y 2022. Ampliar la vacunación del ganado a nivel mundial reduciría los riesgos de resistencia antimicrobiana. 

23 de mayo, PARÍS – Las enfermedades infecciosas animales están afectando a nuevas zonas y especies, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria mundial, la salud humana y la biodiversidad, según el primer Informe sobre el Estado de la sanidad animal en el mundo, publicado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). 

Esta evaluación anual, pionera en su tipo, ofrece una revisión exhaustiva de las tendencias, riesgos y desafíos relacionados con las enfermedades animales, desde el acceso y disponibilidad de vacunas hasta el uso de antibióticos. Publicado con motivo de la 92.ª Sesión General de la OMSA y su Foro sobre Sanidad Animal, en donde expertos debatirán sobre vacunación e innovación en la prevención de enfermedades, el informe sienta las bases para un diálogo de alto nivel sobre cómo las estrategias vacunales basadas en la ciencia y las tecnologías emergentes pueden contribuir a abordar las amenazas actuales y futuras mediante un enfoque de “Una sola Salud”

Entre sus hallazgos, el informe revela que el número de brotes de gripe aviar en mamíferos aumentó más del doble en 2024, alcanzando 1 022 brotes en 55 países, frente a 459 en 2023. 

Los autores destacan que, si bien el riesgo de infección humana sigue siendo bajo, cuantos más mamíferos como bovinos, gatos o perros se infectan, mayor es la probabilidad de que el virus se adapte a la transmisión entre mamíferos e incluso a los humanos. 

La propagación, prevalencia e impacto de las enfermedades animales infecciosas están cambiando, lo que plantea nuevos desafíos para la agricultura, la seguridad alimentaria, la salud humana, el desarrollo y los ecosistemas naturales”, declaró la Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA. 

Con este nuevo informe anual sobre el estado de la sanidad animal mundial, la OMSA arroja luz sobre los problemas de salud interconectados y las soluciones que pueden mejorar la sanidad animal y, por ende, la salud global. 

Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA.

La gripe aviar, o influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP), que ha provocado el sacrificio o pérdida de más de 630 millones de aves en las últimas dos décadas, fue una de las varias enfermedades animales que afectaron nuevas regiones en 2024. 

La peste de los pequeños rumiantes (PPR), que tradicionalmente afecta a ovejas y cabras en países en desarrollo, reapareció en Europa, mientras que la peste porcina africana (PPA) llegó a Sri Lanka, a más de 1 800 km del brote más cercano, según el informe. 

Casi la mitad de las enfermedades incluidas en la lista de la OMSA y notificadas entre 2005 y 2023 se consideran una amenaza para la salud humana, con potencial zoonótico. 

El informe cita el cambio climático y el aumento del comercio como factores que influyen en la propagación y prevalencia de enfermedades animales. Muchas de estas enfermedades pueden prevenirse mediante una combinación de vacunación, mejoras en la higiene y medidas de bioseguridad, pero el acceso a vacunas sigue siendo desigual a nivel mundial. 

Junto con otras medidas, la vacunación sigue siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades, salvar innumerables vidas, evitar pérdidas económicas y reducir la necesidad de tratamientos antimicrobianos”, añadió la Dra. Soubeyran.  “Para limitar la propagación de enfermedades altamente dañinas como la gripe aviar, la fiebre aftosa y la PPR, la comunidad internacional debe reforzar la cooperación y garantizar un acceso equitativo a vacunas seguras y eficaces, junto con otras medidas de control.” 

Desde 2006, la OMSA apoya el acceso a vacunas a través de sus bancos de vacunas. Actualmente gestiona dos: uno para la rabia y otro para la PPR. En mayo de 2025, el Banco de Vacunas contra la Rabia de la OMSA había entregado casi 30 millones de dosis para perros a países de África y Asia. Sin embargo, los avances hacia la eliminación de la rabia se han estancado: el porcentaje de países que reportan aplicar medidas de control pasó del 85 % al 62 %. 

El informe también subraya la importancia de la prevención para reducir el uso de antibióticos y frenar el desarrollo de resistencia a los medicamentos. 

De aquí a 2050, se prevé que la resistencia a los antimicrobianos cause pérdidas de ganado que pondrán en peligro la seguridad alimentaria de dos mil millones de personas y generen pérdidas económicas de hasta 100 billones de dólares estadounidenses, si no se toman medidas urgentes. 

Los datos más recientes indican que el uso de antimicrobianos, incluidos antibióticos, en animales disminuyó un 5 % entre 2020 y 2022, siendo Europa la región con mayor descenso (23 %), seguida por África (20 %). Sin embargo, uno de cada cinco países sigue utilizando antimicrobianos como promotores del crecimiento, una práctica desaconsejada por la OMSA. 

