El Grupo de Liderazgo Mundial sobre la Resistencia a los Antimicrobianos celebró su sexta reunión (la primera que se lleva a cabo presencialmente) en Barbados los días 7 y 8 de febrero, organizada por la Presidenta del Grupo de Liderazgo Mundial, Su Excelencia Mia Amor Motley, Primera Ministra de Barbados, en Sandals Royal Barbados, Bridgetown.

En la reunión, el Grupo de Liderazgo Mundial celebró el nombramiento de su nuevo Vicepresidente, Su Excelencia Dr. Chris Fearne, Viceprimer Ministro y Ministro de Salud de Malta, y de cinco nuevos miembros, y dio la bienvenida a los altos funcionarios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la Organización Mundial de la Salud, la Organización Mundial de Sanidad Animal y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (conocida como la Alianza Cuatripartita).

Durante el encuentro, los líderes analizaron los principales desafíos en la respuesta a las prioridades del Grupo y en materia de resistencia a los antimicrobianos para los próximos dos años, incluida la necesidad de una financiación más sostenible, el papel del sector privado, las dimensiones ambientales de la resistencia a los antimicrobianos, el fortalecimiento de la vigilancia en todos los sectores y la investigación y el desarrollo. El Grupo de Liderazgo Mundial también abordó mantener la urgencia, el apoyo público, el impulso político y la visibilidad de los desafíos en materia de resistencia a los antimicrobianos en la agenda para el desarrollo mundial.

Un enfoque clave de la reunión fue comenzar a planificar la postura del Grupo de Liderazgo Mundial de cara a la Segunda Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Resistencia a los Antimicrobianos, programada para 2024, en la que el Grupo hará presión para que los Estados Miembros asuman compromisos audaces y específicos a fin de atajar las crecientes amenazas que plantea la resistencia a los antimicrobianos.

El Grupo de Liderazgo Mundial está compuesto por 21 miembros, incluidos líderes políticos y expertos de los sectores de la salud humana, animal y vegetal y ambiental, y promueve una respuesta multisectorial a la resistencia a los antimicrobianos basada en un enfoque de «Una sola salud». 

En los últimos años, la influenza aviar ha demostrado ser devastadora para las parvadas de aves de corral y de aves silvestres en África, Asia, Europa y Norteamérica. La enfermedad constituye una amenaza mundial para la sanidad animal, la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia. Pese a que afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres, ocasionalmente puede transmitirse al hombre y a otros mamíferos. Causada por un virus cuyas características genéticas pueden evolucionar rápidamente, la influenza aviar es una enfermedad altamente contagiosa. Numerosos virus de la IAAP han circulado en diversas poblaciones de aves domésticas y silvestres a amplia escala geográfica en los últimos años.

Recientemente, la enfermedad ha entrado en nuevos países de Centroamérica y Sudamérica. Por primera vez, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Panamá, Perú y Venezuela han detectado la presencia de IAAP. Chile, que estuvo libre de la IAAP por dos décadas, ha notificado nuevos casos de la enfermedad. Además, su velocidad de propagación es motivo de preocupación, al haber alcanzado estos países en solamente quatro meses. Si bien la mayoría de los casos se han notificado en aves de corral, las especies silvestres también se han visto impactadas por la enfermedad, incluyendo el pelícano peruano Pelecanus thagus) y el pelícano pardo (Pelecanus occidentalis).

Al ser una de las proteínas animales más consumidas en la región, las aves de corral cumplen un papel significativo en el abastecimiento alimentario y la nutrición. En 2021, según la Unión Nacional de Avicultores de México, a nivel mundial, el consumo de pollo en Brasil, Perú y Argentina se ubicó en primero, tercero y quinto lugar respectivamente. La producción avícola es el subsector agrícola de mayor crecimiento y representa una fuente de ingresos para miles de familia.

Cuando ocurre un brote de enfermedad, usualmente se recurre a una estrategia de control efectiva que implica la matanza selectiva de todas las aves de corral en las granjas afectadas y en riesgo a efectos de detener su propagación. Aunque fundamentadas en principio científicos, tales estrategias causan inevitablemente pérdidas económicas para los productores y un impacto duradero en su sustento. Por consiguiente, prevenir la incursión de la influenza aviar es clave en términos de sostenibilidad de la industria agrícola y de los intercambios comerciales.

En respuesta a los casos recientes en la región, la OMSA y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) crearon un grupo permanente de expertos en influenza aviar, dentro del contexto de su iniciativa conjunta del Marco Global para el Control Progresivo de las Enfermedades Transfronterizas de los Animales (GF-TADs). El grupo aspira a ofrecer orientaciones en cuanto a acciones preventivas, de preparación y respuesta frente a la emergencia de influenza aviar en la región. Su primer encuentro tuvo lugar el 13 de diciembre de 2022 y en él se formuló una lista de recomendaciones.

Cuando se confirmó el primer caso en Sudamérica, informamos a las principales actores del sector avícola para que tomaran las medidas apropiadas con el fin de minimizar los impactos de la enfermedad.

Dra. Eva luz Martínez Bermúdez, delegada de Perú ante la OMSA

Las recomendaciones reiteran la necesidad para que todos los sectores implementen estrictas medidas de bioseguridad a través de la cadena de valor de las aves de corral con el fin de prevenir brotes ulteriores. Igualmente, destacan la importancia de mantener a las aves infectadas separadas de las sanas y de limpiar y desinfectar las instalaciones avícolas. Además, se interesan en las aves silvestres, incluyendo la necesidad de programas de vigilancia y de medidas de bioseguridad reforzadas destinadas a evitar el contacto directo e indirecto entre las aves domésticas y las silvestres y, por consiguiente, la posible propagación de la enfermedad. Este aspecto, resulta esencial en la prevención de los brotes en las poblaciones de aves y en la introducción del virus en nuevas parvadas de aves de corral..

