Erradicar la PPR depende de invertir en los Servicios Veterinarios
La peste de los pequeños rumiantes (PPR), una enfermedad viral devastadora y altamente contagiosa que supone una grave amenaza para las ovejas, las cabras y ciertas especies de rumiantes silvestres, pone en peligro el desarrollo económico y la seguridad de más de 330 millones de personas en todo el mundo que dependen de ellos. Sus tasas de morbilidad y mortalidad, que pueden alcanzar hasta el 100 % en poblaciones no inmunizadas, causan pérdidas económicas de hasta 2100 millones de dólares estadounidenses al año debido a la reducción de la productividad, la disminución de los ingresos de los rebaños, la pérdida de ganado y de oportunidades comerciales, la interrupción de las cadenas de suministro, la exclusión de mercados lucrativos, los costes de tratamiento y vacunación, y la pérdida de puestos de trabajo en el sector.
Una estrategia coordinada para combatir la PPR
Desde su primera identificación en 1942, la PPR se ha propagado a más de 70 países de África, Asia, Oriente Medio y Europa Oriental, afianzándose en muchas regiones y suponiendo una grave amenaza para los medios de vida y las economías locales. En 2015, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) pusieron en marcha la Estrategia Mundial de Control y Erradicación de la PPR con el ambicioso objetivo de erradicar la enfermedad para 2030.
Erradicar la PPR supondría mucho más que eliminar a nivel mundial una enfermedad infecciosa. Permitirá abordar desafíos de seguridad, reducir el movimiento ilegal de ganado y gestionar la migración, especialmente en medio de la creciente inestabilidad y los impactos del cambio climático. Más allá de esto, eliminar la enfermedad podría mejorar la productividad, la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y el empoderamiento social. Mejorar la sanidad de las poblaciones de pequeños rumiantes puede empoderar a las mujeres y acercarnos un poco más a la equidad de género.
Transformar los servicios veterinarios con alianzas público-privadas
La continua propagación de la PPR y su arraigo en zonas endémicas, agravados por el acceso limitado a los servicios veterinarios para las comunidades marginadas, representan verdaderos desafíos para su erradicación. Sin embargo, las exitosas campañas de vacunación contra la PPR en Marruecos y el Proyecto Regional del Sahel de Apoyo al Pastoralismo (PRAPS), que se centra en el control de la PPR en la región del Sahel (Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania, Níger y Senegal), demuestran claramente que, con inversión en los Servicios Veterinarios e incorporando la vacunación además de las medidas de bioseguridad, la erradicación de la PPR es realmente posible.
Marruecos ha estado invirtiendo en el desarrollo de su sector veterinario privado desde la década de 1980 y, al hacerlo, el país ha alentado a los profesionales veterinarios a establecer prácticas en las zonas rurales para garantizar un apoyo regular a los agricultores. La amplia presencia de la fuerza laboral veterinaria de Marruecos proporciona una red eficaz de profesionales en la que las autoridades de sanidad animal confían cuando es necesario desplegar campañas de vacunación.
Tenemos un sector veterinario privado bien desarrollado en casi todas las regiones de Marruecos, que brinda un apoyo significativo en la realización de campañas de vacunación del ganado contra diversas enfermedades animales, particularmente la PPR, ayudándonos a alcanzar una tasa de cobertura de vacunación muy alta.
el Dr. Abderrahman Abouyassir, Delegado de OMSA para Marruecos
“Su apoyo ha sido crucial para alcanzar nuestros objetivos, especialmente para abarcar al mayor número posible de ganaderos a nivel nacional, así como para sensibilizar y motivar a los agricultores a participar en las campañas de vacunación.”, explica el Dr. Abderrahman Abouyassir, Delegado de OMSA para Marruecos.
Erradicar la PPR no solo beneficia a las ovejas y las cabras, sino que también está relacionado con los medios de vida, la nutrición y la salud de las personas, las economías locales y el acceso a la educación y la atención sanitaria. Al combatir enfermedades como la PPR, los profesionales y paraprofesionales veterinarios contribuyen a mejorar la sanidad y el bienestar animal y trabajan por una vida mejor para nuestra sociedad. Crear infraestructuras veterinarias duraderas para la producción de vacunas de calidad, los diagnósticos y la formación de trabajadores comunitarios en el cuidado animal no solo aborda las enfermedades animales, sino que también responde a desafíos globales más amplios. En zonas donde las mujeres suelen estar infrarrepresentadas en los sistemas veterinarios formales y en los procesos de toma de decisiones, por ejemplo, formarlas como agentes comunitarias de sanidad animal podría no solo fortalecer los servicios de sanidad animal, sino también empoderarlas con habilidades, reconocimiento y una voz más influyente en sus comunidades.
La OMSA alienta a sus Miembros a seguir comprometidos con la erradicación de la PPR mediante una inversión renovada en los servicios veterinarios. Al mantener a los animales seguros, los Miembros protegen y empoderan a sus comunidades y mantienen el crecimiento de sus economías. Una fuerza laboral veterinaria bien formada y equipada es esencial para garantizar la sanidad y el bienestar de los animales y de las personas que dependen de ellos. Juntos, podemos salvaguardar los medios de vida, fortalecer la seguridad alimentaria y construir un futuro resiliente para las comunidades que dependen de los pequeños rumiantes para sus medios de vida.