“El uso indiscriminado de antimicrobianos contribuye a la resistencia, una amenaza grave tanto para la salud animal como para la humana”, afirmó el Dr. Javier Yugueros-Marcos, jefe del Departamento de Resistencia a los Antimicrobianos y Productos Veterinarios de la OMSA. 

“La reducción en el uso de antibióticos en casi todas las regiones es alentadora, pero pueden lograrse reducciones adicionales dando prioridad a las medidas preventivas, donde la vacunación es un componente esencial.” 

La OMSA hace un llamado a invertir en el fortalecimiento de los Servicios Veterinarios nacionales, mejorar la coordinación global y regional, y desarrollar sistemas eficaces de vigilancia de enfermedades. Esto incluye herramientas de diagnóstico avanzadas para diferenciar animales vacunados de los infectados, lo que permite un seguimiento preciso y transparencia comercial. 

Leer el informe – Para solicitudes de entrevistas, comuníquese con [email protected]. 

Casos de éxito en vacunación destacados en el informe: 

  • En octubre de 2023, Francia se convirtió en el primer país de la Unión Europea en lanzar una campaña nacional de vacunación contra la gripe aviar en patos, principales vectores del virus. El resultado: solo 10 brotes frente a los 700 previstos. 
  • Turquía desarrolló una nueva vacuna contra la fiebre aftosa en apenas 37 días, vacunando a 14,2 millones de bovinos (el 90 % del hato nacional) y a 2,5 millones de ovinos en seis meses. 
  • Filipinas ha vacunado a millones de perros contra la rabia gracias al banco de vacunas de la OMSA. En el pasado, el país recibió 500 000 dosis de vacunas antirrábicas financiadas por la Unión Europea, lo que llevó a una reducción significativa de los casos de rabia. 

Sobre la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) 

Fundada en 1924 como respuesta a un brote devastador de peste bovina en Bélgica, parte de una epidemia más amplia que afectó a varios países europeos, la OMSA es la autoridad global en sanidad animal. Se dedica a la vigilancia, el control y la difusión transparente de información sobre enfermedades animales, con el objetivo de mejorar la sanidad animal y, con ello, construir un mundo más seguro, saludable y sostenible. 

Sobre el Foro de Sanidad Animal de la 92.ª Sesión General de la OMSA 

El Foro de Sanidad Animal, titulado “Vacunas veterinarias: de la ciencia a la acción – Reflexiones para el cambio”, proporcionará una plataforma de diálogo entre los Delegados de la OMSA, expertos temáticos y partes interesadas sobre las barreras que actualmente dificultan el desarrollo y uso de vacunas en las estrategias de prevención y control de enfermedades.

26 de septiembre, Nueva York – Según indica la modelización más exhaustiva realizada hasta la fecha sobre el impacto de la RAM, los patógenos resistentes a los antimicrobianos podrían poner en peligro el suministro de alimentos para más de dos mil millones de personas y aumentar los gastos destinados a la salud en 159 000 millones de dólares anuales de aquí a 2050. 

Elaborado gracias a una colaboración mundial entre organizaciones líderes en materia de salud y desarrollo, se trata del primer análisis en pronosticar de forma integral el impacto económico de la RAM y sus consecuencias sobre la salud, tanto para los seres humanos como para los animales destinados a la producción de alimentos. Además, este análisis confirma que, de tomarse medidas urgentes ahora mismo, se obtendría un beneficio de 28 dólares por cada dólar invertido.  

Según las Naciones Unidas, la RAM constituye una de las diez principales amenazas sanitarias a las que se enfrenta la humanidad y es responsable de la aparición de “superbacterias”, incluyendo las bacterias que ya no pueden tratarse con antibióticos. 

Con el liderazgo de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), el proyecto EcoAMR (consecuencias sanitarias y económica de la RAM en los seres humanos y los animales destinados a la producción de alimentos) se basó en los datos más recientes provenientes de 204 países y 621 ubicaciones subnacionales para prever el impacto de la RAM en la mortalidad y en los gastos inherentes a la salud, la seguridad alimentaria y en la economía mundial.  

El estudio, publicado en vísperas de la Reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la RAM, concluye que, de no tomarse las medidas necesarias de forma inmediata, esta problemática podría causar pérdidas anuales del PBI mundial de hasta 1,7 billones de dólares en 2050, mientras que la transmisión de patógenos resistentes del ganado a los seres humanos podría costar hasta 5,2 billones de dólares. Además, se estimó que la RAM podría provocar pérdidas productivas en el sector ganadero equivalentes a las necesidades de consumo de 746 millones de personas, o más de dos mil millones de personas en un escenario más grave para el mismo año. 