Es crítico que los Miembros notifiquen oportunamente a la Organización Mundial de Sanidad Animal los brotes de manera que se garantice un seguimiento adecuado de la evolución y propagación de esta enfermedad animal transfronteriza.

Dr Luis Barcos, Representante regional de la OMSA para las Américas

A la luz de estos eventos, la OMSA hace un llamado a los países de la región para que coordinen e intensifiquen sus esfuerzos de vigilancia y prevención. Según lo requieran los países, los laboratorios de referencia de la OMSA especializados en la influenza aviar pueden apoyar a los laboratorios nacionales en el diagnóstico de sus muestras. Se convoca a los países a compartir cualquier información relevante propia de su situación epidemiológica con el fin de detener la propagación de la enfermedad y garantizar un mundo más seguro para todos.

La Tercera Conferencia Ministerial Mundial de Alto Nivel sobre la Resistencia a los Antimicrobianos, celebrada en Mascate (Omán) y finalizada hoy, ha examinado por primera vez las metas para abordar el desafío global que supone la resistencia a los antimicrobianos (RAM). La conferencia y sus metas cuantitativas sobre el uso de antimicrobianos en los sectores humano y animal allanarán el camino para alcanzar compromisos políticos audaces en la próxima reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la RAM que tendrá lugar en 2024.

La conferencia acordó el Manifiesto Ministerial de Mascate, donde se establecen estas tres metas globales:

  • Reducir al menos entre el 30% y el 50% para 2030 la cantidad total de antimicrobianos que se utilizan en los sistemas agroalimentarios, impulsando para ello iniciativas nacionales y mundiales;
  • Preservar los antimicrobianos de importancia crítica para la medicina humana, abandonando, para ello, el uso de los antimicrobianos importantes como medicamentos para estimular el crecimiento de los animales;
  • Garantizar que para 2030 los antibióticos del grupo de acceso (una categoría de antibióticos asequibles, seguros y con bajo riesgo de RAM) representen al menos el 60% del consumo total de antibióticos en los seres humanos.

Las metas acordadas a nivel global serán fundamentales para proteger la eficacia de los antimicrobianos y frenar el avance de la RAM en todo el mundo, así como para disminuir la contaminación ambiental, lo que a su vez reducirá la propagación de la propia RAM.

Los países también se comprometieron a poner en marcha planes nacionales de acción sobre la RAM y a mejorar la vigilancia reforzando la notificación y la gestión de datos, la implicación del sector privado y la aplicación de prácticas basadas en la evidencia.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, fundada como OIE), conocidos como la Alianza Cuatripartita, acogen con satisfacción los resultados de la Conferencia para acelerar la labor destinada a combatir la RAM.

Es posible que la pandemia de COVID‑19 haya mermado las iniciativas mundiales para combatir la RAM, pero también ha puesto de manifiesto los vínculos críticos que existen entre los seres humanos, los animales y el ecosistema ambiental. Hay una serie de partes interesadas que comparten la responsabilidad de seguir respondiendo de forma colectiva a la RAM, entre ellas los sectores sanitario, farmacéutico, veterinario, de seguridad alimentaria, agropecuario y medioambiental.

«La FAO sabe lo importante que resulta reducir la necesidad de  usar antimicrobianos en las explotaciones agropecuarias, y pronto pondrá en marcha una iniciativa mundial a diez años vista para brindar un apoyo integral a los Miembros centrado en transformar los sistemas agroalimentarios a fin de favorecer esa reducción», aseguró el Director General de la FAO, el Sr. QU Dongyu.

«Los informes facilitados por los países indican que un tercio de los planes nacionales de acción sobre la RAM no abarcan el medio ambiente. Este dato pone de manifiesto la importancia de brindar apoyo a los países para que adopten medidas orientadas a prevenir y reducir la contaminación ambiental. Si nos centramos en todas sus dimensiones y trabajamos juntos será posible reducir la carga de la RAM. El PNUMA se ha comprometido a colaborar con los Estados Miembros y los principales asociados, incluidas las organizaciones de la Alianza Cuatripartita, para hacer frente a la RAM», dijo la Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Directora Ejecutiva del PNUMA, la Sra. Inger Andersen.

«La resistencia a los antimicrobianos es uno de los desafíos más urgentes y complejos de nuestros tiempos, y sin embargo no atrae la misma atención que una pandemia, una guerra o una emergencia humanitaria, tal vez porque resulta menos impactante», dijo el Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus. «Tengo la firme esperanza de que esta reunión allane el camino hacia el logro de compromisos políticos audaces (y concretos) en la reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la RAM que se celebrará en 2024».

En los últimos años el uso de antimicrobianos en animales ha disminuido de forma generalizada. Si reforzamos los procedimientos de bioseguridad y de cría, por ejemplo, la vacunación de los animales, podremos seguir avanzando hacia la materialización de este gran logro y alcanzar de manera sostenible los objetivos acordados. La mejor manera de prevenir la resistencia a los antimicrobianos es reducir la necesidad de utilizarlos.




Dra. Monique Eloit, Directora General de la OMSA

La conferencia marca la conclusión de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antimicrobianos, que consiste en una campaña global de una semana de duración que reúne una vez al año a líderes de todos los sectores a fin de dar a conocer las medidas necesarias para preservar y proteger los antimicrobianos.                 

Tal como se destaca en el Manifiesto, la Alianza Cuatripartita seguirá intensificando el apoyo mediante la aplicación de un enfoque de «Una sola salud», que equilibra y optimiza la salud de las personas, los animales, las plantas y los ecosistemas. Asimismo, la asociación seguirá trabajando para coordinar la puesta en práctica de una respuesta mundial y multisectorial a la RAM, promover una gobernanza y un liderazgo sólidos y respaldar a los países en la elaboración y aplicación de planes nacionales de acción sobre la RAM.


Notas para los redactores:

Los antimicrobianos son agentes que se utilizan para prevenir, controlar y tratar enfermedades infecciosas en los seres humanos, los animales y las plantas. Algunos ejemplos de ellos son los antibióticos, fungicidas, medicamentos antivíricos y parasiticidas.

