Tras siete años de éxitos, EBO-SURSY, uno de los proyectos emblemáticos de la Organización Mundial de Sanidad Animal, llega a su fin. En su informe final, se destacan los logros alcanzados por este programa financiado por la Unión Europea y establecido con el  objetivo de proteger la sanidad de los animales silvestres, además de la salud de las comunidades humanas que los rodean.

En estrecha colaboración con diez países de África Occidental y Central, el proyecto aplicó el enfoque “Una sola salud”, con vistas a reforzar los sistemas nacionales y regionales de detección precoz de las enfermedades zoonóticas de los animales silvestres. Al mejorar los sistemas de detección y preparación frente a los brotes de fiebres hemorrágicas virales como el ébola y la fiebre de Lassa, el Proyecto EBO-SURSY participó en la construcción de un mundo más sano, tanto para los animales como para las personas.

Empoderar al personal dedicado a la sanidad animal

Uno de los principales componentes del fortalecimiento de un sistema sanitario es la inversión en términos de personal. Sin conocimientos técnicos, métodos, materiales o recursos propios de su profesión, el personal no puede prosperar y rendir al máximo.

Con el objetivo de cubrir estas brechas, el proyecto EBO-SURSY integró una amplia gama de actividades de refuerzo de capacidades, incluidos programas de formación y becas. Proporcionó a los sectores relevantes de toda la cadena de la sanidad animal y la salud humana los medios necesarios para construir en sus países sistemas de vigilancia sólidos y así fomentar resultados positivos a largo plazo.

Linda Bohou Kombila es investigadora especializada en enfermedades emergentes. Fue becaria de doctorado del proyecto EBO-SURSY en Gabón, y ayudó a tomar muestras de más de 1.100 animales para pruebas de diagnóstico biomolecular. © IRD P. Becquart

Igualmente, transmitió a los sectores interesados la oportunidad de crear redes y entablar relaciones en diversos campos del concepto “Una sola salud”, incluidos los profesionales de la sanidad animal, la salud humana, la fauna silvestre o del medio ambiente. Estas relaciones reforzadas constituyen la columna vertebral de un sistema integral:

700+

más de 700 profesionales y estudiantes formados en técnicas de laboratorio, ecología, epidemiología y sistemas de vigilancia

600

profesionales sanitarios implicados en la mejora de la colaboración intersectorial

30

becas educativas atribuidas a profesionales sanitarios para asistir a cursos de formación sobre el concepto “Una sola salud” y enfermedades emergentes

Reforzar la confianza con las comunidades

Cada vez más, debido al contagio entre especies, tanto los humanos como los animales silvestres son vulnerables a muchas enfermedades como las fiebres hemorrágicas virales. Las personas que viven cerca o dentro de ecosistemas naturales como las selvas tropicales suelen estar aisladas y carecen de acceso a la información sobre la forma de protegerse a sí mismas, y a los animales silvestres y domésticos.

Cuando están informadas, las comunidades se fortalecen y velan por sus semejantes y también por los animales silvestres. Por eso, EBO-SURSY se comprometió a aumentar sus conocimientos. Si están alertas y saben detectar los signos reveladores de zoonosis, incluidas las muertes y comportamientos inusuales de la fauna silvestre, las comunidades locales serán las primeras en alertar a los Servicios Veterinarios nacionales o a las autoridades responsables de la fauna silvestre.

El proyecto EBO-SURSY, en colaboración con jóvenes periodistas locales, llegó a las comunidades a través de campañas radiofónicas centradas en la sensibilización sobre las enfermedades de la fauna silvestre y las estrategias de prevención.

Como parte del proyecto de radio EBO-SURSY en la República Democrática del Congo y Guinea, los reporteros juveniles celebraron reuniones comunitarias para debatir cómo están interconectadas la sanidad animal y la salud humana, y entrevistar a la comunidad sobre sus experiencias. © OMSA/E. Muwaza

3 millions

alcance de una audiencia de más de 3 millones de oyentes en Guinea y la RDC con información que “salva vidas”

2,400

anuncios de servicios público sobre la interconexión entre la sanidad animal y la salud humana

60

jóvenes periodistas formados para informar sobre las cuestiones de sanidad animal.

Predecir y prevenir brotes

Si bien reforzar capacidades y sensibilizar a las comunidades constituyen etapas esenciales a la hora de establecer sólidos sistemas nacionales de vigilancia, esto no basta. Es imperativo que los países pongan en marcha planes de vigilancia de los agentes patógenos y que, durante un brote, proporcionen una orientación clara y accesible tanto para los profesionales como para el público en general.

Con la meta de capacitar a los Servicios Veterinarios nacionales y a los profesionales de la fauna silvestre a elaborar protocolos de vigilancia eficaces y progresivos, el proyecto EBO-SURSY organizó numerosos talleres regionales. Algunos países participantes superaron las expectativas y celebraron talleres a nivel nacional con el apoyo de EBO-SURSY, con el fin de perfeccionar sus proyectos de protocolos para enfermedades prioritarias y obtener el apoyo nacional para convertirlos en legislación.