Este análisis, publicado en tres informes independientes, fue elaborado por expertos de la OMSA, de AID (Datos sobre la industria animal), el Centro para el Desarrollo Global (CGD, por sus siglas en inglés), el Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés) y RAND Europe. Asimismo, contó con la contribución del Banco Mundial. 

Si bien se reconoce ampliamente la amenaza que las infecciones resistentes a los antimicrobianos representan para la salud humana, no se puede pasar por alto el impacto de la RAM en la sanidad de los animales, nuestro medio ambiente y nuestra economía. Además de la drástica cifra de muertes humanas, los patógenos resistentes también pueden afectar gravemente a la sanidad y el bienestar de los animales. Esto crea enormes tensiones en la economía, así como en nuestros esfuerzos de desarrollo sostenible. Por primera vez, tenemos una idea exacta de lo que está en juego, a menos que la comunidad mundial tome de forma urgente las medidas necesarias.

Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora general de la OMSA

Los autores de la serie de reportes EcoAMR convocaron urgentemente para que se realicen inversiones orientadas a respaldar los planes de acción nacionales contra la RAM, puesto que casi el 90 % carece de fondos asignados para su implementación. Asimismo, la investigación sobre salud humana demostró que se podían evitar más de 110 millones de muertes humanas entre 2025 y 2050 si existía una mayor inversión en nuevos antibióticos, mejoras en la atención sanitaria, una cobertura universal de vacunas y la implementación de nuevas medidas de saneamiento e higiene. 

Invertir en el acceso a los antibióticos y en la innovación para la creación de nuevos medicamentos también podría reducir los costos sanitarios en 97 000 millones de dólares al año y aumentar la población activa en 23 millones de personas, las tasas de turismo en un 1,2 % y las de hostelería en un 0,6 %, añadiendo 960 000 millones de dólares al PIB anual. Además, podría generar otros 679 000 millones de dólares al año en valor sanitario, según el análisis consagrado a la economía humana.  

Según Anthony McDonnell, becario de política del Centro para el Desarrollo Global (CGD), “La RAM acarrea graves consecuencias económicas, pero, si se implementan rápidamente acciones prudentes, se obtendrá un importante retorno de la inversión a través de una reducción de los costos de salud, de mejoras en la economía y de una sociedad más sana en general. A los países de ingresos altos les conviene garantizar que los habitantes de las zonas más vulnerables del mundo tengan acceso a tratamientos de alta calidad.” 

 El análisis consagrado a la sanidad animal demostró que una reducción global del 30 % en el uso de antimicrobianos en el ganado en un plazo de cinco años puede suponer un aumento acumulativo del PBI mundial de 120 000 millones de dólares entre 2025 y 2050. 

El Dr. Christopher J.L. Murray, director del Instituto de Métrica y Evaluación Sanitarias (IHME), declaró: “Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de acelerar soluciones integrales para hacer frente a la RAM. Se necesita adoptar un enfoque ‘Una sola salud’ que abarque los sectores humano, vegetal y animal, además de reunir a los sectores público y privado con vistas a una colaboración tanto nacional como mundial. Sólo la voluntad y la inversión a escala mundial, guiadas por la evidencia, pueden contener esta creciente amenaza para la salud.” 

Según la serie de reportes EcoAMR, alrededor de 39 millones de personas podrían morir a causa de la RAM de aquí a 2050, especialmente personas mayores y quienes viven en países de ingresos bajos y medios. Este estudio es coherente con las conclusiones del proyecto Investigación Mundial sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (GRAM, por sus siglas en inglés), publicado recientemente. Juntos, estos resultados y conclusiones ofrecen una imagen completa de la grave amenaza mundial que supone la RAM. 

Notas a los editores: 

Para concertar entrevistas/reuniones informativas, por favor, contacte con: 

Departamento de Comunicación, Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), [email protected]  

Acerca del consorcio de socios internacionales EcoAMR: 

El Centro por el Desarrollo Global (CGD) y el Instituto de Métrica y Evaluación de la Salud (IHME, por sus siglas en inglés), en asociación con la Investigación Mundial sobre la Resistencia a los Antimicrobianos (GRAM, por sus siglas en inglés), se abocaron al estudio de los componentes de salud humana, mientras que RAND Europe y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), en asociación con AID (Datos de la industria animal), fueron responsables de la sanidad animal en el marco de esta iniciativa intersectorial. 