La resistencia a los antimicrobianos (AMR) es un fenómeno consistente en que las bacterias, los virus, los hongos y los parásitos dejan de responder a los agentes antimicrobianos. Como resultado de la resistencia a los fármacos, antibióticos y otros agentes antimicrobianos, estos productos pierden su eficacia, lo que dificulta o imposibilita el tratamiento de las infecciones, y en consecuencia aumenta el riesgo de propagación de enfermedades, de aparición de formas graves de enfermedades y de muerte.

Acerca de las organizaciones de la Alianza Cuatripartita:

Acerca de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)

La FAO es la agencia de las Naciones Unidas que lidera el esfuerzo internacional para poner fin al hambre. Su objetivo es lograr la seguridad alimentaria para todos, y al mismo tiempo garantizar el acceso regular a alimentos suficientes y de buena calidad para llevar una vida activa y sana. Con 195 miembros (194 países y la Unión Europea), la FAO trabaja en más de 130 países en todo el mundo.

Para más información puede ponerse en contacto con: Peter Mayer, Oficina de Prensa de la FAO: [email protected]

Acerca del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)

El PNUMA es la autoridad ambiental líder en el mundo. Proporciona liderazgo y alienta el trabajo conjunto en el cuidado del medio ambiente, inspirando, informando y capacitando a las naciones y a los pueblos para mejorar su calidad de vida sin comprometer la de las futuras generaciones.

Para más información puede ponerse en contacto con: Keisha Rukikaire, Responsable de noticias y medios del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

Acerca de la Organización Mundial de la Salud (OMS):

Dedicada al logro del bienestar de todas las personas y guiada por la ciencia, la Organización Mundial de la Salud lidera y apoya las medidas que se aplican en todo el mundo para dar a todas las personas, en todas partes, las mismas oportunidades de llevar una vida sana.

Para más información puede ponerse en contacto con: Preguntas de los medios de comunicación a la OMS: [email protected]

Acerca de la Organización Mundial de Sanidad Animal:

La OMSA es la autoridad mundial en materia de sanidad animal: trabaja más allá de las fronteras para mejorar la sanidad de los animales y nuestro futuro, puesto que la sanidad animal repercute en la salud de todos.

Para más información puede ponerse en contacto con: Consultas de prensa a la OMSA: [email protected]

Hoy se ha lanzado un nuevo Plan de acción conjunto sobre Una Salud por parte de la asociación cuatripartita: la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, antes OIE) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). 

Este primer plan conjunto sobre Una Salud pretende crear un marco para integrar los sistemas y la capacidad de manera que podamos prevenir, predecir, detectar y responder mejor colectivamente a las amenazas para la salud. En última instancia, esta iniciativa pretende mejorar la salud de los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo sostenible. 

El Plan de acción conjunto sobre Una Salud, desarrollado a través de un proceso participativo, ofrece un conjunto de actividades destinadas a reforzar la colaboración, la comunicación, la creación de capacidad y la coordinación por igual en todos los sectores responsables de abordar los retos sanitarios en la interfaz entre los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente.  

El Plan de acción conjunto sobre Una Salud      

El plan quinquenal (2022-26) se centra en apoyar y ampliar las capacidades en seis ámbitos: Las capacidades de Una Salud para los sistemas sanitarios, la aparición o reaparición de epidemias zoonóticas, las enfermedades zoonóticas endémicas, las enfermedades tropicales olvidadas y las transmitidas por vectores, los riesgos para la inocuidad de los alimentos, la resistencia a los antimicrobianos y el medio ambiente. 

Este documento técnico se basa en pruebas, mejores prácticas y las orientaciones existentes. Abarca un conjunto de medidas que pretenden hacer avanzar Una Salud en los planos mundial, regional y nacional. Estas medidas incluyen, en particular, el desarrollo orientaciones de ejecución para los países, socios internacionales y actores no estatales, como organizaciones de la sociedad civil, asociaciones profesionales, instituciones académicas y de investigación. 

El plan establece objetivos operativos, entre los que se incluyen: proporcionar un marco para la acción colectiva y coordinada con el fin de incorporar el enfoque “Una salud” en todos los niveles; proporcionar asesoramiento normativo y legislativo previo y asistencia técnica para ayudar a establecer objetivos y prioridades nacionales; y promover la colaboración multinacional, multisectorial y multidisciplinaria, el aprendizaje y el intercambio de conocimientos, soluciones y tecnologías. También fomenta los valores de la cooperación y la responsabilidad compartida, la acción y la asociación multisectorial, la equidad de género y la inclusión. 

¿Por qué Una Salud? 

“Una salud” es el principal enfoque para abordar los complejos retos sanitarios a los que se enfrenta nuestra sociedad, como la degradación de los ecosistemas, los fallos del sistema alimentario, las enfermedades infecciosas y la resistencia a los antimicrobianos.  

Utilizar el enfoque ‘Una salud’ que reúna a todos los sectores pertinentes es fundamental para hacer frente a las amenazas sanitarias mundiales, como la viruela del mono, la COVID-19 y el ébola”. La Dra. Monique Eloit, directora general de la OMSA, destaca la necesidad de mejorar la capacidad de prevención de enfermedades en todos los sectores. “Todo empieza por garantizar la sanidad de los animales. La sanidad animal es nuestra salud, es la salud de todos”. 

El Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, añadió: “Una Salud debe comenzar por una correcta ordenación de la tierra y el cese de la deforestación, lo que ayudará a las personas y a sus animales en el entorno circundante. Necesitamos que todos los sectores colaboren estrechamente para identificar e implementar medidas de adaptación y mitigación”. 

