Adopción del 8.º Plan Estratégico de la OMSA para 2027–2031
20 de mayo de 2026, París – La adopción del 8.º Plan Estratégico de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) el 20 de mayo de 2026 marca un momento decisivo para la sanidad animal mundial, ya que los Miembros de la OMSA aprobaron una hoja de ruta común para el período 2027–2031.
Acordado durante la Sesión General tras varios meses de consultas, el 8.º Plan Estratégico de la OMSA llega en un momento de creciente presión sobre los sistemas de sanidad animal en todo el mundo. Su adopción refleja un compromiso colectivo de los Miembros para reforzar la prevención, invertir en resiliencia y posicionar la sanidad animal como un pilar fundamental de la estabilidad mundial.
La urgencia de esta agenda queda subrayada por el más reciente informe sobre el Estado de la Sanidad Animal en el Mundo, publicado el 13 de mayo de 2026, que destaca la aceleración de los riesgos sanitarios, el aumento de las brechas de inversión y la creciente presión sobre los sistemas veterinarios. El informe muestra que más del 20 % de la producción animal mundial se pierde cada año debido a enfermedades prevenibles, mientras que menos de mil millones de dólares estadounidenses al año se invierten en los sistemas de sanidad animal.
Responder a un contexto mundial en rápida evolución
En este contexto, el 8.º Plan Estratégico de la OMSA establece una visión clara: fortalecer los sistemas de sanidad animal como base de la seguridad alimentaria, la salud pública, la resiliencia económica y el desarrollo sostenible.
Los desafíos en materia de sanidad animal son cada vez más complejos e interconectados. El cambio climático está modificando los patrones de las enfermedades, el comercio mundial aumenta la velocidad de propagación y la resistencia a los antimicrobianos sigue amenazando la eficacia de los tratamientos. Al mismo tiempo, la demanda de alimentos de origen animal está creciendo, ejerciendo presión adicional sobre sistemas ya frágiles.
Por ello, el Plan Estratégico sitúa la sanidad animal no como una cuestión técnica, sino como una prioridad estratégica mundial que requiere una acción coordinada entre países y sectores.
Tres prioridades estratégicas para generar impacto
En esencia, el 8.º Plan Estratégico de la OMSA se estructura en torno a tres orientaciones estratégicas, cada una diseñada para responder a las brechas críticas identificadas mediante consultas con los Miembros y evidencia mundial.
1. Reforzar las normas mundiales para un mundo cambiante
La primera prioridad de la OMSA es continuar desarrollando normas internacionales sobre sanidad y bienestar animal, garantizando que sigan siendo científicamente sólidas, adaptables y aplicables a todos los Miembros.
Estas normas sustentan un comercio seguro, orientan las políticas nacionales y apoyan el desarrollo de sistemas eficaces de sanidad animal. Sin embargo, su impacto depende tanto de su pertinencia como de su aplicación. Por ello, el Plan hace hincapié en una mayor participación de los Miembros en el proceso de elaboración de normas, junto con esfuerzos para comprender y abordar mejor los obstáculos a su adopción.
Al reforzar su base científica y garantizar que las normas evolucionen frente a riesgos emergentes, como nuevas enfermedades, avances tecnológicos y cambios en los sistemas de producción, la OMSA busca fortalecer la confianza, la transparencia y la coherencia en la gobernanza mundial de la sanidad animal.
2. Fortalecer los sistemas nacionales de sanidad animal
La segunda prioridad estratégica se centra en fortalecer los sistemas de sanidad y bienestar animal, que constituyen la base de la prevención, detección y respuesta frente a las enfermedades.
Aunque se han logrado avances, persisten importantes carencias en la capacidad del personal, los sistemas de vigilancia y la preparación ante emergencias. Estas deficiencias aumentan la probabilidad de que los brotes se propaguen y se agraven, con consecuencias para los sistemas alimentarios, los medios de vida y la salud pública.
El Plan responde priorizando el fortalecimiento de capacidades, el intercambio de conocimientos y una colaboración más estrecha entre los Miembros. Adopta un enfoque integral de “Una sola salud”, reconociendo la interdependencia entre la salud animal, humana y ambiental.
3. Elevar la sanidad animal como prioridad mundial
La tercera orientación estratégica tiene como objetivo situar la sanidad animal en el centro de los debates políticos mundiales y de las decisiones de inversión.
Reconociendo la importancia crítica de la sanidad animal, el Plan busca garantizar que esta sea prioritaria en las agendas nacionales e internacionales. El informe sobre el Estado de la Sanidad Animal en el Mundo deja claro que esta falta de inversión conlleva riesgos significativos, desde la inseguridad alimentaria y las pérdidas económicas hasta la creciente amenaza de enfermedades zoonóticas y pandemias.
Por ello, el Plan pone un fuerte énfasis en la promoción, la comunicación y el compromiso con los responsables de la toma de decisiones y diversos sectores del público en general. Al fortalecer su papel en los foros mundiales y apoyar los esfuerzos de incidencia de los Miembros a nivel nacional, la OMSA busca movilizar una mayor voluntad política e inversiones financieras, así como fomentar una comprensión más amplia de la importancia de la sanidad animal en el contexto de «Una sola salud».
El objetivo es claro: lograr que la sanidad animal sea reconocida no como una preocupación marginal, sino como un bien público mundial esencial para la seguridad sanitaria, la estabilidad económica y el desarrollo sostenible.
Al proporcionar a los países las herramientas, conocimientos y recursos necesarios para construir sistemas resilientes, la OMSA pretende pasar de una gestión reactiva de las crisis a una prevención proactiva, un enfoque más eficaz y significativamente menos costoso a largo plazo.
De la adopción a la implementación
Aunque el 8.º Plan Estratégico de la OMSA entrará oficialmente en vigor en 2027, su adopción en mayo de 2026 marca el inicio de una fase crítica de transición. El Plan establece un enfoque estructurado para su implementación, respaldado por mecanismos organizativos. Las hojas de ruta mundiales y regionales, junto con sólidos marcos de seguimiento, garantizarán la transparencia y una gestión estratégica eficaz de su ejecución.
El compromiso sostenido y la inversión de los Miembros y socios serán factores clave para el éxito del Plan. La adopción del 8.º Plan Estratégico de la OMSA refleja un reconocimiento compartido: en un mundo de crecientes riesgos sanitarios y recursos limitados, la prevención no es opcional, es esencial.
Al reforzar las normas, fortalecer los sistemas nacionales y elevar la sanidad animal en la agenda mundial, la OMSA y sus Miembros están sentando las bases para un futuro más resiliente.
Como deja claro el informe sobre el Estado de la Sanidad Animal en el Mundo, la elección no es entre invertir y ahorrar, sino entre una inversión planificada y pérdidas imprevistas. Con este nuevo Plan Estratégico, los Miembros han optado por invertir en prevención, cooperación e impacto a largo plazo, en beneficio de los animales, las personas y el planeta.