Tanto en Grecia como en Rumanía se han aplicado medidas de control, como la zonificación, la restricción de movimientos, el aumento de la vigilancia y la erradicación de las explotaciones infectadas. Al 9 de agosto del 2024, Grecia ha notificado 47 focos, con más de 2000 casos, mientras que Rumanía notificó 56 focos, con más de 5000 casos, a través del Sistema Mundial de Información Zoosanitaria (WAHIS). Las investigaciones epidemiológicas y de laboratorio en curso pretenden comprender las vías de transmisión y el alcance de la circulación del virus.  

A principios de este año, se notificaron brotes de PPR en la región del Cáucaso, con ocho brotes en Turquía entre el 1 de enero y el 4 de julio del 2024, como indica el reporte de ADIS1, y detecciones en Georgia por primera vez desde el 2016, según WAHIS. Aunque no se han establecido vínculos directos entre estos eventos y la situación actual en Grecia y Rumanía, las investigaciones en curso ponen de relieve el riesgo de introducción de la PPR en Europa y el Cáucaso.  

Grecia y Rumanía habían estado históricamente libres de PPR, lo que significa que no se había detectado la enfermedad desde hacía al menos 25 años. Por tanto, ambos países gozaban del estatus de libre de PPR, concedido por la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH), un reconocimiento oficial de que los países estaban libres del virus de la PPR. Este estatus es importante, ya que facilita el comercio internacional seguro y refuerza la confianza de los socios comerciales en las normas de sanidad ganadera de los países. Aunque el estatus libre de PPR de ambos países ha sido suspendido temporalmente a la luz de los recientes brotes, pueden recuperarlo demostrando el control exitoso de los brotes y solicitando su restitución de acuerdo con las Normas Internacionales de la WOAH (Artículo 14.7.7 del Código Sanitario para los Animales Terrestres).  

Principales recomendaciones de la OMSA 

La OMSA recomienda a los Servicios Veterinarios tomar las siguientes medidas:  

  • Reforzar la concienciación: educar a los ganaderos, veterinarios y otros profesionales en contacto con especies susceptibles para que detecten y notifiquen los signos clínicos que sugieren una infección por PPR, como fiebre alta, diarrea, secreción nasal, ojos llorosos y salivación, que puede volverse mucopurulenta seguida de muerte.  
  • Actualizar las evaluaciones de riesgo: revisar las evaluaciones de riesgo para reflejar la nueva información disponible sobre la distribución de la enfermedad.  
  • Actualizar los planes de contingencia: poner a prueba los planes de contingencia mediante ejercicios de simulación y combatir la desinformación mediante campañas de educación pública e información.  
  • Garantizar la transparencia: mantener la transparencia y notificar oportunamente los casos de enfermedad.  

La cooperación regional es esencial para coordinar las estrategias y acciones destinadas a frenar la propagación transfronteriza de la PPR. Los países deben colaborar en la elaboración y aplicación de planes integrales para hacer frente al brote y prevenir nuevas transmisiones.  

Los esfuerzos de control de la enfermedad en Grecia y Rumanía cuentan con el apoyo de la Comisión Europea y del CIRAD, designado laboratorio de referencia por la OMSA y la Unión Europea. Desde 2015, la OMSA colabora con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en el Programa mundial para el control progresivo de las enfermedades transfronterizas de los animales (GF-TADs) para apoyar la erradicación de la PPR y mejorar la coordinación y colaboración entre los socios.  

La OMSA también ha creado un banco de vacunas contra la PPR para facilitar
el acceso rápido a vacunas de calidad en condiciones negociadas. Este recurso apoya los esfuerzos de vacunación para controlar y finalmente erradicar la PPR en las regiones afectadas.  

La OMSA mantiene su compromiso de apoyar a los países afectados y reforzar los esfuerzos mundiales para erradicar la PPR. Fomentando la colaboración internacional, podemos proteger las industrias ganaderas y salvaguardar los medios de subsistencia de quienes dependen de ellas. 

La Dra. Soubeyran, veterinaria de profesión, cuenta con una amplia experiencia y una ilustre carrera en el ámbito de la salud pública veterinaria y la sanidad animal. La que fuera, de 2016 a 2021, decana de la Escuela Nacional Veterinaria de Lyon (VetAgro Sup) fue directora general adjunta para el área de la alimentación en el Ministerio de Agricultura y Seguridad Alimentaria de Francia. Además, se desempeñó como jefa de los Servicios Veterinarios franceses y como Delegada ante la OMSA representando a Francia. Con más de quince años de liderazgo en puestos nacionales y regionales, la Dra. Soubeyran está preparada para dirigir a la OMSA hacia el alcance de sus metas y la promoción de su misión en el ámbito mundial.

Supone para mí un honor y una gran responsabilidad que la Asamblea Mundial de Delegados me haya elegido el pasado mes de mayo. Un honor porque la OMSA es una organización consolidada compuesta por 183 Miembros y con gran experiencia en el ámbito de la sanidad y el bienestar animal y, como todos quienes valoran a nuestra Organización, quiero que siga evolucionando y adaptándose a los retos que tenemos por delante.