La Sra. Inger Andersen, Directora Ejecutiva del PNUMA, afirmó a su vez que “todo el mundo tiene derecho a un medio ambiente limpio y saludable: la base de toda la vida en la Tierra. La actual pandemia demuestra inequívocamente que la degradación de la naturaleza está aumentando los riesgos para la salud en todos los ámbitos”. Los esfuerzos de un solo sector o especialidad no pueden prevenir o eliminar las enfermedades infecciosas y otras amenazas complejas para Una Salud. Y añadió: “Las poblaciones vulnerables de todas las especies, incluidos los seres humanos más pobres y marginados, son las que soportan los costes más elevados. El Plan de acción conjunto reducirá los riesgos sanitarios mediante un enfoque integrado de la salud humana, animal y medioambiental”. 

Está claro que el enfoque ‘Una salud’ debe ser fundamental en nuestro trabajo compartido para reforzar las defensas del mundo frente a epidemias y pandemias como la del COVID-19. Por eso Una Salud es uno de los principios rectores del nuevo acuerdo internacional para la prevención, preparación y respuesta ante las pandemias, que nuestros Estados Miembros están negociando ahora”, afirmó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS.  

Sobre la base de las estructuras y acuerdos existentes, se están desarrollando mecanismos de financiación coordinada para apoyar la implementación del plan. La asociación cuatripartita unirá sus fuerzas para obtener los recursos necesarios en apoyo del enfoque común para hacer frente a las amenazas sanitarias cruciales y promover la salud de los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. 

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, fundada como OIE) elabora normas internacionales sobre sanidad y bienestar animal, y salud pública veterinaria, con el fin de que sus Miembros las integren en sus políticas y programas nacionales.

Presentadas en los Códigos y Manuales Terrestres y Acuáticos, las normas de la OMSA brindan recomendaciones para que los países mejoren la sanidad y el bienestar de los animales en sus territorios y elaboren una respuesta conjunta frente a las crisis sanitarias mundiales y a los riesgos comunes.

En el contexto de una sociedad globalizada en la que los animales y las personas están estrechamente interconectados, es fundamental que existan normas comunes entre países y regiones para proteger al mundo frente a la propagación de enfermedades, salvaguardar la salud pública y la sanidad animal, facilitar un comercio internacional seguro y, por último, promover el desarrollo sostenible.

La Organización está respaldada por una amplia red de expertos dedicados a elaborar sus normas internacionales. Esta tarea se lleva a cabo bajo la supervisión continua de las Comisiones Especializadas, compuestas por especialistas de renombre internacional designados por los Miembros. Además, las Comisiones Especializadas desempeñan una función esencial a la hora de supervisar las redes de expertos a lo largo de todo el proceso de reconocimiento del estatus sanitario oficial y en el marco del asesoramiento sobre temas relacionados con sus mandatos específicos.

Las comisiones se reúnen dos veces por año (en septiembre y febrero) para tratar las cuestiones científicas y técnicas planteadas por los Miembros, los expertos y los socios, y así abordar los retos sanitarios actuales.

Si bien a las reuniones sólo asisten los expertos, las Comisiones Especializadas constituyen uno de los principales mecanismos de interacción con los Miembros, y la OMSA se compromete a garantizar una comunicación transparente durante todos los procesos. Las conclusiones de lo tratado por las Comisiones Especializadas, así como los informes correspondientes, están disponibles en el sitio web.  

Mire estas entrevistas para conocer en detalle los debates celebrados durante las reuniones de las cuatro Comisiones Especializadas durante el pasado mes de septiembre: 

Dr Cristóbal Zepeda, Presidente de la Comisión Científica para las enfermedades animales de la OMSA
Prof. Emmanuel Couacy-Hymann, Presidente de la Comisión de Normas Biológicas de la OMSA
Dr Etienne Bonbon, Presidente de la Comisión de Normas Sanitarias para los Animales Terrestres de la OMSA
Dr. Ingo Ernst, Presidente de la Comisión de Normas Sanitarias para los Animales Acuáticos de la OMSA

Con el correr de los años, nuestras vidas y sociedades se han visto afectadas por enfermedades como el ébola, la influenza y la COVID-19. Se trata de enfermedades denominadas “zoonosis” que pueden propagarse entre animales y seres humanos, y que han puesto en peligro nuestros sistemas sanitarios mundiales, las cadenas de suministro de alimentos y nuestras economías.

Si bien las repercusiones de las zoonosis son variables, en muchos países se ha observado una carencia de mecanismos adecuados que faciliten una colaboración duradera y sostenible en torno al concepto “Una salud”. Con el propósito de ayudar a los países a cubrir esas carencias, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) desarrollaron nuevas herramientas operacionales que permitan establecer mecanismos de coordinación multisectorial, así como sistemas de vigilancia e intercambio de información.

El liderazgo y las funciones técnicas que se necesitan para hacer frente a las zoonosis deben ser el resultado de una coordinación entre todos los sectores implicados. Por ejemplo, en Qatar, el brote de MERS-CoV sirvió para reforzar la coordinación multisectorial a escala nacional, ampliando así las áreas de trabajo para la gestión de otras enfermedades zoonóticas. La herramienta operacional sobre mecanismos de coordinación multisectorial (MCM OT, por sus siglas en inglés) brinda un enfoque estándar progresivo para que los países establezcan o fortalezcan su mecanismo de coordinación de “Una salud” destinado a gestionar las enfermedades zoonóticas, en base a los principios y las buenas prácticas descritas en la Guía Tripartita sobre las Zoonosis.

Puesto que las enfermedades zoonóticas tienen la capacidad de transmitirse entre seres humanos y animales, por medio de vectores, o incluso a través del medio ambiente, la vigilancia coordinada debe abordar todas las vías de transmisión. La herramienta operacional sobre la vigilancia y el intercambio de información (SIS OT, por sus siglas en inglés) acompaña a las autoridades nacionales en sus esfuerzos por establecer o fortalecer un sistema de vigilancia coordinado y multisectorial para las enfermedades zoonóticas. Se trata de un sistema esencial para la detección temprana de eventos sanitarios. El intercambio oportuno de información puede disminuir el riesgo de transmisión de enfermedades de los animales a los seres humanos.

