Declaración

La detección de rabia en lobos marinos del Cabo pone de relieve un cambio sin precedentes en la ecología de la rabia

Rabies in seals southern Africa_new emergence of rabies in seals

La detección de una transmisión sostenida de rabia en lobos marinos del Cabo en el sur de África representa un desarrollo sin precedentes en la ecología de la rabia y plantea importantes interrogantes para la conservación de la fauna silvestre, la salud pública veterinaria y la preparación frente a enfermedades transfronterizas.

Desde 2024, se han confirmado más de 100 casos de rabia en lobos marinos del Cabo (Arctocephalus pusillus pusillus) en Sudáfrica y Namibia. Las pruebas retrospectivas y los análisis genéticos indican que la transmisión sostenida dentro de la población de lobos marinos comenzó varios años antes de que se detectara la enfermedad.

La evidencia disponible sugiere que el brote se originó a partir de un único evento de transmisión interespecies que involucró una variante del virus de la rabia asociada a los perros y mantenida por los chacales de lomo negro en el sur de África, seguido de una transmisión continua entre los lobos marinos del Cabo. Este constituye el primer caso conocido de establecimiento de la rabia en una población silvestre de mamíferos marinos.

Los animales afectados han mostrado signos neurológicos, incluida una agresividad anormal hacia las personas y otros animales. Hasta mayo de 2026, se habían notificado más de 145 incidentes de exposición humana, lo que pone de manifiesto la importancia de aplicar medidas adecuadas de salud pública y de manejo posterior a la exposición.

El evento también tiene implicaciones más amplias para la salud de la fauna silvestre. Los lobos marinos del Cabo habitan a lo largo de las costas de Sudáfrica y Namibia y pueden recorrer grandes distancias, lo que crea oportunidades de contacto con otras especies de mamíferos marinos. Se requieren investigaciones adicionales para comprender mejor las consecuencias ecológicas del brote y sus posibles implicaciones para las poblaciones de mamíferos marinos en otras regiones.

La aparición de rabia en los lobos marinos del Cabo demuestra cómo los patógenos pueden adaptarse a nuevas especies hospedadoras y refuerza la importancia de una vigilancia integrada de la fauna silvestre, los animales domésticos y los seres humanos bajo el enfoque de «Una sola salud» (One Health). Fortalecer la colaboración entre las autoridades veterinarias, de fauna silvestre, medioambientales y de salud pública sigue siendo esencial para la detección temprana, la evaluación de riesgos y una respuesta coordinada.

La OMSA alienta a sus Miembros, a su red más amplia y a otros expertos a mantener la vigilancia ante síndromes compatibles con la rabia en mamíferos marinos, reforzar la vigilancia de enfermedades de la fauna silvestre y el diagnóstico de laboratorio, garantizar la protección adecuada del personal que manipula animales sospechosos y continuar con programas sostenidos de vacunación canina, que siguen siendo la piedra angular para prevenir la rabia transmitida por perros y reducir el riesgo de transmisión a la fauna silvestre.

La OMSA continuará trabajando con sus Miembros y socios para monitorear la situación y apoyar las actividades de preparación, vigilancia y respuesta mediante sus redes de expertos, incluido el Grupo de Trabajo sobre Fauna Silvestre, la Red de Laboratorios de Referencia para la Rabia y el Foro United Against Rabies.