Dra. Emmanuelle Soubeyran, Directora General de la OMSA

El mandato quinquenal de la Dra. Soubeyran se centrará en tres pilares:

  1. Aumento de la visibilidad de la OMSA: La sanidad animal ocupa un lugar central en las actuales problemáticas mundiales y contribuye a la seguridad alimentaria, la economía, el comercio seguro, la salud pública, la biodiversidad y la mitigación del cambio climático. Es fundamental mejorar la sensibilización sobre estos temas si queremos conseguir un mayor apoyo financiero, técnico y del público en general. Me comprometo a potenciar nuestro mensaje para persuadir a los responsables de las políticas de que el costo de la inacción es mucho mayor que el de la prevención. 
  2. Fortalecimiento de los Servicios Veterinarios: Sólo el 7 % de nuestros Miembros dispone de capacidades óptimas en este ámbito. Por tanto, es esencial reforzarlos, con el fin de lograr una producción de alimentos sólida, segura y sostenible para la salud de todos.
  3. Modernización de la OMSA: En un mundo en constante evolución, la OMSA debe adaptarse para mantenerse ágil, inclusiva e innovadora. La Dra. Soubeyran respaldará una mayor inclusión, digitalización y enfoques basados en los datos, incluido el tratamiento de la información (big data) y las nuevas tecnologías orientadas a la vigilancia, la prevención y el control de las enfermedades.

A medida que la OMSA avanza en su siglo de compromiso inquebrantable con la sanidad animal mundial, la Dra. Soubeyran ocupa una posición única para marcar el comienzo de una nueva era y liderar a la Organización hacia un futuro sostenible. El camino que tenemos por recorrer está sembrado de importantes retos en materia de sanidad y bienestar animal en los que será fundamental el liderazgo de la OMSA y sus socios a la hora de encontrar soluciones. Nuestra nueva directora general anticipa con gran entusiasmo la oportunidad de cumplir con los objetivos de la Organización gracias a una estrecha colaboración con los Miembros y sus Delegados, el Consejo y las Comisiones Regionales, el personal de la OMSA, otras organizaciones internacionales y todos los sectores relevantes. Porque “La sanidad animal es nuestra salud. Es la salud de todos”.


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El día de hoy marca un nuevo hito significativo en el inquebrantable compromiso de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) con la sanidad de los animales en el mundo, ya que la Organización anuncia la elección de su nueva Directora General. 

A través de un voto secreto, según la regla de “un país, un voto”, los Delegados de la OMSA eligieron a la Dra. Emmanuelle Soubeyran para que esté a cargo de la dirección de nuestra Organización en este nuevo capítulo de la historia de la OMSA.  

De esta forma, se convertirá en la octava Directora General de la OMSA. Bajo el liderazgo de Dra. Soubeyran, la Organización continuará avanzando en el ámbito de la gobernanza de la sanidad animal, promoviendo un futuro más seguro y saludable tanto para los animales como para las personas. 

La elección de Dra. Soubeyran pone fin al exitoso mandato de ocho años de su predecesora, la Dra. Monique Eloit, que nos deja un importante legado tras haber mejorado la cooperación mundial orientada a combatir las enfermedades animales. Durante sus dos mandatos, la OMSA reforzó la capacidad y la inclusividad de sus Miembros, ampliando el respaldo a los paraprofesionales de veterinaria y a los trabajadores comunitarios del sector de la sanidad animal. Igualmente, a través de su política de innovación, la OMSA puso en marcha numerosos programas basados en datos como el Observatorio, un mecanismo de seguimiento de la implementación de las normas de la OMSA, y la base de datos mundial sobre el uso de antimicrobianos en animales, ANIMUSE

En el marco de la celebración del Centenario de la OMSA, reflexionamos sobre un siglo de compromiso inquebrantable con la sanidad animal mundial. El futuro anuncia desafíos complejos e interconectados, desde las enfermedades zoonóticas hasta la sostenibilidad de la producción animal. La OMSA está preparada para asumir el liderazgo a la hora de abordar estas cuestiones haciendo hincapié en la colaboración, la innovación y la inclusión. 

Suecia – Tras varios años consecutivos de baja significativa, los últimos datos revelan un preocupante aumento del 2 % en el uso de antimicrobianos en los animales a nivel mundial entre 2019 y 2021. Estos datos figuran en el último informe sobre el uso de antimicrobianos en animales publicado el día de hoy en la 9.ª Reunión del Grupo de Líderes Mundiales sobre Resistencia a los Antimicrobianos  (GLG sobre la RAM), celebrada en Suecia.