Estas herramientas operacionales complementan a la ya existente herramienta para la evaluación conjunta de riesgos.

El impacto de las enfermedades emergentes supera los sectores de la salud pública y la sanidad animal: casi todos los ámbitos se ven gravemente afectados. Por tanto, todos deben trabajar mancomunados para responder a los actuales desafíos sanitarios. Esto se aplica igualmente a los mecanismos de coordinación, a la vigilancia y a diversos aspectos de los sistemas sanitarios nacionales.

En un momento en que el mundo se recupera del impacto causado por la pandemia de COVID-19, las herramientas operacionales contribuirán a mejorar la respuesta colaborativa de los países frente a las enfermedades zoonóticas, así como a otros riesgos sanitarios en la interfaz humano-animal-medio ambiente.

¿Twitter? ¿Facebook? ¿Televisión? En la actualidad, vivimos en la era digital en la que muchos de nosotros recurrimos a las pantallas y a internet en búsqueda de noticias diarias. Sin embargo, la radio permanece como la fuente común de noticias en todo el continente africano. Cuando fallan los periódicos, internet o la señal de televisión, la radio sigue siendo el medio de comunicación más fiable, especialmente para las comunidades remotas o aisladas.

Compartir el acceso a la información sanitaria esencial puede salvar vidas en las poblaciones aisladas. Algunas zoonosis, tales como el ébola, son enfermedades potencialmente mortales que se transmiten de los animales a los seres humanos, y viceversa, y que suelen aparecer en zonas boscosas donde los seres humanos y los animales comparten los ecosistemas. A menudo, se trata de zonas que carecen de una señal estable de internet y televisión.

El Proyecto EBO-SURSY de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ayuda a los países a mejorar sus sistemas de vigilancia de zoonosis y a sensibilizar a las poblaciones locales de diez países de África Occidental y Central sobre las enfermedades animales. El proyecto se centra en las fiebres hemorrágicas virales, entre ellas el ébola, puesto que algunas de estas enfermedades son endémicas en algunos países.

La comunicación en materia sanitaria no es fácil. Por un lado, desde la perspectiva de los seres humanos, no queremos causar ningún pánico o estigmatización innecesarios en las comunidades y, por otro, debemos evitar que la información sobre las enfermedades animales ponga a los mismos en peligro. Con el fin de involucrar a las comunidades locales y debatir las causas de la propagación de las fiebres hemorrágicas virales de los animales a los humanos, la OMSA se asoció con la ONG Children Radio Foundation (CRF). Se trata de especialistas en radiofonía rural que trabajan directamente con jóvenes periodistas y locutores de radio con la intención de hacer partícipes a las comunidades locales en diálogos radiales abiertos e informativos.

El proyecto EBO-SURSY en las ondas radiales

Juntos, nuestra intervención se ha centrado en cinco emisoras de radio con amplia cobertura en zonas boscosas o en parques nacionales de Guinea y de la República Democrática del Congo (RDC), zonas gravemente afectadas durante la epidemia de ébola de 2014 o de epidemias más recientes. En cada uno de estos cinco centros, formamos a locutores y a jóvenes periodistas, dos grupos preocupados por comprometer a sus comunidades y que se mostraron entusiasmados por el nuevo proyecto, es decir, la interconexión entre la sanidad animal y la salud humana. Ayudamos a transmitir contenidos radiofónicos de forma atractiva, con énfasis en los conocimientos sobre la zoonosis, el ébola y la importancia de la fauna silvestre y, al mismo tiempo, aportamos ideas interesantes para la programación radiofónica a través de nuestraGuía de producción para la sensibilización sobre las zoonosis en la radio”.

La fundación Children Radio Foundation capacita a jóvenes periodistas para que participen en nuevos diálogos con sus comunidades, realicen entrevistas y colecten la opinión de los habitantes de la zona sobre la programación radiofónica. © Organizacion Mundial de Sanidad Animal/Elijah Muwaza

Por ejemplo, el proyecto formó a los locutores en el desarrollo de “Anuncios de seguridad pública y vox-pops” (PSAs, por sus siglas en inglés), en los que se hace la misma pregunta a muchas personas en una zona local, como el caso de los pequeños mercados. Además, los locutores han descubierto nuevas ideas para entrevistar a profesionales de la sanidad animal y a ecologistas, testimonios sonoros de los afectados por enfermedades animales y comentarios sobre el estado de la sanidad animal y las zoonosis en la comunidad. Esta guía ofrece algunos ejemplos detallados de radiodifusión, como este anuncio de seguridad pública:

[Pasos en las hojas. Sonidos de pájaros.]

Voz 1: Bob, mira, otro antílope muerto!

Voz 2: Es la segunda vez en una semana, qué raro!

Voz 1: Realmente extraño. Afortunadamente, decidimos no tocarlo, puede haber sido víctima de una enfermedad.

Voz 2: No lo toquemos y, sobre todo, avisemos de inmediato a los servicios de fauna silvestre.

Voz en off: Un animal silvestre enfermo puede ser una presa fácil, pero no siempre es una buena fuente de alimentación. No debes cazar animales que parezcan enfermos, ya que pueden ser portadores de virus.

Este tipo de mensajes invoca formas creativas para que las comunidades locales que viven en estrecho contacto con la fauna silvestre, en la interfaz animal-ser humano, establezcan la conexión entre sus comportamientos y su salud, así como el vínculo entre la sanidad animal y la salud humana. Además, ofrece a la comunidad un ejemplo de acción (comunicarse con los servicios de protección de la fauna silvestre, o no tocar animales muertos o enfermos), así como la oportunidad de participar en el sistema de vigilancia de las enfermedades animales a nivel regional y nacional. Sólo cuando las comunidades locales reconozcan los signos de enfermedades animales en la naturaleza que les rodea y alerten a las autoridades competentes, podremos garantizar un mundo más seguro y saludable, donde se salven vidas gracias a la acción preventiva, en lugar de por los esfuerzos de respuesta luego de un brote a gran escala.