Fiel a la naturaleza del proyecto, se adoptó un enfoque holístico en el que participaron profesionales de todo el espectro del concepto “Una Sola Salud”:

  • Sierra Leona, la República del Congo y la República Centroafricana adoptaron   protocolos nacionales multisectoriales de vigilancia de la fiebre del Valle del Rift.
  • Côte d’Ivoire implementó un protocolo sobre la fiebre de Lassa.
  • 10 países adquirieron experiencia en la elaboración de protocolos de vigilancia, que podrán aplicarse a otras enfermedades en el futuro.
  • Otros países que asistieron a los talleres avanzaron en la elaboración de protocolos que podrán aplicarse en el futuro.

Dado que todo protocolo de vigilancia eficaz debe basarse en hechos científicos comprobados, el proyecto EBO-SURSY se comprometió con la investigación científica sobre las principales fiebres hemorrágicas virales. Organizó investigaciones en el terreno y apoyó una investigación diversificada a través de los tres socios integrantes del proyecto, Le Centre de coopération internationale en recherche agronomique pour le développement (CIRAD), el Institut de recherche pour le développement (IRD) y el Institut Pasteur.

Las tres instituciones reconocidas por su excelencia científica en la prevención y el control de las zoonosis trabajaron con los sectores relevantes locales en los países del proyecto con el objetivo de proporcionar modelos predictivos basados en datos y herramientas de evaluación del riesgo.

  • 197 investigaciones en el terreno encaminadas a apoyar la investigación científica de cinco fiebres hemorrágicas virales, el coronavirus, la viruela del mono, etc.
  • 43 000 muestras animales y 6 000 muestras humanas tomadas para rastrear enfermedades en la interfaz hombre-animal y mejorar los estudios científicos.
  • 43 estudios científicos publicados como resultado de la investigación financiada por EBO-SURSY en los campos de la ecología, la genética y la socioeconomía.
  • 25 metodologías y herramientas de diagnóstico mejoradas o desarrolladas.
Un investigador de EBO-SURSY toma medidas y muestras de un murciélago para analizar enfermedades. Saber qué enfermedades hay en el medio ambiente puede ayudar a las comunidades a tomar decisiones informadas cuando interactúan con la fauna silvestre y a crear estrategias de prevención de la transmisión de enfermedades. © OMSA/J.F Lagrot

Un nuevo futuro para la sanidad de la fauna silvestre

Al tiempo que el proyecto EBO-SURSY cierra este año sus compromisos, entra en una nueva etapa gracias al apoyo de la Unión Europea.

En los próximos años, el proyecto tiene la voluntad de ampliar su ámbito geográfico a 17 países e incluir a más socios científicos, así como a otros sectores en el enfoque “Una sola salud”. El proyecto duplicará sus ambiciones dirigidas a ayudar a los Servicios Veterinarios nacionales a establecer sistemas de vigilancia eficientes e implementar los hallazgos científicos de la primera fase en las políticas, la legislación y la orientación profesional para salvaguardar la salud.

Los medios de sustento de más de 50 millones de personas en el mundo dependen de la pesca y la acuicultura. Sin embargo, las enfermedades de los animales acuáticos ponen en peligro la sostenibilidad económica y medioambiental de esta fuente de ingresos. Por ejemplo, a escala mundial, los brotes de enfermedad representan para el sector de la acuicultura pérdidas anuales de más de 6 000 millones de dólares. 

Como es probable que continúe la aparición de nuevas enfermedades, impulsadas por factores como el cambio climático, las prácticas agropecuarias insostenibles o el comercio no reglamentado, resulta crucial implementar una gestión óptima y prudente de la sanidad de los animales acuáticos. La mayoría de estas enfermedades no solo afectan gravemente al sector de la producción acuícola, sino también a los ecosistemas abiertos en los que suelen vivir estas poblaciones.

Durante más de 50 años, la Organización Mundial de Sanidad Animal siempre ha estado en la primera línea de la lucha por la preservación de los animales acuáticos gracias al apoyo de su red internacional de expertos. El año 2021 marcó el lanzamiento de su estrategia mundial de la OIE sobre la sanidad de los animales acuáticos: un ambicioso llamado a la acción para mejorar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios de los animales acuáticos.

Mejorar la sanidad y el bienestar de los animales acuáticos en el mundo

Guiados por esta estrategia, reunimos a diferentes representantes de la comunidad internacional con el fin de coordinar acciones conjuntas y así responder a los retos del sector. Juntos, podemos hacer realidad nuestra visión de mejorar la sanidad y el bienestar de los animales acuáticos en todo el mundo.

La estrategia mundial de la OIE sobre la sanidad de los animales acuáticos constituye una piedra angular a la hora de lograr ecosistemas acuáticos más sostenibles.