La necesidad de actuar de manera urgente nunca ha sido tan evidente. Contar con sistemas de vigilancia sólidos es fundamental para respaldar una toma de decisiones informada que permita la implementación de intervenciones rentables contra la RAM en el marco del enfoque “Una sola salud.”

Jakob Forssmed, Miembro del GLG y Ministro de Asuntos Sociales y Salud Pública, Suecia

Los antimicrobianos son medicamentos esenciales y su eficacia debe preservarse para el tratamiento, el control y, cuando se necesario, la prevención de enfermedades infecciosas en animales, seres humanos y plantas. En la actualidad, la resistencia a estos medicamentos se ha convertido en un tema de gran preocupación, ya que pone en peligro la salud de todos. Debido a la RAM, los informes económicos prevén una pérdida potencial de 1,8 años de esperanza de vida en todo el mundo para 20351.

Si bien la RAM representa un fenómeno natural, puede acelerarse debido al uso indebido y excesivo de antimicrobianos en todos los sectores. Es esencial contar con sistemas de seguimiento eficaces que permitan fundamentar las decisiones relativas al uso responsable de los antimicrobianos.

Desde 2015, la OMSA monitorea el uso de antimicrobianos en animales, considerado como el componente clave de su estrategia para limitar la aparición de la RAM. La base de datos mundial sobre el uso de antimicrobianos en animales “ANIMUSE” (por ANImal antiMicrobial USE) facilita el acceso a este conjunto de información crucial y en aumento. En esta última década, esta iniciativa permitió triplicar el número de países que cuentan con un sistema de vigilancia.

Hoy, la Organización publica los últimos datos obtenidos, que ponen de relieve tanto los progresos como los desafíos de la lucha mundial contra la RAM en el sector de la sanidad animal.

El sector de la sanidad animal desempeña un papel fundamental en los esfuerzos por frenar la RAM promoviendo un uso más responsable de los antimicrobianos. Por lo tanto, debe recibir un respaldo adecuado que le permita contribuir a la aceleración de la respuesta frente a esta amenaza creciente.

Dra. Monique Eloit, directora general de la OMSA.

De las cuatro acciones clave identificadas para abordar la RAM con eficacia en los animales, las medidas preventivas son la prioridad. Si bien las vacunas, cuando están disponibles, constituyen sólidas aliadas para prevenir enfermedades que, de otro modo, implicarían el uso de antimicrobianos, entre 2017 y 20242 sólo se destinaron seis céntimos de cada 10 dólares a I+D en vacunas zoosanitarias. Esto pone de manifiesto la necesidad de fomentar la investigación, el desarrollo y la implementación de herramientas innovadoras en sanidad animal.

Enfoque específico en el uso de antimicrobianos para la promoción del crecimiento

La promoción del crecimiento implica la utilización de antimicrobianos en animales sanos con el fin de aumentar la productividad. A pesar de los avances significativos alcanzados en la eliminación progresiva de esta práctica, los datos muestran que todavía la utilizan casi el 20 % de los Miembros de la OMSA. Lo que es más preocupante es que al menos el 11 % sigue utilizando uno o más de los antimicrobianos de alta prioridad y de importancia crítica para la medicina humana, como la colistina, como promotores de crecimiento.

Igualmente, la OMSA insta a sus Miembros a restringir el uso de antimicrobianos exclusivamente al uso médico veterinario y a entablar un diálogo activo con las partes interesadas para lograr la prohibición total del uso de antimicrobianos como promotores de crecimiento, empezando por aquellos de importancia crítica para la salud humana.

A la luz de estos últimos datos, es esencial redoblar los esfuerzos colectivos para salvaguardar la salud y el bienestar de las generaciones actuales y futuras preservando la eficacia de los antimicrobianos. La salud de todos está en juego.


1 Informe del GLG:  Hacia compromisos y acciones concretas en la respuesta a la resistencia a los antimicrobianos

2 AMR R&D Hub: Una colaboración mundial formada actualmente por 17 países, la Comisión Europea y dos fundaciones filantrópicas, lanzada en mayo de 2018 tras un llamado de los líderes del G20.

En marzo de 2022, la OMSA, junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el PNUMA, consolidó su compromiso de promover los principios de “Una sola salud” estableciendo la Colaboración Cuatripartita sobre Una Sola Salud. Esta colaboración pretende abordar las intrincadas interconexiones entre la sanidad animal, la salud humana y el medio ambiente, aprovechando los conocimientos conjuntos para hacer frente a las enfermedades emergentes, las infecciones zoonóticas, las enfermedades transmitidas por los alimentos y los retos medioambientales. 