En Mbandaka, en la plaza del mercado, una mujer vende carne de caza a las familias locales. EBO-SURSY Radio emite programas sobre cazadores que venden animales muertos por causas o enfermedades desconocidas. © Organizacion Mundial de Sanidad Animal/Elijah Muwaza 

Evaluar nuestro impacto en la comunidad

Durante cinco meses, las radios de las regiones boscosas de Guinea y de la RDC emitieron los mensajes esenciales del Proyecto EBO-SURSY Radio sobre zoonosis, carne proveniente de animales silvestres, ébola y otras enfermedades, llegando a más de 700,800 personas. Durante la evaluación posterior del programa, en la que se organizaron grupos de discusión para investigar los hábitos de escucha de la radio, los cambios de comportamiento y las actitudes frente a las zoonosis, descubrimos que en Guinea casi el 45 % de las personas de 18 años o más conocían el programa de EBO-SURSY Radio, y que el 70 % lo seguían con regularidad. En la RDC, el 39 % de los participantes conocía el programa de radio y el 54 % lo escuchaba con asiduidad.

La participación de los miembros de un grupo focal en el juego de las enfermedades de origen animal “verdadero o falso”, antes y después del programa de radio, puso de manifiesto el cambio de conocimientos sobre las zoonosis y las enfermedades animales infecciosas en sus comunidades. Guinea tenía el punto de partida más bajo en cuanto a conocimientos sobre el tema y alcanzó la mejora más notable al final del programa, con un 79 %. Mientras tanto, en la República Democrática del Congo, un país con brotes de ébola más frecuentes, se partía de un nivel más alto de conocimientos sobre las zoonosis (51 %), incluido el ébola, y aún así se consiguió un 45 % de crecimiento global de los conocimientos. Gracias a una mayor familiaridad con las zoonosis, el Proyecto EBO-SURSY pretende aumentar la participación de las comunidades locales en el reconocimiento de los signos de los brotes zoosanitarios que podrían extenderse a la población humana, previniendo así futuros brotes de enfermedades.

Cuando se solicitó a los integrantes de la comunidad una reflexión sobre la evolución de sus conocimientos en materia de zoonosis, el 50 % de los que habían seguido el programa de Radio EBO-SURSY reconoció que se había modificado “mucho” o “enormemente” la actitud de la comunidad frente a la fauna silvestre. Un oyente de Radio Espace Foret en N’zérekoré, Guinea, llamó a la radio para compartir su experiencia:

Agradezco sinceramente la calidad de los mensajes de sensibilización emitidos en la radio. Creo que, si esto hubiera tenido lugar antes del primer episodio de ébola, no habríamos registrado tantas muertes. Comprenderán, al igual que yo, que hoy las comunidades tienen nociones básicas para la prevención de enfermedades. Gracias por la iniciativa y espero que continúe.

Oyente de Radio Espace Foret en N’zérekoré, Guinea

Aunque el programa de radio del Proyecto EBO-SURSY finalizó al cabo de cinco meses, el proyecto sigue difundiendo la “Guía de producción para la sensibilización sobre la zoonosis en la radio” (disponible en francés e inglés) a otros países de África occidental y central afectados por fiebres hemorrágicas virales. No se puede subestimar la importancia de la sensibilización sobre las zoonosis, ya que unas semanas después de que salieran al aire los últimos mensajes de EBO-SURSY hubo un nuevo brote de ébola cerca de nuestro sitio de radio en Mbandaka, RDC. La interconexión entre los animales y los seres humanos en estas comunidades sigue siendo alta  y sólo a través de una mayor sensibilización y respeto por los animales y el medio ambiente con los que cohabitamos podemos construir un futuro más saludable para todos.

 

Paris, France – En el mundo, entre 2016 y 2018, se registró una disminución del 27%1 en el uso de antimicrobianos en animales, según los datos comunicados a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA, fundada como OIE). 

Se han observado progresos similares en la utilización de antibióticos como promotores del crecimiento. Durante mucho tiempo considerado como una forma habitual de aumentar la productividad de los animales criados para consumo humano, el uso de antibióticos en animales sanos para fomentar su crecimiento ya no es una práctica habitual en casi el 70 % de los países que participaron en la colecta de datos2.

En un mundo más globalizado e interconectado que nunca, se trata de un avance positivo, ya que demuestra que un número creciente de productores, propietarios de animales y profesionales de la sanidad animal están orientando sus prácticas hacia un uso más prudente de los antimicrobianos. Si bien estos esfuerzos contribuyen a proteger la salud de todos, es necesario tomar más medidas con el fin de preservar nuestras opciones terapéuticas y frenar la propagación de las enfermedades infecciosas.

Dra. Monique Eloit, Directora General de la Organización Mundial de Sanidad Animal

Los antimicrobianos, como los antibióticos, forman parte de los grandes logros de la humanidad, puesto que han permitido mejorar las condiciones de vida de los seres humanos y los animales. Sin embargo, muchos de estos medicamentos que salvan vidas están perdiendo la batalla frente a numerosos microbios: se trata del fenómeno conocido como “resistencia a los antimicrobianos”. 

La resistencia a los antimicrobianos es en parte un proceso natural, pero que puede acelerarse rápidamente en caso de uso excesivo o incorrecto de los antimicrobianos, lo que ejerce una presión selectiva para que sobrevivan y prosperen los agentes patógenos con mayor resistencia. Estas “superbacterias” se desplazan a través de las vías fluviales, el suelo y el aire infectando en el camino a todos los seres vivos, independientemente de su especie.

La resistencia a los antimicrobianos representa una amenaza silenciosa para los seres humanos, los animales, las plantas y el medio ambiente. Nos afecta a todos

Durante décadas, los expertos han advertido que la resistencia a los antimicrobianos constituía una amenaza para las generaciones futuras. Ahora ha llegado el momento de acelerar aún más las acciones contra este fenómeno convertido en una de las principales causas de muerte en los seres humanos. Según un estudio3 publicado en The Lancet, solo en el año 2019, unas 1,27 millones de personas murieron a causa de bacterias resistentes a los antibióticos. No obstante, no se conoce con exactitud el porcentaje de muertes vinculadas a la resistencia a los antimicrobianos en los animales. Si bien el fenómeno puede tener su origen en poblaciones animales, humanas o vegetales, también supone una amenaza para las demás especies. Con el fin de frenar esta tendencia de forma eficaz, todos los sectores deben unir sus fuerzas y fomentar el uso prudente de los antimicrobianos.

Resulta fundamental registrar y analizar los datos sobre el uso de antimicrobianos para comprender en detalle este creciente peligro multifacético. En 2015, con el objetivo de supervisar las tendencias en el sector de la sanidad animal, la OMSA puso en marcha un proceso anual de colecta de datos. La iniciativa ha registrado un compromiso constante y creciente por parte de los Miembros de la Organización, que han mejorado su capacidad a la hora de reunir y transmitir información detallada a lo largo del tiempo. A pesar de las perturbaciones causadas por la pandemia de covid-19, alrededor de 160 países participaron en la última ronda de colecta de datos y algunos también han publicado esta información en sus plataformas nacionales. Hasta la fecha, se trata de la base de datos más completa disponible sobre el uso de antimicrobianos en los animales. 

En el marco de nuestro enfoque global de colecta de datos y de evaluación del uso de antimicrobianos en los animales, es fundamental seguir progresando en la agenda “Una salud” junto con nuestros socios. Abordar los retos interrelacionados y en múltiples niveles que representa la resistencia a los antimicrobianos requiere una colaboración continua entre los distintos sectores, gobiernos, disciplinas académicas, sociedades civiles, además del sector privado y el sistema multilateral. 

“Frente al aumento del porcentaje de agentes patógenos resistentes a los antimicrobianos, la comunidad científica debe redoblar esfuerzos para acelerar el desarrollo de nuevos antibióticos y fármacos que hagan frente a las ‘superbacterias'”, declaró el Dr. Javier Yugueros-Marcos, jefe del Departamento de Resistencia Antimicrobiana y Productos Veterinarios de la Organización Mundial de Sanidad Animal. “Pero lo más importante es la integración de soluciones alternativas, como las vacunas, y la promoción de acciones rápidas e inmediatas, como lavarse las manos con agua y jabón, y cambiarse de ropa y de calzado antes de tratar o manipular a los animales”.

Facilitar el acceso a información sólida y fiable constituye una prioridad estratégica, puesto que ayuda a los responsables políticos a identificar exactamente dónde se necesita actuar con mayor urgencia a nivel local, lo que a su vez refuerza la respuesta global a la resistencia a los antimicrobianos.

“Estamos en el buen camino en el sector de la sanidad animal; ahora debemos aprovechar este impulso y seguir utilizando los antimicrobianos con prudencia si queremos preservar su eficacia para las generaciones futuras”, advierte la Dra. Eloit.

La Organización Mundial de Sanidad Animal reconoce y agradece la contribución y los esfuerzos constantes de cada uno de sus Miembros y no miembros en el marco de esta iniciativa a lo largo de los años.  


1En base a los datos comunicados por 72 países a la Organización Mundial de Sanidad Animal para todos los años entre 2016 y 2018. 

2108 de 157, el 69%. 

3 Murray et al. 2022. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(21)02724-0

Comunicado de prensa conjunto de la FAO/OMSA/OMS/PNUMA

El fin de la asociación reforzada es acelerar la estrategia coordinada sobre la salud de los seres humanos, los animales y los ecosistemas

Roma/París/Ginebra/Nairobi – La labor, encaminada a abordar los problemas relacionados con la salud humana, animal y de los ecosistemas utilizando un enfoque más integrado, ha registrado un avance considerable en el último año, según dijeron los líderes de las tres organizaciones internacionales que cooperan en estos sectores, al ampliar el grupo para incluir un cuarto organismo: el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

En su reunión ejecutiva anual de esta semana, la asociación tripartita en favor de Una Salud, que agrupa a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de Sanidad Animal y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se convirtió oficialmente en cuadripartita al firmar un memorando de entendimiento con el PNUMA. 

El enfoque “Una sola salud” tiene por fin equilibrar y optimizar de manera sostenible la salud de las personas, los animales, los ecosistemas y el medio ambiente en general. Moviliza múltiples sectores, disciplinas y comunidades para que colaboren a fin de fomentar el bienestar y hacer frente a las amenazas contra la salud y los ecosistemas. Y aborda la necesidad colectiva de disponer de agua, energía y aire limpios y alimentos inocuos y nutritivos, adoptar medidas con respecto al cambio climático y contribuir al desarrollo sostenible. 

“Con la incorporación del PNUMA a la asociación tripartita nos hacemos más fuertes”, dijo el Sr. QU Dongyu, Director General de la FAO, añadiendo que “el PNUMA actúa ya en varias esferas de interés para la labor de la asociación”. En el memorando de entendimiento se señala que el PNUMA establece el programa ambiental a nivel mundial, promueve la aplicación coherente de la dimensión ambiental del desarrollo sostenible dentro del sistema de las Naciones Unidas y actúa como firme defensor del medio ambiente en todo el mundo. 

La labor de la alianza recientemente ampliada se centrará en el Plan de acción conjunto sobre Una Salud, el cual comprende seis líneas de acción principales: aumentar la capacidad de los países para reforzar los sistemas sanitarios con arreglo al enfoque “Una salud”; reducir los riesgos de aparición o reaparición de epidemias y pandemias zoonóticas; controlar y erradicar las enfermedades zoonóticas endémicas, enfermedades tropicales desatendidas y enfermedades transmitidas por vectores; reforzar la evaluación, la gestión y la comunicación de los riesgos en materia de inocuidad de los alimentos; frenar la pandemia silenciosa de la resistencia a los antimicrobianos; integrar mejor el medio ambiente en el enfoque “Una salud”.