Durante la Segunda Reunión Anual Ejecutiva Cuatripartita, celebrada en la Oficina de las Naciones Unidas en Nairobi del 29 de febrero al 6 de marzo de 2024, la OMSA asumió formalmente su papel de próxima presidencia de la Secretaría Cuatripartita, reforzando su dedicación a la lucha contra las enfermedades zoonóticas de los animales, como la rabia o las enfermedades transmitidas por vectores, a través de un enfoque holístico. 

Estamos preparados para seguir adelante con nuestras prioridades estratégicas, centradas en la aplicación del Plan de Acción Conjunto “Una sola salud”, la movilización de recursos, la capacitación, la participación en foros políticos y en la gobernanza de Una Sola Salud, y la adopción de medidas contra importantes enfermedades zoonóticas desatendidas.

Dra. Monique Eloit, Directora General de la Organización Mundial de Sanidad Animal.

En la vanguardia del liderazgo de la OMSA se encuentra nuestro firme compromiso con la lucha contra la rabia, una enfermedad prevenible pero mortal que sigue afectando a comunidades vulnerables en todo el mundo. En general, a través de las prioridades estratégicas esbozadas para el mandato, la Organización aspira a impulsar iniciativas de impacto que tengan resonancia a escala nacional, regional y mundial: 

  1. Aplicación del Plan de Acción Conjunto “Una sola salud”  a escala nacional

    A través de la movilización de recursos, los mecanismos de coordinación regional, la integración de las herramientas operativas existentes y las actividades de comunicación y promoción, la OMSA dará prioridad al despliegue del Plan de Acción Conjunto  “Una sola salud” en los países seleccionados, haciendo hincapié en el papel fundamental del sector de la sanidad animal en la protección de la salud de todos.
  2. Marco de seguimiento y evaluación del Plan de Acción Conjunto

    El cuatripartito elaborará un marco de seguimiento y evaluación con objetivos e indicadores pertinentes para facilitar la presentación de informes sobre los avances del Plan de Acción Conjunto, así como su promoción general durante sus cinco años iniciales.
  3. Desarrollo de un grupo de trabajo de coordinación del aprendizaje sobre “Una sola salud”

    Centrándose en el fortalecimiento de la capacidad de colaboración de “Una sola salud” , OMSA defenderá la creación de un grupo de trabajo de coordinación del aprendizaje de “Una sola salud”. Proporcionando acceso a los recursos y fomentando el aprendizaje permanente para el personal de “Una sola salud”, OMSA pretende crear capacidad e impulsar la innovación en los esfuerzos de “Una sola salud.”
  4. “Una sola salud” en la agenda política mundial

    La OMSA y sus socios cuatripartitos se esforzarán por garantizar que los principios de “Una sola salud” se integren en los debates y acuerdos políticos mundiales. Esto incluye la defensa de la inclusión de ”Una sola salud” en las negociaciones de los acuerdos sobre pandemias, la coordinación con las principales partes interesadas y la organización de sesiones informativas para los países sobre cuestiones relacionadas con ”Una sola salud”. Además, el cuatripartito participará activamente en foros políticos como el G20 y el G7 para sensibilizar y movilizar apoyos en favor de mecanismos integrales de gobernanza de “Una sola salud”, fomentando la colaboración intersectorial para abordar con eficacia futuras emergencias sanitarias. 
  5. Una acción sanitaria contra las enfermedades zoonóticas: la rabia como modelo

    La OMSA promoverá los esfuerzos para controlar y eliminar las zoonosis endémicas, las enfermedades tropicales desatendidas y las enfermedades transmitidas por vectores, centrándose especialmente en poner fin a las muertes humanas por rabia transmitida por perros. Aprovechando el plan estratégico “Cero para el 30 ” desarrollado por la FAO, la OMS y la OMSA, las actividades de la APP de la OA sobre la rabia pondrán en práctica el enfoque ”Una sola salud” en los países con mayor carga de rabia. Esto incluye promover el desarrollo de planes nacionales de control teniendo en cuenta la vigilancia de la fauna silvestre, facilitar el acceso al banco de vacunas de la OMSA para la vacunación de perros (tanto perros pastores en contacto con la fauna silvestre como perros vagabundos) y fomentar la comunicación entre las partes interesadas y las comunidades. 

Al asumir la presidencia de la Secretaría Cuatripartita, la OMSA reafirma su compromiso de promover los principios de ”Una sola salud” y su aplicación operativa para garantizar un futuro más seguro y saludable para todos. 