La puesta en práctica del Plan de acción como desafío principal 

Cuando la FAO cedió la Presidencia rotatoria de la Secretaría a la OMS, el Director General de la Organización, Sr. QU, afirmó que en el último año se habían logrado grandes avances en la elaboración colectiva del Plan de acción, a lo que añadió: “Ahora el desafío reside en la puesta en práctica: ¿cómo traducimos nuestra labor a medidas sobre el terreno para ayudar a nuestros Miembros? ¿Y cómo movilizamos fondos y mecanismos de financiación en apoyo al Plan de acción conjunto?”

En su discurso de apertura, el Director General de la OMS, Sr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo: “Debemos construir una estructura de gobernanza de ‘Una Salud’ más integral y coordinada a nivel mundial. Necesitamos una fuerza de trabajo fuerte, una firme voluntad política y una continua inversión financiera. Tenemos que desarrollar una forma más proactiva de comunicarnos y colaborar entre sectores, disciplinas y comunidades para inducir el cambio requerido.”

La Directora General de la OMSA, Sra. Monique Eloit, reconoció el hito fundamental que representa el memorando de entendimiento con el PNUMA con estas palabras: “Hoy, me complace especialmente que nuestra colaboración tripartita se amplíe para incluir al PNUMA como asociado en pie de igualdad. El mandato, los conocimientos especializados y las redes que posee harán una contribución importante a fomentar Una Salud. Este nuevo capítulo en nuestra asociación nos hará más fuertes y nos permitirá estar mejor preparados para prestar asistencia a nuestros Miembros y abordar los problemas sanitarios mundiales.” 

La Directora Ejecutiva del PNUMA, Sra. Inger Andersen, dijo, por su parte: “Lo que es evidente para todos los que participamos en Una Salud es que ningún sector puede resolver por sí solo los numerosos problemas a los que nos enfrentamos”. Para proteger la salud humana, animal y ambiental —y garantizar el futuro mismo de este planeta— necesitamos más colaboración y asociaciones. Debemos permanecer unidos y trabajar en colaboración si queremos prosperar juntos. El PNUMA, como nuevo miembro de pleno derecho de la asociación tripartita, está dispuesto a cumplir su parte como asociado en pie de igualdad”. 

Mayor conciencia sobre Una sola Salud 

En estos momentos en que el mundo entra en el tercer año de la pandemia de COVID-19, con un costo estimado de 8 a 16 trillones de dólares, hay una mayor conciencia y un amplio reconocimiento de la importancia de “Una salud”, como enfoque a largo plazo, viable y sostenible. Y el enfoque está ya muy arraigado en el programa mundial, desde el Grupo de los Siete (G7) y el Grupo de los Veinte (G20) hasta la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios. Para apoyar una coalición mundial en favor de Una Salud, en la Cumbre se suscribió un compromiso al respecto, destinado a fomentar la colaboración entre distintos sectores y disciplinas, y en todos los estratos de la sociedad. Dicho compromiso ayudará a configurar las vías de transformación de los sistemas agroalimentarios nacionales en el marco del seguimiento de la Cumbre. 

El año pasado, la asociación tripartita puso en marcha una serie de iniciativas en relación con Una Salud, entre ellas, iniciativas relacionadas con la resistencia a los antimicrobianos. El Grupo de expertos de alto nivel sobre Una Salud desempeñó una importante función de asesoramiento científico. Se reforzaron las plataformas regionales sobre Una Salud y se crearon otras nuevas para compartir información y mejores prácticas. También se lograron importantes progresos en el establecimiento del Marco conjunto y el Grupo de liderazgo mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos, así como en la labor encaminada a crear una plataforma de asociación entre múltiples partes interesadas en la materia y a movilizar recursos y medidas para combatir la resistencia a los antimicrobianos que representa una amenaza contra la vida de millones de personas. Estos logros reflejan el éxito de la cooperación entre la asociación tripartita y el PNUMA, que ahora ha alcanzado un gran hito con la firma de un acuerdo de colaboración oficial.

Foto: (c) FAO

Los medios de sustento de más de 50 millones de personas en el mundo dependen de la pesca y la acuicultura. Sin embargo, las enfermedades de los animales acuáticos ponen en peligro la sostenibilidad económica y medioambiental de esta fuente de ingresos. Por ejemplo, a escala mundial, los brotes de enfermedad representan para el sector de la acuicultura pérdidas anuales de más de 6 000 millones de dólares. 

Como es probable que continúe la aparición de nuevas enfermedades, impulsadas por factores como el cambio climático, las prácticas agropecuarias insostenibles o el comercio no reglamentado, resulta crucial implementar una gestión óptima y prudente de la sanidad de los animales acuáticos. La mayoría de estas enfermedades no solo afectan gravemente al sector de la producción acuícola, sino también a los ecosistemas abiertos en los que suelen vivir estas poblaciones.

Durante más de 50 años, la Organización Mundial de Sanidad Animal siempre ha estado en la primera línea de la lucha por la preservación de los animales acuáticos gracias al apoyo de su red internacional de expertos. El año 2021 marcó el lanzamiento de su estrategia mundial de la OIE sobre la sanidad de los animales acuáticos: un ambicioso llamado a la acción para mejorar la sostenibilidad de los sistemas sanitarios de los animales acuáticos.

Mejorar la sanidad y el bienestar de los animales acuáticos en el mundo

Guiados por esta estrategia, reunimos a diferentes representantes de la comunidad internacional con el fin de coordinar acciones conjuntas y así responder a los retos del sector. Juntos, podemos hacer realidad nuestra visión de mejorar la sanidad y el bienestar de los animales acuáticos en todo el mundo.

La estrategia mundial de la OIE sobre la sanidad de los animales acuáticos constituye una piedra angular a la hora de lograr ecosistemas acuáticos más sostenibles.