Creada en 1924, la OMSA se fundó cuando 28 naciones se unieron para combatir la peste bovina, una de las enfermedades animales más letales de su época. Esta iniciativa, que respondía a los retos planteados por el aumento del comercio internacional de animales y de sus productos, sentó las bases del liderazgo de la Organización en el campo de la sanidad y el bienestar animal internacionales. En 2011, la peste bovina se convirtió en la primera enfermedad animal que se declaró erradicada a nivel mundial. En la actualidad, los 28 países signatarios del Acuerdo Internacional de 1924 se han convertido en 183 Miembros. En mayo de 2023, la Organización, antes conocida como OIE (Oficina Internacional de Epizootias), se sometió a un exhaustivo ejercicio de cambio de imagen corporativa y alineó su acrónimo con su nombre común, Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).

El rigor científico y la transparencia han sido los principios rectores desde nuestros inicios hasta la fecha. En el último siglo, el mundo ha sido testigo de cambios dramáticos, desde la propagación de enfermedades transmisibles hasta los desastres relacionados con el clima y el aumento de las desigualdades. Los retos emergentes de hoy han transformado la noción de sanidad y bienestar de los animales y han exigido una evolución constante de nuestro mandato, de nuestras colaboraciones, de la gobernanza sanitaria e introducido nuevas ámbitos de acción, como el tratamiento de la sanidad animal en situaciones de emergencia.

Impulsado por la pandemia de la COVID-19, el enfoque “Una sola salud” ha cobrado un fuerte auge que condujo a la formación de la asociación Cuatripartita con la FAO, el PNUMA y la OMS, y que busca garantizar una mayor integración de la salud humana, la sanidad animal y la salud medioambiental. Mediante el seguimiento y la difusión de conocimientos sobre las enfermedades animales, nos hemos esforzado por limitar sus efectos adversos en la sociedad. Durante todo un siglo, hemos estado a la vanguardia en la lucha contra las enfermedades infecciosas de los animales utilizando la innovación como fuerza motriz.

La solidaridad y la colaboración cercana con nuestros Miembros han sido la clave de nuestro éxito. Estos estrechos vínculos han sido fundamentales a la hora de obtener información precisa y oportuna, y crear herramientas que ayuden a controlar los brotes de enfermedades y a resolver otros problemas relacionados con la sanidad animal. Con el tiempo, hemos ido incorporando la sanidad animal al debate general sobre la salud de todos. Nuestro propósito ha sido promover la comprensión matizada de que la sanidad animal no es un universo aislado y que las asociaciones, las intervenciones programáticas, la experiencia compartida, así como la comunicación y el apoyo público pueden contribuir a un planeta más seguro y sostenible.

A la vez que nuestros valores fundacionales nos recuerdan nuestros objetivos, la celebración de este centenario ofrece una oportunidad crucial para contemplar el futuro y reflexionar cómo las tendencias emergentes repercutirán en la sanidad y el bienestar de los animales. Por esta razón, y coincidiendo con su centenario, nuestra Organización ha comenzado un profundo ejercicio de prospectiva encaminado a empezar a enmarcar las respuestas para situaciones futuras en un mundo que avanza a un ritmo vertiginoso.

Nos sentimos orgullosos de nuestra historia y de nuestro dinamismo que nos sitúan como la autoridad mundial en el área de sanidad y bienestar animal. Animados por este centenario, estamos más decididos que nunca a afrontar los nuevos retos definiendo nuestro camino futuro con la experiencia colectiva y la convicción de nuestro personal y de toda nuestra red de socios.

Dra. Monique Eloit, Directora General de la OMSA.

A partir de la colaboración, la innovación y la inclusión estamos trabajando en retos interconectados. Al embarcarnos en un nuevo siglo, seguiremos evolucionando, adaptándonos y colaborando con nuestros Miembros, la comunidad científica y el personal veterinario. Nuestro objetivo es implicar aún más a los responsables políticos que desempeñan un papel en la construcción de la futura arquitectura de la sanidad y el bienestar animal mundial.

Desde la amenaza que suponen la influenza aviar y la resistencia a los antimicrobianos hasta las enfermedades zoonóticas y la sostenibilidad de la producción animal, son varios los retos que tenemos por delante. La colaboración intersectorial y el multilateralismo seguirán siendo el eje central de nuestra acción, reconociendo que los problemas mundiales con implicaciones en cascada no pueden ser resueltos por actores únicos.

Este centenario constituye una buena oportunidad para expresar nuestra inmensa gratitud a todos nuestros Miembros, sectores relevantes, socios, colaboradores y empleados por su inestimable apoyo. Esperamos continuar nuestro viaje hacia una sanidad animal más fuerte, mejor y más resistente, en beneficio de la salud de todos.

Acompáñenos en nuestro centenario y no se pierda nuestras actividades a lo largo del año para formar parte de nuestras celebraciones.